Ante cualquier accidente
Caídas, golpes, atragantamientos, quemaduras, fracturas y pérdida de conocimiento son accidentes que suceden pocas veces. Pero si ocurren, conviene que sepas qué primeros auxilios aplicar a tu hijo antes de que lleguen los servicios de urgencias.
Una caída
- Conserva la calma y transmítela al niño, acudiendo en su auxilio de forma tranquila. No le hables a gritos, no le sacudas, ni le tires agua sobre la cara.
- Si se ha quedado inconsciente, hay que llamar al 112 y, mientras, controlar su respiración y su pulso, con tres dedos colocados sobre la muñeca. No le des agua si no vuelve en sí.
- Mientras llega la ambulancia, tumba al pequeño, afloja su ropa y tápale con una manta o una toalla.
- Si tiene la cara pálida, levántale la cadera y las piernas. Pero si la cara está roja, levántale la cabeza y los hombros.
- Examina si tiene heridas y sangran en abundancia. Si es así, conviene detenerlas taponando la zona.
- No muevas al niño y si ves que tiene una fractura, inmovilízala con trapos, gasas o palos.
-Si tiene vómitos, pon su cabeza de costado.
Una quemadura
- En los ojos por el calor y el sol: no le frotes los ojos, aplícale un colirio neutro y cubre cada ojo con una almohadilla de gasas. Si le han caído en los ojos sustancias químicas, lávale los ojos con agua y cubrirlos con gasas.
- Si hay enrojecimientos en la zona de la piel afectada, aplica agua fría y una crema para quemaduras, y cúbrela con una gasa.
- Si además hay ampollas: no apliques crema y no pinches las ampollas.
- Si la quemadura es más profunda, hay que cortar la tela en torno a la herida, se debe cubrir con paños fríos sin utilizar ni algodón, ni crema.
- Si el niño está consciente y no ha vomitado, dale agua con un poco de sal.
- Si lo que tiene el niño es una insolación, hay que ponerle enseguida en la sombra, desvestirlo, ponerle en la nuca paños mojados, o una bolsa con hielo, y refrescarle todo el cuerpo con una esponja. Si está consciente, se le puede dar agua con sal, sino, no hay que darle ningún líquido.
Una intoxicación
- Si el niño ha ingerido productos químicos o medicamentos, hay que buscar el envase, llamar al Instituto de Toxicología (91 562 04 20) y llevarle a urgencias inmediatamente.
- No hagas nunca que vomite lo que haya ingerido si está inconsciente, tiene quemaduras en la boca o ha ingerido productos derivados del petróleo.
- Puedes hacerle vomitar si ha tomado medicamentos y no tienes un centro sanitario cerca. Sólo en este caso dale agua tibia con sal, haz que incline la cabeza para abajo o introduce los dedos o una cucharilla en la garganta.
Se ha electrocutado
- Interrumpir la corriente o separar la niño con un palo, una escoba, pero siempre secos.
- Comprobar si respira y tiene pulso.
- Aplicar los primeros auxilios correspondientes a un paro respiratorio o cardiaco.
Mordeduras y picaduras
- Lavar la herida durante cinco minutos, con mucha agua y jabón.
- Tapar la herida con una gasa.
- Si le ha mordido una serpiente, hay que apretar la herida hasta que sangre. No hay que cortar, quemar o hacer un torniquete sobre la herida.
- Si le ha picado un insecto, hay que quitar el aguijón con una pinzas limpias y sumergir la herida en agua con bicarbornato. Si se hincha, aplicar hielo encima.
Introducción de cuerpos extraños
- En la garganta: tranquilizar al niño e intentar sacar el cuerpo extraño con los dedos o sujetarle por la tripa, mirando al frente y golpear su espalda con la otra mano, o apretar la tripa con ambos brazos hasta que salga el objeto.
- Si son botones u objetos pequeños, no es grave.
- Si son clavos u objetos similares, no hacer nada y acudir a urgencias.
- Si el niño se ha introducido algo en el ano, la vagina o el oído, no hay que intentar sacarlo.
- Si tiene algo en el ojo: lavarlo y taparlo con una gasa antes de acudir al médico.
