Ante cualquier accidente
Caídas, golpes, atragantamientos, quemaduras, fracturas y pérdida de conocimiento son accidentes que suceden pocas veces. Pero si ocurren, conviene que sepas qué primeros auxilios aplicar a tu hijo antes de que lleguen los servicios de urgencias.
Una caída
- Conserva la calma y transmítela al niño, acudiendo en su auxilio de forma tranquila. No le hables a gritos, no le sacudas, ni le tires agua sobre la cara.
- Si se ha quedado inconsciente, hay que llamar al 112 y, mientras, controlar su respiración y su pulso, con tres dedos colocados sobre la muñeca. No le des agua si no vuelve en sí.
- Mientras llega la ambulancia, tumba al pequeño, afloja su ropa y tápale con una manta o una toalla.
- Si tiene la cara pálida, levántale la cadera y las piernas. Pero si la cara está roja, levántale la cabeza y los hombros.
- Examina si tiene heridas y sangran en abundancia. Si es así, conviene detenerlas taponando la zona.
- No muevas al niño y si ves que tiene una fractura, inmovilízala con trapos, gasas o palos.
-Si tiene vómitos, pon su cabeza de costado.
Una quemadura
- En los ojos por el calor y el sol: no le frotes los ojos, aplícale un colirio neutro y cubre cada ojo con una almohadilla de gasas. Si le han caído en los ojos sustancias químicas, lávale los ojos con agua y cubrirlos con gasas.
- Si hay enrojecimientos en la zona de la piel afectada, aplica agua fría y una crema para quemaduras, y cúbrela con una gasa.
- Si además hay ampollas: no apliques crema y no pinches las ampollas.
- Si la quemadura es más profunda, hay que cortar la tela en torno a la herida, se debe cubrir con paños fríos sin utilizar ni algodón, ni crema.
- Si el niño está consciente y no ha vomitado, dale agua con un poco de sal.
- Si lo que tiene el niño es una insolación, hay que ponerle enseguida en la sombra, desvestirlo, ponerle en la nuca paños mojados, o una bolsa con hielo, y refrescarle todo el cuerpo con una esponja. Si está consciente, se le puede dar agua con sal, sino, no hay que darle ningún líquido.
Una intoxicación
- Si el niño ha ingerido productos químicos o medicamentos, hay que buscar el envase, llamar al Instituto de Toxicología (91 562 04 20) y llevarle a urgencias inmediatamente.
- No hagas nunca que vomite lo que haya ingerido si está inconsciente, tiene quemaduras en la boca o ha ingerido productos derivados del petróleo.
- Puedes hacerle vomitar si ha tomado medicamentos y no tienes un centro sanitario cerca. Sólo en este caso dale agua tibia con sal, haz que incline la cabeza para abajo o introduce los dedos o una cucharilla en la garganta.
Se ha electrocutado
- Interrumpir la corriente o separar la niño con un palo, una escoba, pero siempre secos.
- Comprobar si respira y tiene pulso.
- Aplicar los primeros auxilios correspondientes a un paro respiratorio o cardiaco.
Mordeduras y picaduras
- Lavar la herida durante cinco minutos, con mucha agua y jabón.
- Tapar la herida con una gasa.
- Si le ha mordido una serpiente, hay que apretar la herida hasta que sangre. No hay que cortar, quemar o hacer un torniquete sobre la herida.
- Si le ha picado un insecto, hay que quitar el aguijón con una pinzas limpias y sumergir la herida en agua con bicarbornato. Si se hincha, aplicar hielo encima.
Introducción de cuerpos extraños
- En la garganta: tranquilizar al niño e intentar sacar el cuerpo extraño con los dedos o sujetarle por la tripa, mirando al frente y golpear su espalda con la otra mano, o apretar la tripa con ambos brazos hasta que salga el objeto.
- Si son botones u objetos pequeños, no es grave.
- Si son clavos u objetos similares, no hacer nada y acudir a urgencias.
- Si el niño se ha introducido algo en el ano, la vagina o el oído, no hay que intentar sacarlo.
