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martes, 23 de noviembre de 2010

Los primeros dientes del niño

Los primeros dientes del bebé

A algunos bebés, a los cuatro meses ya les ha salido el primer diente. Otros, en cambio, con un año, aún no tienen ninguno. La mayor o menor precocidad en la salida de los dientes es una característica individual, que varía de un niño a otro, y que muchas veces tiene un componente hereditario.

Contrariamente a lo que muchos papás piensan, el retraso en la aparición de los dientes no se debe a una carencia de calcio. De hecho, el niño ya obtiene la cantidad necesaria de este mineral mediante la ingesta de leche y de derivados lácteos, alimentos, en general, muy abundantes en la dieta de los primeros años de vida. Por esta razón, si la alimentación del niño es correcta, no sirve de nada administrar complementos de calcio, con el fin de estimular la erupción de los dientes. "Únicamente, en el caso de que a los catorce o quince meses aún no hubiese ningún síntoma de aviso de una próxima erupción dentaria, sería interesante hacer alguna investigación para descubrir si alguna cosa no funciona", ha explicado nuestro pediatra, Luis G. Trapote.

La salida de los dientes viene acompañada, normalmente, de ligeros trastornos para el niño, como fiebre y resfriado y, a veces, incluso, de diarrea e irritaciones. Un hecho que ha vuelto a demostrarse en un estudio reciente realizado en la Universidad La Sapienza de Roma, que ha ofrecido datos incuestionables sobre la relación que existe entre esta etapa del desarrollo del niño y una serie de pequeños trastornos.

Cuándo aparecen los primeros dientes del bebé:

En la mayoría de los niños, el orden de aparición de los dientes de leche se adapta a la evolución de su alimentación. Los primeros en salir son los incisivos, ideales para masticar verduras y alimentos blandos; más tarde, apuntan los molares y caninos, adaptados a la carne. He aquí el orden de aparición:

• 6-8 meses: incisivos centrales inferiores
• 7-10 meses: incisivos centrales superiores
• 8-10 meses: incisivos laterales superiores
• 10-14 meses: incisivos laterales inferiores
• 14-20 meses: molares más internos, superiores e inferiores
• 16-24 meses: caninos, inferiores y superiores
• 24-30 meses: molares externos, superiores e inferiores.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/6-9-meses/primeros-dientes-nino-167

lunes, 22 de noviembre de 2010

Juguetes para bebés recién nacidos


Lo que más le gustará a tu bebé en los primeros meses, cuando aún no sabe coger objetos o sentarse, son las cosas que pueda ver y escuchar. Al principio, verá borroso y se fijará en objetos que estén aproximadamente a una distancia de 20 a 35 cm de sus ojos. El rostro humano le llamará la atención y podrá reconocer el tuyo al cumplir más o menos 1 mes de vida, pero también le gustarán las fotos o dibujos de rostros de tamaño más grande.

A esta edad le atraen los diseños con grandes contrastes y los colores chillones porque son los que mejor ve. Ya ha aprendido a apreciar los sonidos y la música suave. (Busca las letras de todas tus canciones de cuna favoritas.) Los objetos que se mueven lentamente y producen un sonido suave le resultan mucho más interesantes que los que están fijos y en silencio.

Juguetes de mano: Como tu bebé no ve muy bien de lejos, apreciará todo lo que le coloques en su línea visual. Aunque no podrá todavía sostener juguetes, mostrará sus preferencias queriendo tocar aquellos que le gustan.

Grabadora o cajita de música: La música es una de las mejores maneras de entretener y calmar a tu niño. Hazle oír varios tipos de música y fíjate cómo responde.

Móviles: Los móviles pueden agregar una nueva dimensión a la visión horizontal del mundo que tiene el bebé. Busca los que tengan grandes contrastes de colores y diseños. A muchos bebés les gustan especialmente los juguetes con música. Cuélgalos en la barandilla de la cuna. Los niños de esta edad miran hacia la derecha el 80 por ciento de las veces, de modo que un juguete puesto por encima de la cabeza o a la izquierda tendrá un valor limitado en este momento. Por seguridad, mantén el juguete fuera del alcance del bebé.

Espejo irrompible: Aunque en esta etapa no se dan cuenta de que están mirándose a sí mismos, a los bebés les encanta ver reflejada su imagen. Y a la edad de 3 meses, tal vez tu bebé ya haya entablado una relación con su propia imagen y haya empezado a sonreírle. Busca un espejo que puedas atar al lado de la cuna o colgar cerca de la superficie donde le cambias los pañales.

Libros blandos con grandes contrastes: Los libros blandos con diseños o decoraciones fáciles de ver están especialmente diseñados para bebés. Acuéstate a su lado para que pueda ver cómo pasas las hojas a medida que le lees en voz alta: vale la pena leerle incluso a esta edad.

Juguetes sensoriales: Los juguetes blandos que vibran o suenan al apretarlos divertirán a tu bebé durante muchos meses. Los sonidos también lo ayudarán a darse cuenta de qué es lo que está haciendo su mano.

Sonajeros en las muñecas y en los tobillos: Ata un sonajero blando a la muñeca o al tobillo de tu bebé, o ponle calcetines que tengan cascabeles cosidos para que se entretenga un buen rato mientras experimenta con los nuevos sonidos que él mismo es capaz de producir.

Campanillas de viento: Son esos tubitos de metal que cuelgas y suenan cuando los agita el viento. A los bebés les encanta la música suave, así que puedes colgarlas en algún lugar dónde pueda ver cómo se mueven y escuchar su sonido. Si las colocas arriba de la cuna, quizás tu bebé se acostumbre a mirarlas durante algunos minutos antes de quedarse dormido. También puedes levantar a tu bebé de vez en cuando para que él mismo pueda tocar las campanillas.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/jugar/juguetes_0_a_3_meses/

domingo, 22 de agosto de 2010

¿Congelas la leche materna?

Justificar a ambos lados



















Recomendaciones para la conservación de la leche materna:

Antes de manipular el pecho (para una extracción manual o con sacaleches):
*Lavarse bien las manos.
*Efectuar un masaje en el pecho.
*Usar recipientes que han sido lavados con agua jabonosa y enjuagados.
*Poner la fecha en los recipientes en el momento de la recogida.
*Refrigerar o congelar enseguida la leche.
*Usar leche fresca siempre que sea posible.
*Congelar la leche que no se vaya a usar antes de dos días

Conservación y almacenamiento de la leche:
Leche madura recién exprimida y guardada en un recipiente cerrado se mantiene a temperatura ambiente a 25º C o menos durante 8 horas y en el frigorífico a 4º C ó menos durante unos 5 días

Leche congelada, se conserva durante:
-2 semanas en el congelador incluido dentro del frigorífico (*/***).
-3 meses en el congelador de puerta separada del frigorífico
-6 a 12 meses en congeladores de tipo combi de 4 ****(– 20º C****)

Tipos de envase para almacenamiento de la leche:
Si se va a congelar la leche, utilizar envases de plástico duro o de vidrio, aunque a mí me gustan las bolsas de plástico que se venden en el Corte Inglés.

¿Cómo descongelar la leche materna?:
*Se recomienda siempre que sea posible, descongelar despacio en el refrigerador
*Si no es posible descongelar despacio en el refrigerador, se puede poner el recipiente con la leche congelada, debajo del grifo, empezando con el agua fría y se va poco a poco aumentando a tibia y a más caliente hasta alcanzar la temperatura adecuada
*No dejar hervir la leche.
*Agitar antes de probar la temperatura.
*No usar microondas para calentar la leche materna.

Aspecto de la leche descongelada:
La leche que ha sido congelada, al descongelarla se fracciona espontáneamente.

Y la leche desnatada que queda en el fondo del recipiente puede parecer bastante aguada; en el medio hay una capa de leche entera, y la nata queda en la superficie. Hay que agitar la leche antes de dársela al bebé.

