Mostrando entradas con la etiqueta 2º trimestre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2º trimestre. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Rebirthing: la respiración circular en 3 pasos

El rebirthing es una disciplina oriental adaptada a las costumbres occidentales para mostrarnos los beneficios de respirar correcta y profundamente. Te explicamos como practicarla, paso a paso.

El objetivo del rebirthing no es el de enseñar a respirar, sino hacer que la persona redescubra el ritmo natural del propio cuerpo de forma gradual.

A través del rebirthing, la respiración es más profunda y el organismo puede almacenar mucho más oxígeno que normalmente.

Esta técnica consiste en una inspiración profunda y relajada, libre de esfuerzos físicos y de tensiones. Asimismo, la respiración se produce de manera espontánea y el aire sale de la caja torácica sin necesidad de impulsarlo.

El principio básico de esta disciplina es la denominada "respiración circular", efectuada mediante un ritmo continuo, sin pausar ni apneas.

Este tipo de respiración circular permite al cuerpo y a la mente regenerarse y eliminar la mayor parte de las toxinas, gracias al aporte continuo de oxígeno renovado.

El rebirthing es muy útil para recuperar en pocos minutos el vigor y la energía perdidos durante el día.

Sólo hay que realizar una serie de 20 respiraciones de forma circular, es decir, sin interrupciones.

Los 3 pasos a seguir para iniciarse en el rebirthing:

1. Realizar cuatro respiraciones normales completas (inspirar y espirar).

2. A continuación, realizar una respiración completa, como la anterior, pero más profunda.

3. Repetir este ciclo de actividades respiratorias cuatro veces, hasta contar un total de veinte respiraciones.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/embarazo/tercer-trimestre/respiracion-circular-parto-rebirthing-699

lunes, 3 de mayo de 2010

Alimentación durante el embarazo

Un tema que siempre es motivo de inquietud en la mujer embarazada es el tema de la alimentación durante la gestación. Lo cierto es que es un tema importante en el desarrollo del futuro recién nacido.

La necesidad calórica de una mujer embarazada se incrementa en unas 200 calorías en el primer trimestre y en unas 350-400 a partir del cuarto mes. Hay que tener en cuenta que la reducción de la actividad física que se produce durante la gestación compensa en parte el aumento de necesidades por el desarrollo fetal.

En cuanto al tipo de alimentación lo ideal seria que un 50% de esas necesidades se cubrieran con la ingesta de hidratos de carbono(sobre todo complejos como los que contienen el arroz,la pasta o los cereales),el 25-30% con lípidos y, el resto, con proteínas.

Hay una serie de medidas que, aún siendo siempre adecuadas, hay que ser más cuidadoso durante el embarazo:

-Hay que incrementar la ingesta de frutas y verduras y eso es por varios motivos:
-Son ricas en vitaminas y minerales.
-Favorecen un transito intestinal adecuado (durante el embarazo es frecuente el estreñimiento).
-No son especialmente calóricas.
Lo ideal seria tomar 2-3 piezas de fruta y un par de raciones de verdura al día (como ensaladas,cocinadas,crudas o en forma de zumo).

-Hay que hacer un aporte adecuado de agua (unos dos litros diarios) para la reposición de líquidos corporales y mantener la hidratación de los tejidos.

-Los alimentos deben de cocinarse sobre todo a la plancha, al vapor o asados ya que al evitar la sobrecarga de grasas también se facilita la digestión y el no exceso calórico.

-Hay que reducir el consumo de alimentos con mucho azúcar o con excesiva cantidad de grasas de origen animal.

También hay una serie de situaciones que son mas especificas del embarazo:
-Las nausea y vómitos en el primer trimestre pueden ser controladas con medidas alimentarias: Es importante fraccionar las comidas y realizar alo menos 5 comidas diarias con una media mañana y una merienda (lógicamente disminuyendo la cantidad de las comidas principales) pero insistiendo en un buen desayuno tomado sin prisas.
-Hay que aumentar la toma de lácteos tomando el equivalente a 1l de leche o derivados diario.
-Las carnes mejor blanca o roja con poca grasa. Se deben de tomar a diario pero con la precaución de tomarlas bien cocinadas sobre todo si la aerología del toxoplasma es negativa. El embutido y los patés deben de ser algo excepcional y siempre teniendo en cuenta que los no cocinados(chorizo, jamón serrano…)no se deben de consumir con la serología del toxoplasma negativa.
-El pescado hay que tomarlo también a diario y es indiferente que sea blanco,azul o en conserva. No se debe de consumir crudo por el riesgo del anisakis o la listeria. Determinados pescados sobre todo azules parece que pueden contener niveles elevados de metales pesados(sobre todo de mercurio) que pueden resultar nocivos tanto para la madre como para el feto si se acumulan, pero, también es cierto que habría que consumir grandes cantidades para que esto fuera así. Por otro lado,el pescado es la principal fuente de omega3 cuyos niveles parecen estar relacionados con la menor incidencia de partos prematuros en determinadas poblaciones además de intervenir en otros mecanismos celulares.
-La dieta no debe de llevar un exceso de sal pero tampoco debe de comerse sin sal y,además,esta conviene que sea yodada.
-Hay que prescindir del alcohol a ser posible de forma total ya que no se ha encontrado la dosis mínima inocua.