- Si tiene algo en el ojo: lavarlo y taparlo con una gasa antes de acudir al médico.
- Si el objeto está en la nariz, intentar sacarlo con unas pinzas, si no se puede, lo harán en el centro médico.
Le sangra la nariz
- El niño tiene que estar quieto y sentado.
- Presiona las fosas nasales con los dedos de una mano hasta que pare la hemorragia.
- Si no cesa, introducir en las fosas nasales unas gasas asépticas y ponerle agua fría en la nuca hasta que pare.
Un paro respiratorio
- Si el niño deja de respirar, hay que colocarle sobre la espalda sobre una superficie dura, como el suelo.
- Aflojar la ropa que lleve.
- Levantar el cuello con una mano y con la otra inclinar la cabeza para atrás, para que el aire llegue a los pulmones.
- Abrirle la boca, sacar cualquier objeto con el que se haya podido atragantar y apretarle la nariz. También puedes golpear su espalda para que lo expulse.
- Hacerle el “boca a boca”, soplando dentro de los pulmones y la nariz. Toma aire y sopla de nuevo hasta que oigas que sale aire por la boca del niño.
Un paro cardiaco
- Si su corazón se detiene puedes reactivarlo. Hay que presionar el hueso esternón que se encuentra en mitad del pecho.
- Coloca al niño sobre una superficie dura, en el suelo tumbado, por ejemplo, y coloca una mano sobre el esternón y la otra sobre ésta para hundirlo con golpes secos, de un segundo cada uno y aplicando la misma fuerza.
- Si hay paro cardiaco y respiratorio hay que aplicar las normas de primeros auxilios para ambos casos. Si estás solo/a, descansa cada tres minutos. Aplica dos respiraciones y 10 hundimientos de esternón cada vez.
- Soplar y hundir hasta que el niño vuelva a respirar y su corazón a latir.
Una herida con hemorragia
- Preparar una almohadilla con vendas asépticas, presionar con ella la herida y atarla con firmeza, hasta que llegue la ambulancia.
- Si la herida es en un brazo, apretar la arteria contra el hueso con los dedos de la mano, hasta que pare el latido.
- Si la herida es en la pierna, presionar a la altura de la ingle con la palma de la mano.
- Si el golpe ha sido en la cabeza, se puede vendar entera y colocar la almohadilla sobre la herida. No hay que administrarle nada y no colocarle los pies en alto.
- Si se trata del abdomen o el tórax, se coloca la almohadilla sobre la herida y se venda alrededor de la tripa. No hay que administrarle ni agua, ni comida.
- Si se ha hecho daño en un ojo, taparlo con una gasa y atarla, y no intentar extraer nada hasta que lleguen los servicios de urgencia.
Un shock
- Si ves que el niño se siente débil y palidece, acuéstale en la cama y tápale bien.
- Coloca una almohada bajo los pies, pero si tiene heridas en los hombros o en la cabeza, o no respira bien, colócala bajo la espalda.
- No le des agua si está inconsciente o tiene heridas. Si está consciente y tiene sed, puede tomar agua con una cucharilla, poco a poco.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Guía de primeros auxilios
lunes, 2 de mayo de 2011
¿Cuánta agua necesita tomar un bebé?
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estima que las necesidades de agua para bebés y niños pequeños son las siguientes: Estos valores incluyen el agua de bebida y otros líquidos como zumos, caldos, batidos o infusiones, así como el agua presente en los alimentos. Se calcula que las bebidas representan alrededor del 80% de la ingesta, mientras el 20% restante procede de los alimentos. Estos valores se consideran válidos cuando la temperatura ambiental y la actividad física son moderadas.
martes, 1 de marzo de 2011
Ejercicios para trabajar la inteligencia emocional en bebés de 0 a 12 meses

1- Potenciar los vínculos emocionales en las rutinas diarias y juegos: contacto visual, contacto corporal (caricias, abrazos, masajes), gestos imitativos, expresiones de agrado hacia su conducta.