Manipulación de la leche descongelada:
*La leche que ha sido descongelada dentro del frigorífico (pero no calentada ni usada antes) se conserva a temperatura ambiente 4 horas y en el frigorífico 24 horas.
*No volver a congelar leche que ha sido descongelada.
*La leche que ha sido descongelada bajo el grifo de agua tibia, sólo se conserva a temperatura ambiente mientras dura la toma.
*La leche descongelada bajo el grifo de agua tibia sólo se conserva en el frigorífico durante unas 4 horas.
*No volver a congelar la leche que ha sido descongelada.
*Desechar la leche que sobra de la toma.

Otras recomendaciones:
*Enfriar la leche en el refrigerador antes de añadir a un envase que ya tiene leche congelada.
*Se recomienda guardar la leche en pequeñas cantidades (60 – 80 ml.) para poder descongelar sólo lo que el niño o la niña vaya a tomar inmediatamente
Se puede mezclar para una misma toma leche extraída en distintos momentos siempre que no sobrepasen los 15 días de diferencia.

Fuente: Extraído del libro: La Lactancia Materna de Ruth Lawrence. Ediciones Mosby.

domingo, 4 de julio de 2010

Primeras vacaciones con el bebé

Las primeras vacaciones con el bebé pueden ser una gran aventura. No tanto por el destino elegido, si no por el reto que suponen. Algunos consejos y trucos pueden ayudar a organizar mejor el viaje, para disfrutarlo sin inútiles preocupaciones ni estrés.

Para no olvidar nada en las primeras vacaciones con vuestro bebé, consultad esta web, está genial!

http://www.mibebeyyo.com/mujer-actual/familia/verano-ninos-3971

Para viajar con niños:
http://www.consumer.es/viajar-ninos

miércoles, 12 de mayo de 2010

La sabia tradición de la cuarentena
















La transición a la maternidad

A pesar de haber estado deseando durante nueve meses tener a tu bebé en tus brazos, quizás cuando lo finalmente lo tengas, te sientas un poco abrumada. Saber que un ser tan pequeñito y frágil depende de ti, junto con todo el cansancio físico que conlleva el parto, unido a los cambios de humor debido a la fluctuación de las hormonas y a la falta de sueño, puede resultar bastante difícil para muchas mujeres.

Nuestras antepasadas sabían todo esto y por eso crearon algo maravilloso para las nuevas mamás llamado "la cuarentena". Quizás hayas oído a tu madre o a tu abuela hablar de ello. La cuarentena era un periodo de aproximadamente 40 días o seis semanas en los que la nueva mamá sólo tenía que dedicarse a aprender a dar el pecho, cuidar de su bebé y cuidarse ella misma. Durante ese periodo, otros miembros de la familia son los que cocinan, limpian la casa y atienden a otros niños, si los hay.

Este es el tiempo aproximado que una mamá necesita para que su cuerpo empiece a volver a la normalidad después del parto. La cuarentena también se conoce como puerperio.

Una vez pasado este periodo se consideraba que la mamá estaba lista para integrarse de nuevo completamente en la vida familiar.

Tu versión de la cuarentena

La vida de hoy en día hace difícil para muchas nuevas madres poder disfrutar de una cuarentena "en condiciones". Es posible que, al igual que muchas otras mujeres que acaban de tener un bebé, tan solo cuentes con la ayuda de tu madre, tu suegra o algún otro familiar que te venga a visitar durante unos días. Sin embargo, aunque posiblemente no te puedas permitir un descanso total durante seis semanas, sí hay formas de prepararte para este periodo que te ayudarán a descansar todo lo posible, durante el mayor tiempo posible.

Uno de los secretos para sobrevivir en estos primeros días después del parto es aceptar toda la ayuda disponible. A pesar de que muchas mujeres nos solemos sentimos responsables del cuidado y limpieza de nuestro hogar, éste es uno de esos momentos en los que hay que establecer prioridades, y tu prioridad ahora mismo debe ser descansar y cuidar de tu bebé. Algunas cosas que te pueden ayudar son:

• Si hay familiares que se han ofrecido a instalarse contigo durante un tiempo, no rechaces su oferta. Intenta organizar las visitas para que cuando se vaya uno venga el siguiente, y así tener apoyo durante el máximo tiempo posible.

• Pide ayuda cuando la necesites. Explica a las personas que te estén ayudando qué es exactamente lo que necesitas que hagan. A veces, por miedo a parecer exigentes o maleducadas, no pedimos la ayuda que verdaderamente necesitamos.

• Si te es posible, prepara antes de dar a luz una serie de comidas congeladas para cubrir al menos dos semanas. Compra platos y vasos de papel para usar en esos días y eliminar el problema de lavar los cacharros y acepta toda la ayuda que te ofrezcan tus amigas o vecinas con las tareas domésticas.

• Descansa siempre que puedas, aunque sean pequeñas siestas de unos minutos. Tu cuerpo necesita ahora todo el descanso que pueda obtener para recuperarse del gran esfuerzo del parto y de los nueve meses del embarazo

Si no hay nadie que te pueda venir a ayudar en esas primeras semanas después del parto, considera contratar a alguien que te pueda ayudar durante unos días. Si tu presupuesto te lo permite, existen enfermeras especializadas en el cuidado de niños (conocidas como "salus") que cuidan a tu bebé por la noche para que tú puedas descansar.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/mama_despues_del_parto/cuarentena/

Cómo crece el amor entre tu bebé y tú
















La unión entre una madre y su bebé es uno de los vínculos más fuertes que existen en la naturaleza. Los demás amores vienen y van, pero una vez que te has has desarrollado vínculos afectivos con tu bebé lo más seguro es que esta unión dure toda la vida (¡y no es porque te guste la idea de tener que cambiar miles de pañales!).

El amor que sientes por tu hijito no es simplemente intelectual o cultural, como podría ser tu amor por otras personas, sino que forma parte de tu ser. Como madres y padres (naturales, adoptivos y hasta padrastros y madrastras) estamos "programados" para formar fuertes lazos afectivos con nuestros hijos, y tu hijo también está hecho para sentir esta fuerte conexión contigo.

A lo largo de los años, los científicos y especialistas en el desarrollo infantil han descubierto detalles fascinantes acerca de esta conexión natural entre padres e hijos. Sus hallazgos nos ayudan a comprender por qué nos volvemos verdaderos "adictos" a nuestros bebés, y por qué seguimos amando profundamente a nuestros hijos a medida que crecen, a pesar de los disgustos, riñas y discusiones. El vínculo que tienes con tu hijo cambiará con el pasar de los años, pero su importancia no disminuye nunca.

El embarazo: Amor antes de la primera vista

No te sorprendas si ya te sientes enamorada de tu bebé antes siquiera de conocerlo. Los futuros papás a menudo sienten una poderosa mezcla de emociones y anticipación, y estos sentimientos ayudan a crear el escenario para tu relación con el niño que va a nacer.

Cuando estás embarazada, tus poderosas hormonas de mamá también empiezan a formar la base de este vínculo afectivo con tu bebé. Estas hormonas se producen durante todo el embarazo y se vuelven más fuertes a cada semana.

A medida que se va acercando la fecha prevista para el nacimiento, tu cerebro empieza a producir cantidades cada vez mayores de oxitocina, una hormona cuya función es la de despertar y fortalecer tus instintos maternales. La oxitocina, también conocida como la "hormona del amor", es la responsable de las actitudes más maternales en los animales, desde los monos hasta los ratones, como cuidar, acurrucar y limpiar al bebé. En las mamás que están embarazadas, la principal función de la oxitocina es reducir el estrés y a la vez aumentar el deseo y la ilusión de prepararse para la llegada del bebé.