- Si el objeto está en la nariz, intentar sacarlo con unas pinzas, si no se puede, lo harán en el centro médico.
Le sangra la nariz
- El niño tiene que estar quieto y sentado.
- Presiona las fosas nasales con los dedos de una mano hasta que pare la hemorragia.
- Si no cesa, introducir en las fosas nasales unas gasas asépticas y ponerle agua fría en la nuca hasta que pare.
Un paro respiratorio
- Si el niño deja de respirar, hay que colocarle sobre la espalda sobre una superficie dura, como el suelo.
- Aflojar la ropa que lleve.
- Levantar el cuello con una mano y con la otra inclinar la cabeza para atrás, para que el aire llegue a los pulmones.
- Abrirle la boca, sacar cualquier objeto con el que se haya podido atragantar y apretarle la nariz. También puedes golpear su espalda para que lo expulse.
- Hacerle el “boca a boca”, soplando dentro de los pulmones y la nariz. Toma aire y sopla de nuevo hasta que oigas que sale aire por la boca del niño.
Un paro cardiaco
- Si su corazón se detiene puedes reactivarlo. Hay que presionar el hueso esternón que se encuentra en mitad del pecho.
- Coloca al niño sobre una superficie dura, en el suelo tumbado, por ejemplo, y coloca una mano sobre el esternón y la otra sobre ésta para hundirlo con golpes secos, de un segundo cada uno y aplicando la misma fuerza.
- Si hay paro cardiaco y respiratorio hay que aplicar las normas de primeros auxilios para ambos casos. Si estás solo/a, descansa cada tres minutos. Aplica dos respiraciones y 10 hundimientos de esternón cada vez.
- Soplar y hundir hasta que el niño vuelva a respirar y su corazón a latir.
Una herida con hemorragia
- Preparar una almohadilla con vendas asépticas, presionar con ella la herida y atarla con firmeza, hasta que llegue la ambulancia.
- Si la herida es en un brazo, apretar la arteria contra el hueso con los dedos de la mano, hasta que pare el latido.
- Si la herida es en la pierna, presionar a la altura de la ingle con la palma de la mano.
- Si el golpe ha sido en la cabeza, se puede vendar entera y colocar la almohadilla sobre la herida. No hay que administrarle nada y no colocarle los pies en alto.
- Si se trata del abdomen o el tórax, se coloca la almohadilla sobre la herida y se venda alrededor de la tripa. No hay que administrarle ni agua, ni comida.
- Si se ha hecho daño en un ojo, taparlo con una gasa y atarla, y no intentar extraer nada hasta que lleguen los servicios de urgencia.
Un shock
- Si ves que el niño se siente débil y palidece, acuéstale en la cama y tápale bien.
- Coloca una almohada bajo los pies, pero si tiene heridas en los hombros o en la cabeza, o no respira bien, colócala bajo la espalda.
- No le des agua si está inconsciente o tiene heridas. Si está consciente y tiene sed, puede tomar agua con una cucharilla, poco a poco.
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miércoles, 18 de mayo de 2011
Guía de primeros auxilios
lunes, 24 de enero de 2011
Primeros auxilios para la asfixia y reanimación cardiopulmonar para bebé: una guía ilustrada
Revisado por especialistas en servicios de emergencias de la Cruz Roja Estadounidense, Mayo de 2008.A ninguno de nosotros nos gustaría enfrentarnos una situación en la que tendríamos que salvar la vida de nuestro bebé, pero es algo que puede suceder. Los bebés pueden ahogarse con alimentos o juguetes, caerse al agua de la bañera o de una piscina y asfixiarse con cordones de, por ejemplo, prendas de vestir, bolsos y cortinas. Si alguna vez te encuentras en una situación de emergencia, con tu bebé ahogándose o si deja súbitamente de tener signos vitales, tendrás saber qué hacer.
Hemos preparado esta guía detallada que explica los pasos básicos que hay que saber sobre primeros auxilios ante un caso de asfixia, así como los pasos para efectuar una reanimación cardiopulmonar. No obstante, no debes tomarla como tu única fuente de información.