2- Devolverle una imagen positiva de sí mismo: con la palabra (“eres muy simpático”, “me gusta mucho estar contigo”, “disfruto de ti”…) y con los gestos (sonreírle, abrazarle, besarle…).
3- Expresar las emociones que sentís: “Estoy contenta…”, Estoy orgullosa….”, “estoy enfadada…”; nombrar las emociones que él siente aceptándolas: “ahora estás contento…”, “veo que estás enfadado, no te gusta…”, “tienes miedo a…”.
4- Para mejorar su autoestima y seguridad en sí mismo le ayudará que el niño pueda hacer cosas por sí mismo, por ejemplo: cuando se cae, dejarle que se levante sólo, que termine su juego, la torre que está construyendo… Podéis reforzar:
a. Que no se rinda, enfatizar que cada vez lo hace mejor (siempre comparando con cómo lo ha realizado la vez anterior no comparándole con los demás).
b. La iniciativa a divertirse, a crear un juego, a superar algo que no se le da bien…
5- Podrás Fomentar sus habilidades sociales, guiándole para que salude, sonría a los otros…; por otro lado, dando ejemplo de cómo se saluda, se sonríe, se pide por favor, se da las gracias…
Fuente: http://www.mibebeyyo.com/expertos-especialistas/otros-medicos/inteligencia-emocional-autocontrol/inteligencia-emocional-bebes-2013
lunes, 28 de febrero de 2011
Prepara un disfraz a tu hijo
¡Aquí tenéis nuestra estrella! Ahora sólo hace falta que maquilles la carita de tu hijo para que él o ella luzca un efecto "estelar". ¡Suerte!
Si quieres ver más disfraces y aprender a hacerlos... visita www.disfrazalia.com
Fuente: http://www.mibebeyyo.com/informacion-util/general/disfraz-hijo-1963
Recetas de Carnaval
Te ofrecemos las mejores recetas para que tus hijos se diviertan sin dejar de alimentarse de forma saludable.
BUÑUELOS DE CARNAVAL
Ingredientes para 4/5 personas:
• 250 g de harina
• 2 huevos
• 1 cucharadita de mantequilla fundida
• 1 cucharada de azúcar
• 1 cucharada de licor de fruta
(sólo para mayores)
• Una pizca de sal
• Aceite
• Azúcar glas
Preparación: Disponer la harina sobre la mesa en forma de volcán, introducir en el centro los huevos, la mantequilla, el licor y el azúcar. Ligar delicadamente los ingredientes con un tenedor al principio, y a continuación amasar de forma enérgica, hasta obtener una masa homogénea. Hacer una bola con la masa y dejarla reposar envuelta en un paño durante una hora aproximadamente. Una vez transcurrido el tiempo, dividir la masa en dos partes y extenderlas con un rodillo, de manera que se obtengan dos capas finas. Con un rodillo dentado para cortar pasta, cortar unos rectángulos de unos centímetros de ancho y marcar dos líneas en el centro. Verter el aceite en la sartén y, cuando esté bien caliente, freír los buñuelos, dándoles la vuelta un par de veces, hasta que resulten dorados. Dejar que escurran el exceso de aceite en un plato con papel absorbente y, una vez fríos, espolvorearlos con el azúcar glas.