Esta hormona ha sido tema de muchos estudios científicos en los últimos años. Algunos estudios con animales sugieren que la oxitocina cumple un papel importantísimo en muchos de los comportamientos sociales, desde la crianza de los bebés hasta la formación de relaciones sólidas y duraderas. Los animales que no producen oxitocina ignoran a sus crías y buscan diferentes parejas cada temporada. Los animales de especies que sí producen la hormona tienden a ser padres cuidadosos y a formar parejas duraderas. Así, cuando tu organismo empieza a bombear más oxitocina durante el embarazo, es como si por tus venas estuviera circulando más amor.

Tu bebé también empieza a crear un fuerte vínculo afectivo contigo, incluso antes de nacer. Los estudios demuestran que su corazoncito late un poco más fuerte cuando escucha tu voz, cuyo sonido seguirá estimulándolo y reconfortándolo durante muchos años.
Si eres el papá, o una mamá o un papá adoptivo que está esperando la llegada de su bebé, o el papá o la mamá secundario en una pareja del mismo sexo, no sentirás los efectos de estos cambios hormonales ni del acercamiento físico que experimenta una mujer embarazada con su bebé desde antes del nacimiento. Pero no te preocupes, porque tu vínculo afectivo con tu hijito no se perjudicará.

Los bebés, y también los niños más grandes, tienen la capacidad de formar fuertes vínculos con cualquier persona que los cuide y responda a sus necesidades físicas y emocionales. Según la teoría de los vínculos afectivos (el principio psicológico básico que rige las relaciones humanas) las personas de todas las edades crean vínculos fuertes y profundos con otras personas que les proporcionan seguridad y apoyo.

La capacidad y el deseo de formar esta clase de uniones es algo que jamás perdemos, o sea que nunca es demasiado tarde para crear un vínculo afectivo con un niño. Según los expertos cualquier persona que lo cuide puede convertirse en una figura muy querida y cercana.

Tu bebé y tú: dos adictos al amor

Cuando estás de parto, a medida que las contracciones progresan, el flujo de oxitocina en tu cerebro y en tu sangre se va transformando en un torrente. Entre sus muchas funciones, esta hormona es la responsable de las contracciones uterinas y de empezar a estimular el flujo de la leche materna. (Funciona tan bien que los médicos a menudo les administran una forma sintética de la oxitocina a las mujeres a través de una sonda intravenosa para inducir el parto.)

Cuando tengas en brazos por primera vez a tu recién nacido, ya estarás prácticamente nadando en oxitocina. Esta poderosa hormona es capaz de dejar a un lado la fatiga y el dolor del parto, y sustituirlos por una gran sensación de euforia y amor. De acuerdo con los expertos el poder de la oxitocina es tan grande que en los hospitales donde se permite que las madres tengan en brazos y amamanten a sus bebés durante la primera hora tras el parto los casos de bebés abandonados son prácticamente inexistentes.

Pero no creas que los hombres son inmunes a los encantos de sus bebés o a los efectos de la oxitocina. Al igual que les sucede a sus parejas, los papás también reciben una buena dosis de la hormona del amor cuando ven por primera vez a sus pequeños. Eso explicaría las fuertes e inesperadas emociones que muchas veces experimentan los papás en la sala de partos.

Hay padres que nunca piensan demasiado en la paternidad, ni siquiera cuando sus mujeres llegan a la fase final del embarazo. Y sin embargo, no pueden contener las lágrimas al verle la carita a sus bebés.

Los papás también pasan por otros cambios biológicos significativos. Un estudio realizado en Canadá en 2001 encontró que en los hombres los niveles de la hormona testosterona tienden a caer (al menos durante los primeros meses) cuando son padres por primera vez. Más intrigante aún es el hecho de que algunos hombres empiezan a producir más estrógeno, lo cual podría ser una prueba del poder transformador de la paternidad. Según Diane Witt, una neurocientífica de la Fundación Nacional de Ciencias en Estados Unidos, el estrógeno hace que el cerebro se vuelva más sensible a la oxitocina, y esto supuestamente estimularía en los padres el deseo de amar, cuidar y proteger a sus bebés.

La oxitocina, sin embargo, no es el único componente químico del amor. También la dopamina, que es la base de las sensaciones de placer y bienestar en el cerebro, cumple un papel importante en el desarrollo de los vínculos afectivos, tanto para ti como para tu bebé. Siempre que tienes en brazos, le das el pecho o meces a tu bebé los dos recibís una dosis de esta sustancia como recompensa.

Mientras tú disfrutas de la agradable sensación que te provoca, la dopamina que recibe tu bebé le está ayudando a conectarse emocionalmente contigo. En 2004, un grupo de estudiosos italianos sacó esta conclusión al observar el comportamiento de bebés de ratones. A los ratoncitos que no podían sentir la dopamina no parecía importarles si su madre estaba presente o no. Este experimento es la principal evidencia de que la dopamina cumple un papel crucial en el desarrollo de los vínculos entre madre e hijo. Los padres adoptivos también disfrutan los efectos de la oxitocina y la dopamina cuando están con sus hijos, dice Witt; y también los hijos adoptivos, como todos los niños que han desarrollado vínculos sanos con quienes los cuidan, reciben dosis frecuentes de dopamina al estar con sus padres.

Por cierto, la dopamina es la misma sustancia que les da la sensación de bienestar a las personas que usan drogas como la heroína o la cocaína. En el fondo, los adictos a las drogas no buscan más que la misma sensación que fluye naturalmente en una relación ideal entre padres e hijos. La diferencia es que el amor paternal es infinitamente más sano.

¿Qué pasa si no siento ese fuerte vínculo inmediatamente?

Más o menos el 30 por ciento de las madres no se sienten inmediatamente enamoradas de sus bebés, y a menudo esto se debe a que el niño, o el proceso de nacimiento, no correspondió a sus expectativas. En estos casos, la decepción, el estrés y el agotamiento a veces ahogan las fuertes hormonas del amor, pero no por mucho tiempo. La gran mayoría de los padres desarrollan un fuerte vínculo afectivo con sus bebés durante los primeros meses.

Carolina Hernán, una consejera que trabaja en programas de prevención de abuso infantil qué también es madre de tres niños, dice que no tuvo la oportunidad de establecer un vínculo con su primer bebé desde el primer instante. Tras un largo y doloroso parto, su hija nació con un poco de meconio en los pulmones y las enfermeras se la tuvieron que llevar inmediatamente.

A Carolina no la permitieron durante ocho horas darle el pecho a su hija o tenerla en brazos. Cuando finalmente se la trajeron, a la mamá le costó conectarse con la pequeña llorona que tenía en brazos. "Siempre imaginé que mi bebé nacería y me enamoraría instantáneamente de ella", dice "nunca pensé que tendría que controlarme para no tratar de estrangularla". De repente, Carolina ya no estaba tan segura de que estaba preparada para ser madre.

Carolina Hernán siempre les cuenta su historia a otras mamás a quienes les preocupa la posibilidad de no conectarse inmediatamente con sus bebés. Su historia tiene un final feliz: con el tiempo la pequeña María dejó de llorar, Carolina empezó a sentirse más confiada como madre y las dos se enamoraron profundamente.

Si no te es posible tener en brazos a tu bebé inmediatamente después de dar a luz, no te desesperes. En realidad no hay una "ventana" mágica que hay que aprovechar antes de que desaparezca la oportunidad, explica Witt, neurocientífica de la Fundación Nacional de Ciencias. Tanto en los casos de padres adoptivos, padres de bebés prematuros, mujeres que tienen complicaciones durante el parto y muchas otras ocasiones en que la mamá no puede estar con su recién nacido inmediatamente, no faltará tiempo para que los dos creéis un vínculo y os enamoréis.

Sin embargo, si tu bebé nace prematuro y tiene que permanecer unos días o semanas en la incubadora, insiste en pasar el mayor tiempo posible a su lado, y lo más pronto posible, por el bien de tu bebé. Estudios recientes demuestran que el contacto piel a piel con la madre, conocido como el "método canguro", es una de las mejores terapias que hay para los bebés prematuros.