Todo esto parece un listado de limitaciones pero,salvo determinadas restricciones, se puede llevar durante el embarazo una dieta rica, variada y, sobre todo sana.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/especialistas/ginecologa/2.html

Exceso de peso y embarazo

Exceso de peso y embarazo
La obesidad aumenta el riesgo de parto prematuro y de padecer diabetes e hipertensión

El aumento de peso es una de las cosas que más preocupan a las mujeres durante las diferentes etapas del embarazo. Además de las razones estéticas, engordar demasiado durante el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones y de parto prematuro. A la vez, ganar menos kilos de los que se aconsejan conlleva sus propios riesgos. Estos 7 puntos pueden ayudarte a aclarar conceptos

¿Cuánto debo engordar en el embarazo?

Se considera adecuado un aumento de entre 11 kg a 16 kg en todo el embarazo (la cifra menor correspondería a las mujeres de estatura baja y la más elevada, a las mujeres altas). En general, se aconsejan aumentos mayores a las mujeres con bajo índice de masa corporal (IMC) y aumentos menores a las mujeres con exceso de peso.

Calcula tu índice de masa corporal

Para averiguar tu IMC, divide tu peso en kilos por la altura en metros al cuadrado (por ejemplo, 60:1,65x1,65= 22). Un IMC superior a 24,9 se considera exceso de peso. Un IMC menor de 18,5 se considera bajo peso. Un IMC de 30 indica obesidad leve. Por encima de 40, se considera obesidad mórbida.

Si cuando te quedaste embarazada tenías un IMC menor de 18,5, quizá deberías aumentar entre 12 y 17 kilos: las mujeres con bajo IMC tienen más probabilidades de dar a luz niños con bajo peso.

Si cuando te quedaste embarazada estabas por encima del peso normal (un IMC mayor de 24,9) quizá no debas aumentar más de 7 a 11 kg durante el embarazo. Las mujeres obesas o que engordan mucho durante la gestación tienen mayores probabilidades de desarrollar diabetes estacional y preeclampsia y de tener dificultades durante el parto.

¿Y si no engordo durante el embarazo?

Ganar poco peso durante el embarazo también es factor de riesgo. Un aumento de menos de 5 kg aumenta considerablemente el riesgo de parto prematuro y podría repercutir en el desarrollo del feto.

Consejos para no tener sobrepeso en el embarazo

Para no aumentar demasiado de peso, lo mejor es incrementar el consumo de alimentos frescos y reducir el de grasas saturadas, féculas y dulces. Sin embargo, no debes seguir dietas hipocalóricas durante el embarazo. Son perjudiciales para el desarrollo del bebé.

Lo mejor es que aumentes de peso lenta y sostenidamente, pero no te preocupes si engordas poco durante el primer trimestre: lo compensarás sin duda en los meses siguientes. También, algunas embarazadas tienen periodos en los cuales aumentan varios kilos en poco tiempo y luego se estabilizan. Lo importante es controlar el aumento de peso total.

¿Dónde van los kilos que coges en el embarazo?

Feto: 3.500 gr
Grasa materna: 3.200 gr
Líquido de tejidos maternos: 1.400 gr
Volumen sanguíneo materno: 1.250 gr
Aumento del útero: 900 gr
Líquido amniótico: 800 gr
Placenta: 700 gr

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/embarazo/exceso_de_peso_y_embarazo/269.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FQMV

miércoles, 28 de abril de 2010

Qué debe tener tu bebé al nacer




















Presta atención a estos consejos:


- Lo mejor de tener un bebé es que tanto tu familia como los amigos, se volcarán para ayudarte, ya sea por medio de regalos, prestándote ropa o tendiéndote una mano en las tareas de cuidado. Aprovecha ese momento, porque no durará eternamente.
-Antes de dar a luz haz una lista de lo que crees que necesita tu bebé. Pregunta a amigos y familiares con experiencia qué consideran realmente útil y qué no. Te sorprenderás y comprobarás que no es tanto lo que requiere un recién nacido. Además te revelarán muchos trucos útiles para evitar comprar inútilmente. Con el primer hijo, la mayoría de los padres gasta demasiado, con el segundo se dan cuenta que hay otras opciones. A continuación te ofrecemos un modelo de lista con lo que debe tener tu bebé al nacer. Del resto podrás prescindir perfectamente:

Moisés/Cuco
Trona
Cuna
4 juegos de sábanas
1 manta de cuna
Empapadores para el colchón
Silla homologada para el automóvil
Coche de paseo
Bañera

Aseo

√ Bañera
√ Gel y champú suave para bebé
√ 2 esponjas naturales (una para cuando le cambies y otra para el resto del cuerpo)
√ Crema hidratante
√ Crema de culito
√ Toallitas de limpieza desechables
√ Pañales
√ 2 toallas de baño suaves y blandas (mejor si tienen capucha)
√ 2 toallitas pequeñas
√ 1 peine o cepillo suave
√ Tijeras de punta redondeada

Ropa

√ 5 ó 6 bodies
√ 3 faldones o 3 trajecitos
√ 3 pijamas
√ 3 pares de patucos o 3 pares de calcetines
√ 6 camisetas de batista o algodón
√ 6 braguitas de rizo
√ 6 jerséis de perlé o lana
√ 6 patucos o 6 pares de calcetines
√ 6 baberos
√ 3 arrullos
√ 1 saco
√ 1 gorro
√ 1 par de chupetes

Fuente: http://www.toyplanet.es/html/espanol/actualidad_ver.php?id=65

lunes, 26 de abril de 2010

Cómo se mide el crecimiento del bebé durante el embarazo

A partir de la semana 20 del embarazo, en cada visita prenatal tu ginecólogo medirá la distancia entre tu hueso púbico y el fondo o parte superior de tu útero. Esta medida ofrece información acerca del tamaño del bebé, su desarrollo y su posición. Por regla general, la altura del fondo del útero (en centímetros) equivale aproximadamente al número de semanas del embarazo. Por ejemplo, en la semana 20, la altura del fondo del útero deberá medir entre 18 y 22 cm.




¿Qué significa que mi útero "mide demasiado"?

Si te han dicho que tu útero está demasiado grande, eso significa que la altura del fondo del útero mide por lo menos 2 cm más que la media para la fase del embarazo en la que te encuentras, con respecto a la fecha prevista del nacimiento del bebé. Cuando esto ocurre, lo más probable es que tu doctor solicite una ecografía para averiguar el motivo de la diferencia. Éstas son algunas de las posibles causas:

• La fecha prevista del nacimiento es incorrecta. (La ecografía le ayudará al ginecólogo a determinar la fecha correcta.)

• Tus músculos abdominales están más flácidos que los de la mayoría de las mujeres, posiblemente debido a un embarazo anterior.

• Tienes fibromas uterinos.

• Vas a tener mellizos, gemelos o más bebés.

• Tienes demasiado líquido amniótico.

• Tu bebé se encuentra en una posición elevada dentro de la pelvis, lo cual puede indicar que el bebé viene sentado o que tienes placenta previa.

• Tienes un bebé que es más grande de lo normal debido a la diabetes gestacional (diabetes del embarazo). Esta situación se conoce como macrosomia y es posible que tu ginecólogo solicite pruebas para comprobar si la padeces o no.

O podrías simplemente tener un bebé grande y perfectamente saludable.

¿Por qué motivos podría mi útero "medir poco"?

Si te han dicho que tienes el útero demasiado pequeño, esto significa que la distancia entre el hueso púbico y el fondo del útero mide por lo menos 2 cm menos de lo normal para la etapa del embarazo en la que te encuentras. Tu ginecólogo seguramente solicitará una ecografía para confirmar la fecha prevista del nacimiento, ya que podrías tener menos semanas de embarazo de lo que piensas, y también para descartar ciertos problemas como el retraso del crecimiento intrauterino y la posibilidad de que tengas poco líquido amniótico.

Si eres de baja estatura o tienes músculos abdominales fuertes, la altura del fondo del útero podría ser menor de lo normal al principio del embarazo. O simplemente podrías tener un bebé pequeño y perfectamente sano. Algunos bebés son pequeños sencillamente porque sus padres son pequeños. Pero si tu ginecólogo cree que el bebé no está creciendo como debería, te harán otra ecografía en unas semanas para comprobar su crecimiento, y verificarán con frecuencia su estado para asegurarse de que esté bien.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/desarrollo_fetal/crecimiento_del_bebe/

Etapas del embarazo: segundo trimestre

Etapas del embarazo: segundo trimestre

Son los mejores meses del embarazo, te sientes menos cansada y más activa

Para la mayoría de las embarazadas, esta etapa de embarazo supone los mejores meses. Las náuseas matutinas remiten, el cansancio disminuye, el dolor mamario se atenúa.... Estas mejorías pueden asociarse a una disminución en los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) y a que el organismo se ha adaptado a los niveles de estrógeno y progesterona.