ROSCOS DE CARNAVAL
Ingredientes para 4/5 personas:
• 250 g de harina
• ½ vaso de vino blanco
(sólo para mayores)
• Una pizca de sal
• 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• Aceite de cacahuete para freír
• 200 g de azúcar refinado mezclado con una cucharada de canela
Preparación: Poner medio litro de agua en una cacerola pequeña, añadir el vino y la sal y poner el recipiente al fuego. Cuando el agua esté bien caliente, pero antes de que rompa a hervir, retirar la cacerola del fuego y verter toda la harina tamizada de golpe. Mezclar enérgicamente con una cuchara de madera, volver a poner el recipiente a fuego medio y, sin dejar de remover, dejar cocer la pasta durante cuatro o cinco minutos, hasta que se despegue de las paredes de la cacerola y forme una bola. Untar una superficie plana con abundante aceite, disponer la pasta encima y dejar que se enfríe. A continuación, trabajar la masa con un rodillo, hasta que resulte lisa y muy elástica. Coger una parte de la masa y, dándole forma con la palma de la mano, preparar unos cilindros largos de un centímetro escaso de diámetro. Cortarlos en trozos de unos 15 centímetros y, presionando los extremos, formar unas rosquillas. A medida que estén listas, disponerlas sobre una hoja de papel de hornear y, una vez terminado el trabajo, poner la sartén al fuego y llenarla de aceite hasta la mitad de su capacidad. Cuando el aceite esté bien caliente, introducir tres roscos al mismo tiempo y dejar que se hagan durante un par de minutos por cada lado. A mitad de la cocción, realizar dos o tres agujeros en cada rosco con un punzón fino y, cuando tengan el volumen suficiente y estén dorados, disponerlos sobre una hoja de papel absorbente. Espolvorearlos con la mezcla de azúcar y canela y servirlos calientes o templados. La masa de los roscos resulta un poco difícil de preparar. Para facilitar el trabajo, puedes introducir la masa en una manga pastelera con boquilla lisa de 8 mm y formar los roscos directamente sobre el papel de hornear.
Fuente: http://www.mibebeyyo.com/informacion-util/general/recetas-carnaval-1951
Carnaval. Prepara una fiesta de disfraces para los niños
¡Que no cunda el pánico! Aquí tienes nuestros consejos para organizar una fiesta divertida, llena de color y muy dulce.
En primer lugar, empecemos por la lista de la compra, ya que algunas cosas no deben faltar de ningún modo.
Para que sea una fiesta realmente "auténtica", podrás elaborar tus propios dulces caseros típicos de carnaval. Para ello, deberás asegurarte de que tienes en la despensa huevos, azúcar, harina, aceite, mantequilla, azúcar glas, licor y limones.
Asimismo, la casa tendrá que estar debidamente acondicionada:
• Compra estrellas colgantes, que podrás hacer pasar por encima de las puertas, o bien colgar de los estantes y de las lámparas.
•"Maquilla" y "viste" los globos de colores, como si fueran personajes queridos por los niños (puedes dibujar unas gafas y un rayo en la frente para representar al mago Harry Potter, dibujar un parche negro en el ojo y un sombrero para hacer un pirata o hacer unos grandes bigotes y orejas de punta para representar a un gato) y cuélgalos en diferentes puntos de la casa.
• Llena unos botes con confeti, que los niños podrán tirarse. Puedes pensar que esto tendrá un efecto espantoso para tu casa, pero con una pasada de aspiradora el confeti se limpia perfectamente, y es sin duda menos perjudicial que las serpentinas en "spray" y otros frascos.
Nunca debe faltar la música más alegre y divertida, puesto que a los niños les encanta ponerse a bailar.
Si tienes alma de animadora, podrás inventar juegos para todos, como, por ejemplo, una divertida caza del tesoro, con un premio para el ganador. Sin embargo, si careces de esta cualidad artística, no te desesperes; los niños saben jugar y socializar solos, y se inventan maravillosos viajes con la fantasía... ¡sobre todo si están disfrazados!
Fuente: http://www.mibebeyyo.com/informacion-util/general/fiesta-disfraces-ninos-1950
viernes, 18 de febrero de 2011
Paso a paso, cómo salen los dientes

Trastornos intestinales, llanto, salivación abundante y, en ocasiones, fiebre suelen ser los principales síntomas que señalan el inicio de la dentición.
No existe un momento "fijo" para la salida del primer diente. Generalmente, el proceso suele iniciarse entre el sexto y el séptimo mes, aunque es normal tener que esperar hasta los catorce meses. Sólo si hay retrasos mayores, será conveniente llevar al pequeño al dentista.
El retraso no depende casi nunca de la alimentación, sino más bien de factores genéticos o de enfermedades raras de los huesos o de las uñas, que también pueden interferir en la dentición.
¿Cuál es la evolución?
- Primero salen los incisivos centrales inferiores.
- Les siguen los correspondientes superiores.
- A continuación, aparecen los incisivos laterales superiores e inferiores.