Las caricias de papá no son menos importantes para el bebé, y pueden calmarlo tanto como las de la mamá. Un estudio con bebés prematuros en unidades neonatales de cuidados intensivos demostró que el cariño de papá puede producir beneficios profundos y duraderos. Los bebés que recibieron visitas de sus papás regularmente, no sólo aumentaron más peso durante su estancia en el hospital, sino que también mostraron un mejor desarrollo emocional 18 meses después, probablemente porque continuaron recibiendo mucha atención de parte de sus padres al salir del hospital.

De la misma forma, si tu parto es por cesárea y no puedes tener en brazos a tu bebé inmediatamente, pídele a papá que lo haga. Un estudio realizado en 2007 con bebés nacidos mediante cesáreas señaló que el contacto piel a piel con el papá reducía el llanto del bebé y los inducía a echarse su primera siesta fuera del vientre de mamá.

El amor crece con el tiempo, tanto para ti como para tu bebé. Si estás con tu hijito durante la primera hora en que esté despierto, puede que te mire a los ojos y memorice tu rostro, o al menos una versión borrosa de tu rostro. Más adelante, sus primeras sonrisas os ayudarán a los dos a acercaros aún más. Un estudio publicado en la revista Pediatrics en 2008 reveló que cuando las madres veían fotos de sus propios bebés sonriendo, se iluminaban en sus cerebros las área asociadas con la sustancia química dopamina, responsable de la sensación de placer y bienestar.

Sin embargo, los vínculos emocionales significativos contigo y con otras personas importantes en su vida no se desarrollarán hasta que tu bebé tenga entre 7 y 8 meses de edad.
Tu bebé desarrollará fuertes vínculos con las personas que lo tengan en brazos cuando llore y lo alimenten cuando tenga hambre. Sentirá tu falta cuando te alejes y se pondrá feliz cuando regreses. No se tratará exactamente del "amor" que conocemos como adultos, pero será el sentimiento más fuerte y profundo que conocerá hasta ese momento.

Recuerda: Según los expertos es imposible "malcriar" a un bebé con demasiado amor, atención y cariño. Cuando calmas a tu niño, estás construyendo una base de confianza y afecto que durará toda la vida.

Fuente: http://www.babycenter.es/vida-de-familia/emociones-mama/amor-entre-mama-y-bebe/

15 cosas que cambian en tu vida cuando nace tu hij@














"Tu vida va a cambiar". Recuerdo las veces que escuché esta frase durante mi primer embarazo, y lo mucho que me costaba captar su significado. ¿Será para mejor? ¿Será para peor?... Con el tiempo me di cuenta que todo depende únicamente de nuestro punto de vista y de lo mucho o poco que nos cuesta adaptarnos a los grandes cambios en nuestras vidas.

Los cambios son tantos que es imposible enumerarlos, pero no son una sentencia sino un desafío, y como todo desafío, una oportunidad para aprender, crecer y hacernos mejores seres humanos. Entre otras cosas, recuerdo los siguientes cambios por los cuales pasé al embarcar en mi viaje por el universo de la maternidad y que son comunes a la mayoría de las madres con quienes sigo creciendo y "viajando":

Entre los cambios más profundos, emocionantes y transformadores...

1. Descubres en tu interior una fuerza que te coge por sorpresa y hasta te asusta por su intensidad. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu "cachorrito" con tus propias uñas y dientes.

2. Te das cuenta que puedes ir más allá de tu límite, y del límite de tu límite, y del límite del límite de tu límite... Y esto te hace sentir infinitamente agotada y cansada, pero a la vez infinitamente capaz (¡qué verdad tan verdadera!).

3. Sientes crecer dentro de ti un amor tan fuerte, poderoso y profundo, que a veces hasta te espanta y confunde. "¿Podré querer a otro ser como a esta criaturita?", te preguntas. Ya verás que sí (y ésa será tu gran sorpresa cuando nazca tu próximo hijo).

4. Empiezas a entender, respetar y admirar a tus padres como nunca antes en la vida: "no es posible que mi mamá haya hecho todo esto", pensaba, "¡con cuatro hijos, tan jovencita y sin pañales desechables!" y crece genuinamente tu comprensión y gratitud hacia ellos.

5. Por primera vez entiendes que "sacrificio" no significa sufrimiento sino: "sacro" + "oficio", o sea, "trabajo sagrado". Comprendes la enorme importancia del lugar que ocupas en el mundo como madre, y el gran valor de tu trabajo.

6. Aumenta tu compasión por todos los niños. Poco a poco te vas haciendo madre no sólo de tus hijos, sino de todos los demás niños del mundo. No soportas ver sufrir a un niño en las noticias, ni en una película de televisión, ni en la calle.

Y entre los cambios más cotidianos...

7. En tu casa, tu vida, tu trabajo... reina un nuevo orden, o más bien, desorden. Aceptarlo es clave para tu felicidad y paz interior, o sea que date por vencida y disfrútalo.

8. Descubres el placer y el valor de los momentos de silencio, de una ducha caliente al final del día, una taza de café con una amiga, una película en casa con tu pareja, una noche de sueño profundo... y disfrutas a fondo cada uno de esos instantes.

9. Borras de tu diccionario la palabra "asco". Cuando a tu hijo se le cae el chupete en el suelo, lo recoges tranquilamente y lo "limpias" con naturalidad en tu propia boca antes de volvérselo a dar.

10. Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles melodías, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historias para mantener entretenido a tu bebé (sobre todo cuando está cansado, aburrido o enfermito).

11. Tu cinturita (y todo lo que queda al norte y al sur de ella) definitivamente no es la misma de antes, pero te sorprendes al darte cuenta de que estás mucho más interesada en el ombligo de tu bebé que en el tuyo propio.

12. Las horas dejan de tener 60 minutos y los días dejan de tener 24 horas. El tiempo ahora parece transcurrir a un nuevo ritmo (debido seguramente a algún arte de magia del bebé) y por ese extraño cambio llegas con retraso a casi todas tus citas.

13. Los momentos a solas con tu pareja son escasos y breves, pero los dos aprendéis a disfrutarlos y aprovecharlos, aunque un cierto lloroncete esté a punto de interrumpirlos.

14. Como un malabarista que va agregando más y más objetos a su acto, aprendes a hacer dos, tres, cuatro, cinco... cosas a la vez, ¡y sin que se te caiga ninguna pelota!

15. Compruebas que nada, ni siquiera las matemáticas, es una ciencia cierta. Al fin y al cabo 1 + 1 = 3, y 3 no son demasiados, sino... una familia.

Y por fin, como esa leona que defiende a sus cachorritos, a medida que crecen vas "soltando la rienda" y te das cuenta que ser mamá no significa proteger eternamente a tu niño de los peligros, problemas y conflictos de la vida, sino permitir que vaya enfrentando sus pequeños problemitas, confiada en haberle dado las herramientas necesarias para que vaya aprendiendo a solucionarlos.

Fuente: http://www.babycenter.es/vida-de-familia/emociones-mama/cambio-vida-llegada-bebe/

Resultados del calendario de vacunas












Hola! Pinchando aquí irás a una web donde poniendo la fecha de nacimento de tu bebé, te sugiere el calendario de vacunas... aquí van los resultados de la mía:

Estas son las vacunas que le ofrecerán a tu hijo desde su nacimiento hasta los seis años.

Programa de vacunas recomendado para Carolina:

agosto 2010 - Nacimiento

Hepatitis B (HB)

La vacuna de la hepatitis B protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

octubre 2010 - 2 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

diciembre 2010 - 4 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

febrero 2011 - 6 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

agosto 2011 - 12 a 15 meses


Meningococo C/TV/Varicela/Neumococo

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

Se conoce como la triple vírica porque protege contra tres tipos de virus (sarampión, parotiditis y rubeola). En personas con sistemas inmunólogícos débiles pueden causar complicaciones serias.