Ganas de comer

A partir del cuarto mes puedes notar un aumento del apetito.

El feto se mueve y tu lo notas

Notas por primera vez los movimientos del feto (a eso de las 20 semanas de embarazo).

El embarazo ya se nota

El útero alcanza la altura de ombligo y el embarazo se hace evidente. Puedes notar picor en el abdomen en crecimiento y dolor en ambos costados o en la parte baja del abdomen (a medida que los ligamentos se van estirando para sostener el útero).

Ganas constantes de orinar

La necesidad de orinar con frecuencia puede disminuir: el útero ya no se encuentra en la cavidad pélvica y no presiona la vejiga.

Congestión nasal durante el embarazo

El aumento de los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) afectan también a las membranas mucosas de la nariz. No te extrañes si tienes congestión nasal o, incluso, alguna hemorragia nasal.

Sangrado de encías de la embarazada

Las hormonas también influyen en las encías, que pueden inflamarse y sangrar con facilidad.

Varices y hemorroides en el embarazo

La presión creciente del útero en crecimiento sobre el drenaje venoso de las piernas, asociado a los cambios circulatorios propios del embarazo y al aumento de peso, explican la alta frecuencia de varices y hemorroides en la embarazada.

Flujo vaginal

Esa secreción vaginal de color blanco o amarillento (leucorrea) que notas es normal en este periodo, y continuará hasta el final del embarazo. (Si el flujo es de color rojizo u obscuro debes consultar enseguida al médico.)

Aumento de peso

El aumento de peso se cobra su precio en forma de pies doloridos. Mayor volumen del vientre y aumento de peso te obligan a alterar la postura y pueden provocarte dolores de espalda.

Otros cambios durante el segundo trimestre de embarazo:
Sobre todo si tienes la piel oscura, las hormonas del embarazo pueden producirte lo que se conoce como cloasma "máscara del embarazo". También es frecuente la aparición de una línea vertical oscura en el vientre. El ginecólogo te aconseja que evites exponer directamente la piel al sol. La acidez, indigestión y estreñimiento continúan.
Recuperas el deseo sexual, que e incluso puede aumentar, debido al incremento del volumen sanguíneo en la zona pélvica. Los orgasmos pueden hacerse más intensos.

EL EMBARAZO SEMANA A SEMANA. SEGUNDO TRIMESTRE DE EMBARAZO
Semana 14 de embarazo
Semana 15 de embarazo
Semana 16 de embarazo
Semana 17 de embarazo
Semana 18 de embarazo
Semana 19 de embarazo
Semana 20 de embarazo
Semana 21 de embarazo
Semana 22 de embarazo
Semana 23 de embarazo
Semana 24 de embarazo
Semana 25 de embarazo
Semana 26 de embarazo

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/embarazo/etapas_del_embarazo_segundo_trimestre/278.html?IdTis=XTC-DCDX-NVLMF-FHP-5OY4W-FT9L

domingo, 25 de abril de 2010

Prueba de la glucosa y curva de la glucosa

















Mi ginecólogo dice que necesito una prueba de la glucosa. ¿Por qué?

La mayoría de los doctores recomiendan de forma rutinaria una prueba de glucosa o Test de O´Sullivan entre la semana 24 y 28 del embarazo para comprobar si existe diabetes gestacional o del embarazo. La diabetes del embarazo es un exceso de azúcar en la sangre que algunas mujeres padecen durante el embarazo.

Esta prueba no te dará un diagnóstico exacto, está sólo diseñada para identificar a las mujeres que tienen posibilidades de tener un problema y necesitas otras pruebas para determinarlo. Por eso, aunque el resultado sea positivo eso no quiere decir necesariamente que vayas a tener diabetes del embarazo. De hecho, sólo un tercio de las mujeres con un resultado positivo en esta prueba, padecen realmente diabetes del embarazo. Para saber si tienes diabetes del embarazo, tendrás que hacerte una prueba más larga y más exacta, que se denomina curva de la glucosa.

Alrededor de un 2 a un 5 por ciento de las futuras mamás desarrollan diabetes del embarazo. Debido a que esta enfermedad no causa síntomas, hacer esta prueba es la única forma de saber si la tienes.