- Los molares más internos (superiores e inferiores) salen entre los 14 y los 20 meses.
- Después, aparecen los caninos (superiores e inferiores) y los molares externos.
- Generalmente, la dentición suele completarse entre los 24 y los 30 meses.
¿Cómo se forma un diente?
A partir del sexto mes de embarazo, el organismo materno transforma algunas sales (calcio, flúor, fósforo) en las yemas de los dientes. De este modo, en el momento de nacer, los dientes ya se encuentran bajo las encías.
Dolor bucal, ¿cómo actuar?
Para aliviar el malestar del pequeño, se pueden adoptar los siguientes cuidados: - Realizar breves y delicados masajes con los dedos en las encías irritadas.
- Ofrecer al pequeño alimentos que sean blanditos y cremosos.
- Poner en las encías compresas empapadas en infusiones de malva.
- Colocar una toalla sobre su almohada, para evitar que la saliva le irrite la barbilla y los labios.
- Dar al niño algo duro y liso para que mastique, mejor si está frío.
- Aplicar en las encías del niño unos geles, que tienen un efecto anestésico inmediato y que son totalmente inocuos. Suelen actuar durante tres horas.
- Administrar analgésicos, de forma ocasional, durante cuatro o cinco noches, para ayudar a dormir al niño. Siempre deben estar prescritos por el pediatra. Su efecto dura cinco o seis horas.
Los primeros dientes

Alrededor del sexto-séptimo mes de vida comienzan a salir los primeros dientes de leche, aunque es normal tener que esperar, a veces, hasta los 14 meses. Aunque el momento varía según el niño, el orden de aparición de los dientes es bastante constante. En la siguiente tabla, se muestra cuál es la evolución normal del proceso de dentición del niño:
Existen unos síntomas inequívocos que anuncian la llegada de los primeros dientes:
- Salivación abundante, que sirve para disminuir la molestia que provoca el estiramiento de las mucosas de las encías.
- Deseo de morder, que constituye una especie de masaje para las encías.
- Gingivitis (inflamación de las encías), provocada por el empuje del diente y que puede ser bastante dolorosa.
- Fiebre, diarrea, vómitos y erupciones cutáneas.
La primera visita al dentista
Seguramente, ésta es una pregunta que, en algún momento, muchísimas madres se han planteado, debido a la importancia que tienen los dientes en muchos procesos de nuestro organismo. Como, por ejemplo, en el de la masticación y, como consecuencia, en el de la digestión.
En este sentido, es conveniente someter al niño a la visita del dentista,una vez le haya salido el último molar, es decir, alrededor de los 3-4 años.La primera visita sirve para:
- Controlar que los dientes de leche están sanos y efectuar una prevención correcta de las caries.
- Descubrir con precocidad las posibles anomalías esqueléticas de la boca.
- Descubrir y desarraigar cuanto antes las malas costumbres, como chuparse el dedo pulgar, introducir la lengua entre los dientes, comerse las uñas o comer caramelos.
¿Y qué ocurre si los dientes tardan en salir?
El pediatra debe controlar que la salida de los primeros dientes se produzca dentro de unos límites de tiempo normales, que son muy amplios.
Los dos primeros dientes deben salir antes de que el niño cumpla los 12-14 meses. Los primeros veinte, toda la dentición de leche, dentro del tercer año de vida. - Un retraso respecto a estos límites máximos puede muy bien achacarse a una desnutrición grave, y no a una ligera carencia de calcio o de vitamina D, como se suele decir de manera errónea, o a determinadas y muy raras enfermedades congénitas. Éstas obstaculizan el desarrollo de los tejidos que forman los dientes, los cabellos y el cristalino del ojo.
Ayúdale a conciliar el sueño
Cuando el bebé entra a formar parte de la familia, las largas horas de sueño de las que disfrutaban los padres se convierten en un mero recuerdo. Te ofrecemos todos los consejos para afrontar los pequeños y grandes problemas del sueño de los niños. El ambiente
Esto significa que el pequeño siempre debe dormir en la misma cuna y en el mismo lugar, una habitación o un rincón apartado, tranquilo, silencioso y oscuro.