Resérvate algunas horas para tomar un curso de reanimación cardiopulmonar para bebés y niños que te permita aprender y practicar las técnicas apropiadas. Estas técnicas difieren según sea la edad del niño, y si se hacen de manera incorrecta pueden causar daños.
Si deseas encontrar un curso en tu zona, puedes utilizar la página de búsqueda de cursos de primeros auxilios que tiene la Cruz Roja Española en Internet, o llamarles por teléfono.
Las siguientes instrucciones corresponden a bebés de menos de un año.
Asfixia
• Paso 1: Evalúa la situación con rapidez.
Si de repente tu bebé no puede llorar o toser, algo podría estar obstruyendo sus vías respiratorias, y tendrás que ayudarlo para que lo expulse. Puede ser que haga ruidos raros o no produzca ningún sonido en absoluto mientras abre su boca, y su piel se podría poner roja o azul.
Si tose o hace arcadas, hay sólo una obstrucción parcial de las vías respiratorias. En este caso, deja que siga tosiendo. Toser es la manera más efectiva de eliminar una obstrucción.
Si tu bebé no puede expulsar el objeto tosiendo, pídele a alguien que llame al 112 y empieza a darle golpes en la espalda y a hacerle compresiones pectorales (ver más abajo, paso 2).
Si estás sola con tu bebé, asístelo como se explica abajo durante dos minutos, y luego llama al 112.
Por otro lado, si sospechas que las vías respiratorias de tu bebé se han cerrado a causa de una inflamación de garganta, llama inmediatamente al 112. Puede que tu bebé tenga una reacción alérgica, por ejemplo, a algún alimento que ingirió o a una picadura de un insecto, o puede ser que tenga una infección, como un crup.
Llama también de inmediato si tu bebé tiene un riesgo alto de complicaciones cardiacas.
• Paso 2: Trata de hacer que expulse el objeto con golpes en la espalda y compresiones pectorales.
Si tu bebé no logra desobstruir sus vías respiratorias y crees que tiene algo atascado, colócalo con mucho cuidado boca abajo, apoyado sobre tu antebrazo, y con tu mano sostenle la cabeza y el cuello. Apoya el brazo que sostiene a tu bebé sobre tu muslo.
Sujeta a tu bebé de modo que su cabeza esté por debajo del resto de su cuerpo. Entonces, usando la base de tu mano, dale cinco golpes firmes y bien definidos entre sus omóplatos para tratar de que expulse el objeto.
A continuación, coloca tu mano libre (aquella con la que le diste los golpes sobre la espalda) sobre su nuca con tu brazo en su columna. Dale vuelta con mucho cuidado mientras le sostienes la cabeza y el cuello. Mantenlo boca arriba con tu antebrazo apoyado sobre tu muslo, conservando aún su cabeza más abajo que el resto de su cuerpo.
Coloca las yemas de dos o tres dedos justo por debajo de una línea imaginaria ubicada entre los pezones del bebé. Para hacer una compresión pectoral, presiona el pecho tratando de que se oprima entre 1,25 y 2,50 cm, luego deja que regrese a su posición normal.
Efectúa cinco compresiones pectorales. Las compresiones pectorales deben ser continuas, sin pausas.
Continúa la serie de cinco golpes en la espalda y cinco compresiones pectorales hasta que logres hacer salir el objeto o hasta que tu bebé comience a toser. Cuando tosa, no lo interrumpas, deja que intente expulsar el objeto.
Si en algún momento tu bebé se queda inconsciente, tendrás que hacerle una reanimación cardiopulmonar modificada (consulta más abajo las instrucciones detalladas).
Practícale dos respiraciones artificiales. Si el aire no entra (no observas que su pecho se eleva), vuelve a inclinar su cabeza e intenta dos respiraciones artificiales nuevamente.
Si su pecho sigue sin elevarse, efectúale 30 compresiones pectorales. Mira dentro de su boca y extrae el objeto si lo ves. Hazle otras dos respiraciones de rescate, repite las compresiones pectorales, y continúa así, hasta que llegue la ayuda.