La vacuna de la varicela protege contra esta enfermedad.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

noviembre 2011 - 15 a 18 meses


Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

febrero 2012 - 18 meses


Polio/DTPa/HiB

La vacuna de la polio protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

febrero 2012 - 3 a 4 años


TV/Varicela

Se conoce como la triple vírica porque protege contra tres tipos de virus (sarampión, parotiditis y rubeola). En personas con sistemas inmunólogícos débiles pueden causar complicaciones serias.

La vacuna de la varicela protege contra esta enfermedad.

agosto 2016 - 6 años


DTPa

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

agosto 2021 - 11 a 13 años


DTPa

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

agosto 2023 - 13 a 16 años


DTPa/Virus del papiloma humano (VPH)

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina. Se debe administrar cada 10 años en la edad adulta.

Protege contra el virus del papiloma humano ya que este parece estar ligado al cáncer de cuello uterino.

Fuente: http://www.babycenter.es/tools/immunization/

Cuidados para la piel de tu bebé



Si eres una mamá primeriza, dar el primer baño y cambiar el primer pañal de tu bebé puede ponerte un poco nerviosa. Pero no te preocupes, porque en pocas semanas ¡serás una experta! Estos consejos te ayudarán a cuidar de la delicada piel de tu bebé con la suavidad que necesita.





Suaves cuidados para la piel más suave




¿Qué puedes hacer para evitar que a tu bebé se le irriten las nalguitas? ¿Y cómo aliviar el dolor y los síntomas si ya se irritó? Infórmate:






¿Es normal o no lo es?



Toda nueva mamá se preocupa por la popó de su bebé: ¿Está haciendo poco? ¿Demasiado? ¿Es normal este color? ¿Será diarrea? ¡Sal de dudas!






¡Al agua patos!


El primer baño siempre asusta un poco. ¿Y si se te resbala? ¿Y si se le mete el jabón en los ojitos? ¡Pierde el miedo viendo este video!

lunes, 3 de mayo de 2010

Los 10 mejores consejos para los padres

Los 10 mejores consejos para los padres

El pasado mes de enero, la Academia de Pediatría de los EE.UU. facilitó a los medios de comunicación una lista con lo que sus miembros consideran "los mejores consejos del año 2002 para la salud física y mental de un niño".

1. Evita la violencia con el ejemplo

Unos padres que pegan a un niño le están enseñando que la violencia física es un recurso perfectamente aceptable para resolver problemas en la vida. Además, es una herramienta poco práctica: las estadísticas revelan que las formas no físicas de disciplina son mucho más eficaces a la larga. (¡Y no debemos olvidar que las palabras también hieren!).

2. Asegúrate de seguir rigurosamente el calendario de vacunación

La próxima vez que acudas al pediatra, comprueba si tu hijo ha recibido todas las vacunas indicadas para su edad e infórmate de las que le quedan por recibir.

3. Evita a tu hijo los peligros del tabaco

Los ambientes cargados de humo aumentan el riesgo de infecciones de oído, infecciones respiratorias, hiperactividad e incluso de síndrome de muerte súbita en bebés. Si fumas, piensa en dejarlo ya. Recuerda que la circunstancia que más pesa a la hora de pronosticar si un niño va a ser fumador es que su padre o madre fumen (si lo hacen ambos, las probabilidades son aún mayores).

4. Léele a diario

Hazlo a partir de que el niño/a cumpla seis meses. Un adulto que lee en alto a un niño le está transmitiendo la idea de que la comunicación es importante y está poniendo la semilla para que ese niño se convierta en lector y busque respuestas en los libros. Para los padres, los temas que sugiere una lectura proporcionan una excusa para tratar asuntos de todo tipo y hasta para averiguar "lo que el niño tiene en su mente".

5. Reduce al mínimo los riesgos caseros

Enchufes, medicamentos, aparatos eléctricos, objetos cortantes o punzantes, productos de limpieza, venenos, insecticidas, chimeneas, piscinas... deben estar fuera del alcance de los niños.

6. Vigila su seguridad en el coche

Toda la familia, sin excepción, debe llevar siempre puesto el cinturón de seguridad en el coche. Los niños deben ir detrás, en asientos apropiados para su edad. Tanto en bici, como en monopatín o patines, el casco es de rigor.

7. Entérate de lo que ve y oye tu hijo

Los niños absorben todo lo que ven y oyen en la televisión, las películas, las canciones, los videojuegos... y la violencia hace mella en ellos. Habla a tus hijos acerca del contenido del material audiovisual al que tienen acceso. Si están viendo u oyendo algo que consideras inapropiado, no lo dudes: cambia de canal. No vaciles en criticar en voz alta las cosas que te parecen inaceptables.

Habla de la publicidad con tus hijos. Hazles entender que muchos de los mensajes son interesados. Evita que vean mensajes que potencian el uso del tabaco, el alcohol o las drogas (un estudio muy reciente revela que los hijos de padres que se muestran radicalmente opuestos al tabaco y el alcohol tienen menos probabilidades de desarrollar la adicción a esos productos).

8. Vigila su alimentación

Numerosos estudios han comprobado que la alimentación influye notablemente en el desarrollo y las capacidades de aprendizaje de un niño. La alimentación es cuestión de equilibrio. Para los menús de tu hijo, elige siempre que puedas alimentos no procesados, como legumbres, verduras, frutas, pescados, cereales integrales y evita los platos preparados, especialmente los ricos en grasas y azucares: le ahorrarás muchos trastornos de salud futuros.

9. Involúcrate directamente en la educación de tu hijo

Es importante que conozcas su escuela, a sus maestros. También lo es que participes en las actividades escolares y acudas a las reuniones de padres y profesores. Si tu hijo ve que su educación es importante para ti, también lo será para él.

10. Haz que tu hijo se sienta querido e importante

Los niños desarrollan el sentido de autoestima a edad muy temprana y gran parte de esa autoestima se alimenta de los mensajes positivos que reciben de sus padres. Escucha lo que tu hijo/a tiene que decir (puede que te sorprenda). Hazle saber que es querido/a y que su seguridad está a salvo. Háblale de sus cualidades, dile por qué es especial y lo que admiras en él.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/papa/los_10_mejores_consejos_para_los_padres/2.html

7 pasos para preparar un biberón

7 pasos para preparar un biberón
Parece sencillo y lo es, pero requiere normas de higiene y unas pautas rigurosas

Con un sistema inmunitario aún inmaduro y un organismo en rápido crecimiento, los bebés necesitan biberones con las cantidades adecuadas de nutrientes y en las mejores condiciones higiénicas. Estos 7 pasos pueden ayudarte a conseguirlo

Chequea la fecha

Desecha el producto si está caducado o ha pasado la fecha recomendada para su consumo. Comprueba también que el paquete o recipiente está bien cerrado y no tiene desperfectos. Si observas cualquier anomalía sospechosa, desecha ese envase.

Lávate las manos

Es una medida obligatoria de higiene. Antes de empezar a manipular el biberón, lávate concienzudamente las manos con agua y jabón, incluidas las uñas y los espacios entre los dedos.

Prepara los utensilios

Esteriliza biberones, tetinas y resto de componentes antes de usarlos por primera vez. Para ello, mete el biberón y resto de utensilios en una cazuela lo suficientemente grande y cúbrelos totalmente con agua. Deja que hierva todo 5 minutos. Saca todos los elementos a una toalla limpia y déjalos que escurran. Tras esa primera esterilización y el primer uso del biberón, ya puedes lavarlo todo normalmente con agua del grifo y jabón (dejando siempre que escurra, sin utilizar paños para secarlo). Una medida para evitar la formación de hongos en las tetinas: aclararlas de vez en cuando en agua con vinagre (al 50%) después de lavadas y dejar que sequen.