Aire fresco
R rico en oxígeno y no demasiado seco, favorece el descanso nocturno. Por ello, la habitación donde el pequeño duerme siempre ha de estar ventilada.
La habitación
Hay que evitar que el niño duerma en una habitación orientada hacia la calle de mayor tráfico. Un ambiente sano también significa libre de ruidos.
Los niños sufren mucho el calor
Por ello, no se les ha de abrigar en exceso. La temperatura de su habitación debería estar entre 18-20 grados.
El capazo y la cuna
Es importante que sean rígidos y robustos. En cuanto al colchón, debe encajar perfectamente, con el fin de evitar que el pequeño introduzca un pie o una mano en algún hueco.
La posición
Es aconsejable poner al bebé boca arriba o de lado, pues esta posición reduce el riesgo de asfixia.
Los rituales
Se trata de estrategias que las mamás repiten todas las noches para tranquilizar al pequeño cuando se acerca la hora de dormir: cantarle una nana, explicarle un cuento, poner a dormir al osito… estos ritos no deberían prolongarse durante más de una hora.
La lucecita
Dejar una lamparilla encendida junto a su cunita puede ser muy útil, sobre todo, si éste es ya mayorcito.
El objeto de confianza
Para algunos puede ser una vieja colcha rota, para otros, un peluche o una camiseta. Es un objeto importante, que sustituye a la madre cuando no está presente, porque es cálido, suave y conciliador, como ella. Por ello, el niño suele recurrir a este objeto para irse a dormir.
En la cama de papá y mamá
Es la cruz de muchos padres, aunque muchos expertos la aconsejan. Sin embargo, si se opta por esta costumbre, hay que recordar que después, es muy difícil abandonarla.
Consejos prácticos para la higiene del bebé
La higiene del bebé no sólo sirve para que el pequeño se sienta limpio y fresco, sino que constituye una oportunidad inmejorable para mimar y querer al pequeño. Veamos unos consejos prácticos. El cambio de pañal
Para cambiar el pañal y lavar el culito del bebé, se necesitan toallitas húmedas para niños y agua hervida templada, en la que se habrá disuelto una cucharada de bicarbonato. Es conveniente evitar los jabones, dado que podrían irritar la delicada piel del niño.
Si es un niño,
se deben limpiar todos sus plieguecitos y después el prepucio, estirándolo hacia atrás, pero sin forzar. Por último, se limpian el pene y los testículos.
Si es una niña,
limpiar de delante hacia atrás, para evitar el paso a la vagina de posibles gérmenes procedentes de las heces. A continuación, limpiar delicadamente la zona situada entre los labios mayores y los menores, y después el ano y el culito. Secar sin frotar.
Higiene de los ojos.
Se necesitan unas gasas empapadas en agua hervida templada o en una solución fisiológica (no es conveniente el uso de la tradicional manzanilla, por ser una posible fuente de bacterias). Para proceder a la limpieza del ojo, se pasa delicadamente la gasa por cada unos de los ojos (es imprescindible usar una gasa diferente para cada ojo), desde el ángulo exterior al interior.
Higiene de las orejas.
Se necesitan algodón hidrófilo o bastoncillos. Para limpiar las orejas, se tiende al bebé boca arriba, con la cabeza hacia un lado, ligeramente inclinada hacia atrás. Se pasa el bastoncillo por la oreja del bebé, evitando su introducción en el oído.
Higiene de la nariz.
Se necesita un poco de solución salina o agua de mar; no se deben utilizar bastoncillos para limpiar la nariz del bebé. Hay que colocar al niño boca arriba y girarle la cabeza hacia un lado. A continuación, se le aplica el producto en el orificio nasal, se le gira la cabeza hacia el otro lado y se le aplica en el otro orificio. Al cabo de unos 20 segundos, se incorpora al bebé y se procura que expulse las mucosidades.
Higiene de la boca.