Cómo efectuar la reanimación cardiopulmonar
¿Qué es la reanimación cardiopulmonar o RCP?
RCP significa reanimación cardiopulmonar. Es la medida que puedes utilizar para salvar la vida de tu bebé en caso de que no muestre signos vitales (respiración o movimiento).
La RCP utiliza compresiones pectorales y respiración artificial para que circule sangre que contenga oxígeno hacia el cerebro y otros órganos vitales, hasta que llegue el personal médico de emergencia. Al mantener en circulación sangre oxigenada se puede ayudar a prevenir daños cerebrales, que pueden ocurrir en cuestión de minutos, y evitar la muerte.
La RCP no es una maniobra difícil. Sigue los pasos que te indicamos a continuación:
• Paso 1: Observa el estado de tu bebé.
¿Está tu bebé consciente? Sacude su pie o dale con delicadeza un golpecito en su hombro y llámalo. Si no te responde, pide a alguien que llame al 112.
Con rapidez, pero con mucho cuidado, coloca al bebé sobre su espalda en una superficie firme. Asegúrate de que no esté sangrando mucho. Si lo estuviese, toma medidas para frenar la hemorragia aplicando presión sobre la zona. No practiques la RCP hasta que la hemorragia esté bajo control.
• Paso 2: Abre las vías respiratorias de tu bebé y revisa su pulso.
Inclina hacia atrás su cabeza con una mano y levanta un poco su mandíbula con la otra mano. (No tienes que inclinar demasiado hacia atrás la cabeza para abrir sus vías respiratorias.) Observa los signos vitales (movimiento y respiración) durante como mucho diez segundos. Puedes observar su pulso poniendo dos dedos en el lado de su cuello o en la parte interior de su codo.
Para saber si tu bebé respira, baja tu cabeza y colócala junto a su boca, mirando hacia sus pies. Observa si su pecho se eleva y fíjate si escuchas el ruido de su respiración. Si respira, debes poder sentir la respiración sobre tu mejilla.
• Paso 3: Insúflale con delicadeza dos bocanadas de aire.
Si no respira, insúflale dos pequeñas bocanadas de aire, cada una de las cuales debe durar sólo un segundo. Cubre su nariz y boca con tu boca y exhala dentro de sus pulmones sólo hasta que veas subir su pecho.
Recuerda que los pulmones de un bebé son mucho más pequeños que los tuyos, por eso se necesita mucho menos de una respiración completa para llenarlos. Respirar muy fuerte o muy rápido puede hacer que el aire se vaya al estómago del bebé o dañe sus pulmones.
Si su pecho no se eleva quiere decir que sus vías respiratorias están obstruidas. Recurre a los primeros auxilios mencionados anteriormente para casos de asfixia.
Si el entra está entrando, dale dos bocanadas de aire consecutivas, haciendo una pausa entre cada dos respiraciones boca a boca-nariz para permitir que el aire regrese y salga.
• Paso 4: Hazle 30 compresiones pectorales.
Con tu bebé todavía acostado de espaldas, coloca las yemas de dos o tres dedos justo por debajo de la línea imaginaria comprendida entre los pezones del niño.
Con las yemas de tus dedos en ese lugar, comprime el pecho de 1,25 a 2,50 cm. Presiona hacia bajo. Las compresiones deben ser continuas, sin pausas.
Hazle 30 compresiones pectorales a un ritmo de 100 por minuto. Cuando completes las 30 compresiones, hazle dos respiraciones boca a boca-nariz (paso 3, indicado más arriba).
• Paso 5: Repite las compresiones y las respiraciones boca a boca-nariz.
Repite el ciclo de 30 compresiones y dos respiraciones artificiales. Si estás sola con tu bebé, llama al 112 después de hacer dos minutos de reanimación. Continúa el ciclo de compresiones y respiraciones boca a boca-nariz hasta que llegue la ayuda.
Incluso si tu bebé comienza a respirar antes de que llegue la ayuda, necesitará que lo revise un médico para que no haya dudas de que sus vías respiratorias se han destapado por completo y de que no se produjo ningún daño interno.
Fuente: http://www.babycenter.es/baby/alimentos_solidos/asfixia/
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