Mide bien la cantidad de leche

Sigue siempre las indicaciones que vienen en el paquete o envase y las cantidades indicadas por el pediatra. Si se trata de leche en polvo, utiliza solo el medidor que viene en el envase, rasando el polvo con un cuchillo y sin aplastarlo (¡¡no superes ni reduzcas las cantidades recomendadas por el pediatra!!).

Añade el agua suficiente

Sigue las indicaciones del paquete o envase (no más) para la cantidad de leche que te ha recomendado el pediatra. Si utilizas agua de grifo, usa agua fría. Déjala correr un rato, toma la cantidad necesaria en una cazuela y caliéntala a la temperatura adecuada. Si crees que el agua no reune las garantías necesarias, haz que hierva 2 minutos y deja que se enfríe hasta la temperatura deseada.
Agita bien la botella para que no queden grumos. Recuerda que un agua demasiado fluorada (la fluoración de las aguas previene las caries), puede ser perjudicial para el bebé si se utiliza continuamente. Por eso, si siempre utilizas agua del grifo para el biberón, infórmate sobre los niveles de flúor del agua de tu localidad y luego consulta al pediatra sobre la conveniencia de alternar con agua embotellada. (Recuerda que si hierves el agua del grifo los niveles de flúor aumentarán aún más.)

Chequea la temperatura de la leche

Hay bebés que prefieren que la leche esté a temperatura ambiente y otros que la prefieren más caliente. Cualquiera de las dos opciones es perfecta. Si empleas agua embotellada, puedes calentar el biberón introduciéndolo unos minutos en un puchero con agua caliente pero no hirviendo (dejando fuera la tetina). También puedes calentarlo bajo el grifo de agua caliente. Recuerda que tienes que agitar bien el biberón con la mezcla antes de calentarlo.
Antes de empezar a dar el biberón al niño, comprueba la temperatura dejando caer un par de gotas de leche en tu muñeca o en la mano. Debe estar templada (más o menos a la temperatura de la saliva): nunca caliente. Nunca calientes el biberón en el microondas: puede no calentarse uniformemente y crearse zonas muy calientes capaces de quemar la boca al bebé.
Cuando el bebé ha terminado de mamar, tira la leche sobrante: no la guardes para la siguiente toma.

Vigila el almacenamiento

Guarda siempre la leche a la temperatura indicada en el paquete o envase. Evita los armarios o lugares húmedos. Cierra bien el paquete o envase una vez abierto. No congeles nunca un biberón preparado. Mantén los alimentos del bebé en lugares seguros, con el mínimo riesgo de contaminación.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/alimentacion/7_pasos_para_preparar_un_biberon/305.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FTXQ

¿Cómo es un recién nacido?

¿Cómo es un recién nacido?
Saber cuál es el aspecto normal de un recién nacido ayuda a aclarar dudas y evitar ansiedades

Te has pasado todo el embarazo preguntándote qué aspecto tendría tu bebé, y la espera ha llegado a su fin. Miras su carita arrugada, acaricias sus manitas y sus pies diminutos... y te haces mil preguntas, entre ellas cuánto tiempo tendrás que esperar hasta que se parezca a esos bebés sonrosados, despiertos y sonrientes que se ven en las revistas. No te agobies: todo llegará.

Muchos padres, sobre todo los primerizos, se sienten sorprendidos y preocupados por características y rasgos totalmente normales en un recién nacido. Este “retrato” puede ayudarles a aclarar dudas y prevenir ansiedades.

La cabeza

No te extrañes si tiene forma cónica: es consecuencia de lo que se conoce como moldeamiento y obedece a la presión ejercida por el estrecho canal de parto. Más probable si se han utilizado fórceps o ventosas durante el nacimiento, la forma cónica va desapareciendo en días sucesivos y se va haciendo más redondeada.

Los ojos

La presión ejercida en la cara del bebé durante el parto puede producirle hinchazón en los párpados. También, la ruptura de algunos capilares de los ojos puede generar manchas rojas en el blanco (esclera) de los mismos. No te fijes demasiado en el color de sus ojos: hasta los seis meses no habrán adquirido su color definitivo.

Nariz y orejas

La apretada vida en el estrecho espacio del útero puede explicar una nariz achatada o ladeada y unas orejas dobladas. No te preocupes: son características que duran pocos días.

El cordón umbilical

A medida que se seca, el muñón del cordón umbilical va adquiriendo un color más negruzco hasta que finalmente cae, generalmente en las dos primeras semanas. Es importante mantener el muñón del cordón limpio (no hay necesidad de limpiarlo con alcohol) y exponerlo al aire para que se seque. Hasta que caiga, debes lavar al bebé sólo con esponja húmeda, sin sumergirlo en agua.

La piel

• Puedes notar unos puntos o ampollitas blancuzcas en la cara de tu bebé (mejillas, nariz, frente, barbilla...). Es lo que se conoce como milium, y suele desaparecer al cabo de pocas semanas, sin necesidad de tratamiento.
• En el 2º ó 3er día de vida, quizá notes también lo que se conoce como eritema tóxico: pápulas rojas con un puntito central que parecen picaduras de insecto y pueden estar diseminadas por todo el cuerpo. No te angusties: no revisten peligro y suelen remitir a las 2-4 semanas de vida.
• También, en la semana 3ª ó 4ª, el bebé puede desarrollar una especie de acné: suele durar varios meses, es consecuencia de la transferencia de hormonas maternas y tampoco requiere tratamiento.
• Muchos recién nacidos vienen también al mundo con manchas de nacimiento (hemangiomas capilares) a menudo situadas en la nuca (sobre la línea de nacimiento del pelo), en los párpados o entre los ojos. Las manchas de los ojos suelen desaparecer. Las de la nuca tienden a permanecer, aunque se hacen menos perceptibles con el tiempo.
• A su vez, los bebés de origen africano, asiático y latinoamericano nacen a menudo con lo que se conoce como mancha mongólica. Aparece en la espalda o la región glútea y varía en tamaño y forma. Generalmente desaparece en los primeros dos años de vida, aunque puede permanecer indefinidamente.

Piernas y pies

A menudo, los pies y piernas del recién nacido están arqueados o curvados, como consecuencia de la postura en el útero. Mientras piernas y pies sean flexibles y puedan colocarse fácilmente en una posición normal, no hay por qué preocuparse. Piernas y pies suelen enderezarse cuando el niño empieza a caminar.

Vello (lanugo)

Algunos recién nacidos aparecen cubiertos de un vello muy fino en el momento del nacimiento, especialmente en la espalda, los hombros, la frente, las sienes e incluso las orejas. Es lo que se conoce como lanugo. Más común en bebés prematuros, desaparece en las primeras semanas de vida.

Genitales y mamas

• Antes del nacimiento, pasan hormonas de la madre al organismo del bebé a través de la placenta. Esas hormonas pueden provocar un aumento de tamaño de las mamas en el recién nacido (tanto niños como niñas) e incluso estimular la producción de un poco de leche. Por ese mismo efecto hormonal, la vulva de las niñas puede estar algo aumentada de volumen y dar lugar a una secreción vaginal blanquecina. La secreción dura pocos días. El aumento de tamaño de los genitales desaparece en dos o tres semanas.
• En algunos recién nacidos varones, el escroto puede estar lleno de un líquido claro, producto del proceso del parto. Es lo que se conoce como hidrocele, y suele desaparecer en un plazo de tres a seis meses. También son normales las erecciones frecuentes, sobre todo cuando el bebé tiene la vejiga llena.