Se necesitan discos de algodón humedecidos con leche limpiadora específica o toallitas húmedas, gasas esterilizadas y agua hervida templada. Si el recién nacido tiene la boca irritada por la leche o la saliva, se le pasa el algodón por los labios. Para limpiarle la boca, se empapa una gasa en agua hervida templada, se enrolla en el dedo índice y se pasa por la boca del pequeño.
Legumbres: un filón de proteínas

Gracias a su buen sabor, los guisantes gustan mucho a los más pequeños. Sin embargo, también las judías, los garbanzos, las lentejas y las habas son muy importantes para la dieta de los niños, debido a su alto contenido en proteínas. ¿Cuáles son sus beneficios y cómo introducirlas en su alimentación?
Muchísimas proteínas
Todas las legumbres poseen una característica importante: contienen una cantidad de proteínas similar a la de la carne, si bien su calidad nutritiva es inferior a la de las proteínas de origen animal (proporcionadas por los huevos, la carne, el pescado y los lácteos), porque no están presentes algunos aminoácidos necesarios para el organismo. De todos modos, esto no representa ningún problema. Las legumbres carecen, sobre todo, de metionina y cisterna, sustancias que sí se encuentran en las proteínas de los cereales. Éstos, a su vez, carecen de un aminoácido esencial, la lisina, que está presente en las leguminosas. En consecuencia, únicamente hay que combinar las legumbres con los cereales para que se complementen recíprocamente, dando lugar a una mezcla de alto valor nutritivo.
Para realizar una combinación perfecta, la mitad de las proteínas debe proceder de las legumbres y la otra mitad de los cereales. En la práctica, se puede preparar una combinación formada por dos tercios de cereales y un tercio de legumbres, más o menos las proporciones aconsejadas en la elaboración de muchos platos, como la pasta con garbanzos, con alubias, con arroz o con guisantes.
Una gran familia
Los diferentes tipos de legumbres tienen en común algunas características nutritivas fundamentales. Sin embargo, varían en su aspecto, sabor y consistencia. Por lo tanto, merece la pena detenerse un instante para conocer qué aportan las legumbres más importantes.
Las alubias
Existen muchas variedades, con un poder nutritivo y calórico similar y con una importante presencia de hierro. Algunas variedades son: la alubia blanca, la alubia pinta y el fríjol. Las alubias secas se deben mantener en remojo durante, al menos, 12 horas y su cocción se debe prolongar durante 2-3 horas.
Las lentejas
Son muy nutritivas, contienen diferentes tipos de proteínas (aproximadamente, el 23 por ciento) y son especialmente ricas en calcio y en hierro. No necesitan tanto tiempo de remojo como otras legumbres; es suficiente con 2-3 horas.
Los garbanzos
Contienen un porcentaje de grasas (5 por ciento) que les aporta una consistencia más blanda. Las proteínas que contienen son de mejor calidad que las de las alubias. Los garbanzos secos se deben mantener en remojo, en agua fría, durante 10-12 horas, cambiándoles el agua una o dos veces. Su cocción requiere, al menos, 3 horas.
Las habas
es preciso tener cuidado con su introducción en la dieta del niño, ya que muchos no las toleran y pueden llegar a presentar trastornos serios de la sangre. La causa es una enfermedad hereditaria, llamada “fabismo”. En cualquier caso, las habas representan un alimento excelente para preparar cremas y sopas de verdura.
Cómo prevenir las alergias
Entre el 2-5 por ciento de los niños son alérgicos a algún alimento concreto.• La reacción alérgica suele manifestarse mediante vómitos, diarrea inmediata y urticaria.
• Al principio del destete, se deben evitar algunos alimentos considerados alergenos, como los cereales con gluten (pan, pasta, galletas), algunas frutas (fresas, cítricos, kiwi), el pescado azul, los frutos secos o el huevo, que deberán introducirse más adelante en la dieta del niño.
• Es mejor introducir un alimento nuevo cada vez, a una distancia de dos o tres días.
• La mayor parte de los niños, deja de presentar alergias a partir de los tres años.
Fuente: http://www.suavinex.com/html/EM_art_alimentacion03.htm


