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martes, 23 de noviembre de 2010

Fiebre

La fiebre en los niños. Tratamientos

Se considera fiebre la temperatura corporal interna (tomada por vía anal) superior a 37,5 ºC. Por el contrario, se habla de fiebre alta cuando la temperatura supera los 38,5ºC.

La fiebre es un síntoma muy común en los niños y lo importante es controlar si entre las 24 horas a partir de la manifestación del malestar, el niño muestra otros síntomas como diarrea, vómitos o tos.

En caso de fiebre, hay que actuar así:

• Administrarle un antitérmico, previamente prescrito por el pediatra.

• Bañarle en agua templada para favorecer la dispersión del calor.

• Dar de beber mucho agua al niño.

• Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia, lo que significa que debe guardar reposo y sólo puede salir de paseo en las horas más cálidas de día.

• Los golpes de frío son muy peligrosos, ya que la gripe provoca una inmunodeficencia transitoria que priva al organismo de los mecanismos de defensa naturales.

• Evita que el niño entre en contacto con personas que estén resfriadas y no le lleves a lugares muy concurridos o poco aireados.


Alimentos útiles para la fiebre:

• Cuando el niño tiene fiebre, suele perder el apetito. Por este motivo, debes prepararle platos apetitosos y ligeros,y dar preferencia a los purés de verdura y a los alimentos "fluidos".

• Con la fiebre, el pequeño pierde una gran cantidad de líquidos, por lo que necesita beber mucho para hidratarse.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/ninos/enfermedades-nino/fiebre-1257

jueves, 19 de agosto de 2010

La hernia umbilical

La hernia umbilical consiste en la salida de parte del contenido del intestino por alguna parte más débil de la pared abdominal.

La zona del ombligo, bastante amplia antes de nacer para que pasen las venas y arterias procedentes de la placenta al cicatrizar los restos del cordón, se cierra.

Pero, en ocasiones, queda un pequeño “ojal” por el que pueden introducirse asas intestinales.

La hernia umbilical se produce por debilidad de la pared abdominal, porque los intestinos se interponen e impiden el cierre normal. En algunos casos, por desnutrición del bebé, se le debilitan los músculos.

¿Cómo se manifiesta?

Se notará el ombligo abultado. Puede alcanzar diferente tamaño.

A veces muy pequeño, pero solo evidente cuando el bebé llora o tose.

Otras está siempre fuera y puede ser como una naranja.

La hernia umbilical no suele dolor por sí misma.


¿Qué tenemos que hacer?

Muchas de las hernias umbilicales que se detectan en los primeros meses de vida desaparecen por sí solas.

Si el orificio de la hernia es pequeño (menor de 1 cm.) se puede poner un esparadrapo, que sujete los bordes, para que no se vuelvan a salir los intestinos y los músculos se puedan cerrar.

Conviene que lo consulten con el pediatra.

Si el bebé llora cuando tiene el esparadrapo, quítenselo.

En general se operan las hernias umbilicales de mayor tamaño, o las que están por encima del ombligo ( “ad-umbilicales”)


¿Se puede complicar?

No es habitual. Si la hernia se adentra a menudo, habrá que recurrir al cirujano.

Es raro que las hernias umbilicales se estrangulen.

Fuente: http://www.elbebe.com/index.php/es/salud/enfermedades-bebes/la-hernia-umbilical