Fontanelas

Son cada uno de los espacios membranosos y blandos que se advierten en el cráneo del recién nacido y que indican que los huesos del cráneo no están totalmente unidos. Las fontanelas no sólo permiten que la cabeza relativamente grande del bebé se abra paso a lo largo del canal del parto: también dejan espacio suficiente para el cerebro en rápido crecimiento del bebé. Si bien las fontanelas pulsan con cada latido del bebé, no es peligroso tocarlas ( sí presionarlas). Por lo general, los huesos del cráneo cierran a los 12-18 meses de vida del bebé.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/bebe/como_es_un_recien_nacido/304.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FT2H

lunes, 26 de abril de 2010

La ropa del bebé: las primeras seis semanas










Ir de compras para adquirir la ropita que va a necesitar tu bebé cuando aún estás embarazada te ayudará a vestirlo con facilidad durante sus primeras semanas. Le vas a cambiar la ropa varias veces al día — ¡los bebés se ensucian mucho! — así que asegúrate de que su ropa sea sencilla y fácil de abrir para cambiarle los pañales. En general, compra prendas suaves y cómodas, sin etiquetas ni costuras que puedan molestarle o irritarle.

Los bebés crecen rápido y la ropa de recién nacidos les queda bien durante muy poco tiempo, así que es buena idea comprar ropa de talla tres meses, para que le dure un poco más. Pero escoge uno o dos trajecitos para recién nacido que te encanten, para no privarte del inmenso gusto que da vestir a tu bebé con esas prendas tan encantadoras que le quedan a su medida exacta, aunque sólo pueda usarlas unas pocas semanas. Incluimos a continuación una guía general en cuanto a las cantidades (en paréntesis), pero la cantidad de artículos de cada categoría que vas a necesitar tú dependerá de la frecuencia con que planees lavar la ropa del bebé.

Lee también Equipo para bebé y mamá: las primeras seis semanas para informarte sobre otros artículos esenciales para tu recién nacido.

Trajecitos de una pieza (4-7): Los trajecitos o peleles de una sola pieza hacen mucho más fácil vestir a tu bebé. Busca ropa de tela suave, con una abertura amplia para la cabeza, que no le vaya a quedar apretada en los muslos ni en los tobillos. Comprueba que las costuras están rematadas sin bordes que puedan arañarlo o molestarle y evita las cremalleras, porque pueden pellizcar la delicada piel del bebé.

Pijamas de una pieza o "mantas-saco para dormir" (4-7): Los "sacos para dormir" mantendrán a tu bebé calentito por la noche sin que tengas que preocuparte por si una manta pudiera cubrirle la cabeza, sobre todo si se mueve mucho mientras duerme.

Camisetas o bodies de algodón (4-7): Elige camisetas suaves, de preferencia con corchetes en el cuello para que sea más fácil vestirlo. Las camisetas son muy útiles para cuando necesites vestir a tu bebé con varias capas de ropa para mantenerlo más abrigado, y además protegerán la piel de tu recién nacido de las costuras o superficies no muy suaves que pudiera haber en su ropa exterior. Los bodies son especialmente prácticos porque se abrochan con corchetes en la entrepierna y evitan que se suba .

Rebecas o chaquetitas (1): A la mayoría de los bebés no les gusta que les quiten la ropa por la cabeza, así que mantén al tuyo abrigado con una rebeca o chaquetita que se abroche al frente.

Traje de lana o traje para el frío: Si tienes a tu bebé en invierno y vives en un lugar muy frío, te recomendamos que busques un traje de lana de una pieza para mantenerlo bien arropado cuando salgáis. La mayoría tienen capucha y puedes encontrarlos en muchos estilos diferentes. Otra opción es usar una bolsa especial para el cochecito o silla de paseo. Están diseñadas para que quepan bien en el carrito y se usan con el cinturón de seguridad del mismo para que no tengas que ponerle a tu hijo trajes demasiado gruesos. Los trajes especiales para la nieve son un poco más caros y probablemente no sean necesarios, ya que seguramente tu bebé no jugará en la nieve durante sus primeras semanas. Si vas a comprar uno, cómpralo grande para que pueda usarlo más tiempo.
Enlace
Calcetines y botitas de punto (4-7): Las tiendas venden zapatos para recién nacidos, pero no los necesitas por la simple razón de que tu bebé no va a andar a esa edad. Mantén sus pies calentitos con calcetines y botitas de punto.

Gorritos o gorritas (1-3): Para un bebé que nazca en el verano es necesario tener un par de sombreros de ala ancha, o un par de gorritos suaves y abrigadores que le cubran las orejas si nace en invierno.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/compras/ropa-para-bebe/

Equipo esencial para bebé y mamá: las primeras seis semanas


¿Qué necesitarás durante las primeras semanas después de llevar a tu bebé a casa? Por supuesto, los seres humanos han criado bebés durante miles de años sin biberones de plástico ni fundas para proteger los colchones de las cunas, pero las comodidades actuales hacen más fácil el cuidado de los bebés. Les hemos preguntamos a los expertos, y también a papás y mamás, y hemos comprobado que la gente tiene ideas muy variadas de lo que es esencial.

Tu bebé necesitará algunos artículos indispensables: un lugar donde dormir, un asiento seguro para el coche, pañales y algunos artículos para alimentarse, transportarse y mantenerse seguro. También les pedimos a las mamás que nos dijeran qué artículos hacen que las primeras seis semanas sean más cómodas y divertidas. Estos artículos no son esenciales, pero pueden hacerte la vida más fácil. Algunas de estas cosas quizás te las regalen tus familiares y amigos. Y si quieres obtener ayuda para escoger la ropita esencial para tu bebé, asegúrate de leer La ropa del bebé: las primeras seis semanas.

Alimentación

Almohada de lactancia: Estos prácticos cojines te ayudan a sostener cómodamente a tu bebé mientras le das el pecho.

Baberos (4): Los baberos evitan que la saliva y la leche que regurgite el bebé lleguen a su ropita.

Crema para los pezones: Amamantar a tu pequeño puede resecar la delicada piel de tus pezones, y las cremas especiales para estos mitigan la resequedad, curan la piel agrietada y alivian el dolor. Pregúntale a tu ginecólogo si te puede recomendar una.

Extractor de leche: Si le das el pecho a tu bebé, un sacaleche, que te ayuda a extraer tu leche, le proporciona a tu bebé el beneficio de poder tomar tu leche, incluso cuando no estás con él. Los extractores de leche no son sólo para las mamás que trabajan fuera de casa. También le permiten a tu pareja, (o a la abuela) alimentar a tu bebé y establecer un vínculo con él, mientras tú sales a dar un paseo, duermes una siesta, vas de compras o visitas a una amiga. Consulta nuestra guía de extractores de leche para ayudarte a decidir qué tipo es el que más te conviene.

Leche de fórmula: Si no puedes darle el pecho a tu hijo, o no planeas hacerlo, puedes escoger entre numerosas opciones de leche de fórmula para bebé. Consulta nuestro manual de leches de fórmula y habla con tu pediatra.

Biberones y tetinas : Incluso si planeas amamantar exclusivamente a tu bebé, asegúrate de tener algunos biberones y tetinas para recién nacido en casa, para que alguien pueda alimentarlo con tu leche si tú necesitas salir. Si tienes planeado usar solamente fórmula, usarás aproximadamente diez biberones de 118 ml al día.

Cambio de pañales

Pañales: Pasarás una gran parte de tu vida en estas primeras semanas cambiando pañales. Aproximadamente un 80% de los padres de familia optan por usar pañales desechables. En algunos países existen servicios de entrega de pañales profesional aunque esto en España todavía no es muy común, y algunos incluso lavan pañales de tela en casa por motivos ecológicos. Hay incluso pañales biodegradables que se están empezando a comercializar. Sea cual sea la clase de pañales que quieres usar, ten un buen surtido de ellos de antemano. Ten presente que necesitarás de 10 a 12 pañales al día durante las primeras semanas. Si planeas usar pañales desechables, te recomendamos que compres cuando menos tres paquetes grandes (unos 150 pañales) para no tener que correr a la tienda durante los primeros días.

Toallitas húmedas desechables para bebé: Es bueno tenerlas a la mano para limpiar a tu bebé cuando le cambias el pañal.

Crema protectora para el culito: Las que tienen una base de óxido de zinc o petrolato son las más recomendadas. Protegen la delicada piel de tu pequeño contra las rozaduras de pañal.

Un bote especial para tirar los pañales sucios: Este es un recipiente práctico y eficaz que atrapa los malos olores, donde puedes tirar los pañales sucios hasta que vayas a sacar la basura.

Mesa para cambiar pañales: Tu propia cama, un tocador o una cómoda no muy alta con un colchoncito delgado encima funcionarán perfectamente. Pero una mesa para cambiar pañales independiente viene con cosas muy útiles, como una barandilla protectora y mucho espacio para guardar objetos.

Pañalera: Tanto si vas a casa de tu vecina como al supermercado, necesitarás llevar contigo todo lo necesario para cambiar pañales fuera de casa. Escoge una bolsa pañalera que te guste mucho, porque será parte de tu atuendo durante muchos meses, pero recuerda que tiene que ser práctica, e incluir un colchoncito portátil para cambiar pañales, una bolsa impermeable para los pañales mojados y lugares para guardar las llaves, la cartera, etc.

Para dormir

Cuna: Al principio no necesitas una cuna porque tu recién nacido puede dormir en un moisés. Pero, a menos que planees que tu bebé comparta tu cama, más adelante necesitarás una cuna.

Colchón: Compra un colchón para la cuna firme de resortes o de espuma.

Ropa de cama: Compra al menos dos juegos de sábanas para cuna para que no te encuentres de pronto con que no tienes sábanas limpias para el bebé. Pero debes dejar las mantas y edredones fuera de la cuna, ya que la ropa de cama suave tiene el riesgo del síndrome de muerte súbita del bebé o SIDS.

Hora del baño

Bañera de plástico: Una bañera diseñada especialmente para bebés, que son muy activos, mantendrá seguro al tuyo y le dará un descanso a tu espalda. Consulta nuestra guía para comprar bañeras para ver opciones.

Toallas de algodón con capucha: Las mamás experimentadas dicen que envolver a tu bebé en una de estas suaves toallas de algodón con capucha es una forma excelente de mantenerlo seco y calentito después de bañarlo.

Transporte

Mochila portabebé frontal o cangurera : A los recién nacidos les encanta que los lleven en brazos; el calor de tu cuerpo y los latidos de tu corazón lo calmarán como ninguna otra cosa. Una mochila portabebé o una cangurera también te deja las manos libres para hacer otras cosas.

Cochecito o silla de paseo):
Para un recién nacido, necesitas una cochecito que se recline hasta quedar casi totalmente horizontal, ya que los bebés no deben sentarse hasta que tengan 3 meses de edad o hasta que hayan desarrollado lo suficiente los músculos de su cuello. Si vas a comprar un cochecito nuevo, busca ruedas anchas, correas ajustables y facilidad de maniobra. Consulta nuestra guía para comprar cochecitos o sillas de paseo para obtener más ayuda.

Asiento de bebé para el coche: La normativa europea en vigor exige el uso de asientos para bebés y niños de menos de una altura de 1,35 y de el cinturón de seguridad para los que midan más de 1,35. Incluso para ir a casa del hospital tendrás que usar el capazo o asiento para bebé y sujetarlo con el cinturón de seguridad. Para un recién nacido, tienes dos opciones: un asiento de bebé para auto orientado hacia atrás, diseñado para usarse hasta que tu bebé pese 9 kilos, o bien un capazo para bebé que puedas atar con el cinturón de seguridad. También hay asientos convertibles, que pueden estar orientados hacia atrás o hacia adelante, diseñados para bebés o niños (aunque no al mismo tiempo). Consulta nuestra guía para comprar asientos de bebé para el coche para obtener sugerencias.

Accesorios

Mantitas para envolver y abrigar al bebé cuando lo lleves en brazos o de paseo (4): Usa este versátil artículo para envolver a tu bebé bien apretadito y tranquilizarlo, como una capa adicional para abrigarlo, en lugar de toallas, para limpiar la leche que regurgita o cualquier otra cosa que se te ocurra.

Chupetes): A los bebés les encanta chupar, incluso los han fotografiado chupándose el dedo en el útero. Un bebé que parece querer tomar leche de pecho u otro biberón inmediatamente después de comer quizás necesita otra cosa para chupar, y un chupete podría ser lo indicado. Los chupetes también pueden tranquilizar a un bebé que se siente molesto cuando estés ocupada o necesites descansar un rato.

Artículos adicionales para el bebé

Columpio para bebé: A algunos padres les parece que un columpio para bebé que funciona con pilas es una bendición del cielo. El reconfortante movimiento hacia adelante y hacia atrás del columpio puede calmar al bebé cuando esté llorando y darte algo de tiempo para hacer otra cosa.

Sillita vibradora: Coloca a tu bebé en una
sillita vibradora, reclinada a un ángulo de 45 grados, para que pueda ver el mundo. Está diseñada para vibrar y calmar a tu bebé.

Cajita de música: La música deleitará a tu bebé por muy pequeño que sea. Dale cuerda a su cajita de música cada vez que lo acuestes a dormir y le ayudarás a aprender a dormirse.

Cajita de sonidos: El sonido de olas rompiendo o de la lluvia puede calmar a un bebé cuando está llorando y arrullarlo hasta que se quede dormido. Estas maravillas electrónicas también ayudan a los adultos que están desesperados por conciliar el sueño.

Móvil: Cuelga uno sobre la cunita de tu bebé o su mesa de cambiar pañales y le proporcionarás largas horas de entretenimiento. Un recién nacido puede ver el marcado contraste entre las imágenes negras y las blancas, y el verlas moverse arriba de él le fascinará y lo calmará.

Monitor para bebé: Un monitor para bebé te ayuda a saber cómo está tu pequeño en una habitación mientras haces lo que tienes que hacer en otra.
Lucecita nocturna: Una de estas lucecitas baratas te permitirá darle de comer al bebé y cambiarlo por la noche sin tener que encender la luz y despertarlo por completo (ni desvelarte tú misma).

Sólo para mamá

Sujetadores para la lactancia (2-4): Debido a que el embarazo cambia el tamaño y la forma de los senos, conviene comprar los sujetadores para la lactancia en una tienda en la que acepten cambios, por si cuando llega la hora de usarlo ya no te sirve. Para tu comodidad, compra sujetadores de algodón puro sin aros. Algunos se desabrochan en la espalda y otros se abren al frente, entre las copas. Tal vez quieras probar un par de estilos diferentes para ver cuál te gusta más.

Discos para el sujetador (desechables o lavables): Colocar estos discos en las copas de tu sujetador puede mantener tu ropa seca en los intervalos en que no le estás dando el pecho a tu bebé. Es más fácil encontrar los discos desechables, aunque también los hay de tela. Si eliges las desechables, busca unas que tengan una tira autoadhesiva. Los discos de tela tendrás que lavarlos con frecuencia.
Compresas y salvaslips: Necesitarás un par de bolsas grandes de compresas o superabsorbentes de tamaño grande. Cuando disminuyan los loquios (sangrado postparto) a las dos o tres semanas del parto, también necesitarás un par de cajas de salvaslips.

Toallitas húmedas y crema para hemorroides: Incluso si no has tenido hemorroides durante el embarazo, podrías descubrir que las tienes como consecuencia del esfuerzo para empujar durante el parto.

Bolsitas de hielo, almohadillas frías de gel o compresas heladas: Si se te desgarró la zona genital durante el parto, las bolsitas de hielo, almohadillas frías de gel o compresas heladas te ayudarán a recuperarte reduciendo la inflamación y aliviando el dolor.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/compras/equipo-para-bebe-y-mama/