Es posible que tu ginecólogo quiera que te hagan la prueba antes de las 24 semanas, si una de las pruebas rutinarias de orina muestra que hay una cantidad grande de azúcar en la sangre o si cree que tienes un riesgo alto de padecer diabetes gestacional. Si los resultados son normales, te volverán a hacer una prueba a las 24-28 semanas.

Por supuesto, si ya te han diagnosticado diabetes antes del embarazo, no necesitarás que te vuelvan a hacer la prueba. En vez de eso tu ginecólogo diseñará un plan para controlar contigo esta enfermedad durante tu embarazo.

¿Cómo se hace la prueba de la glucosa?

Cuando llegues a hacer la prueba, te darán una solución de agua azucarada, que contendrá 50 gramos de glucosa. Sabe como una refresco muy dulce y quizás te la ofrezcan con diferentes sabores. Tendrás que tomártela en unos cinco minutos. Algunos centros la tienen incluso refrigerada.

Llévate un libro o una revista, porque tendrás que esperar una hora hasta que tu médico, o bien una enfermera o técnico, te tome una muestra de sangre del brazo para ver cuál es tu nivel de azúcar en sangre. La idea es ver lo eficaz es tu cuerpo para procesar ese azúcar. El resultado de la prueba lo tendrás disponible en unos días.

Si la lectura no es normal (es demasiado alta), algo que ocurre entre el 15 y el 23 por ciento de las veces, tu ginecólogo pedirá que te realicen una prueba que se conoce como la curva de la glucosa, para ver si realmente tienes diabetes del embarazo. Afortunadamente, son muchas las mujeres a las que les da positivo la primera prueba, pero no tienen diabetes del embarazo.
¿Me hará sentir mal esta prueba?

A algunas mujeres les da náuseas tomar la bebida de glucosa y algunas incluso vomitan. A veces ayuda haber comido algo unas horas antes de la prueba. Si vomitas poco después de haber tomado la bebida, tendrás que volver otro día y repetir la prueba. Pero para la mayoría de las personas esto no es un problema. Generalmente es más común que las mujeres se sientan con náuseas durante la prueba de tres horas, porque la solución que hay que tomar es el doble de dulce o hay que tomar una cantidad mayor de líquido. Además se tiene que tomar en ayunas.

¿Qué es un nivel de glucosa anormal en la sangre?

Cada médico tiene sus propios estándares para determinar si tu nivel es demasiado alto. Algunos dicen que si tu nivel de azúcar está por encima de los 140 miligramos de glucosa por decilitro de plasma sanguíneo (mg/dL) o más, necesitarás hacer la prueba de tolerancia a la glucosa. Otros ponen el límite en 130 mg/dL para poder detectar más mujeres con diabetes del embarazo, aunque haya más resultados positivos de esta forma.

Si la glucosa de tu sangre en esta prueba está por encima de los 200 mg/dL, la mayoría de los ginecólogos considerarán que eres diabética y no tendrás que realizar la prueba de la tolerancia a la glucosa. Pero cualquier cifra entre 140 y 200, significa que tendrás que hacer la curva de la glucosa de tres horas, para obtener un diagnóstico definitivo.

¿Cómo es la prueba de la curva de la glucosa?

Probablemente, te dirán que tomes durante tres días antes de la prueba unos 150 gramos extra de hidratos de carbono. Si te alimentas de forma normal y tomas poco de de pan en cada comida, seguramente obtendrás suficientes hidratos de carbono. Durante ocho a 14 horas antes de la prueba, no puedes comer o beber nada más que sorbitos de agua (y no debes fumar ni hacer ejercicio). Lo mejor es programar la prueba para primera hora de la mañana.

Cuando llegues para hacer la prueba, el técnico o la enfermera te tomará una muestra de sangre para determinar tu "nivel de glucosa en ayunas" y luego te pedirá que bebas una dosis más concentrada, o una mayor cantidad, de la solución de glucosa. Después te tomarán más muestras de sangre en los brazos, cada hora, durante las tres próximas horas.

Probablemente necesitarás algo con lo que distraerte en este tiempo, porque estarás sentada en la sala de espera entre las tomas de muestras de sangre. Y también debes llevarte algo para comer para cuando se acabe la prueba, porque probablemente estarás hambrienta.

Si una de las cifras no es normal, es posible que tengas que realizar otra prueba más adelante en tu embarazo. O bien tu ginecólogo puede pedirte que hagas algunos cambios en tu dieta y nivel de ejercicio. Si hay dos o más cifras que no son normales, entonces te diagnosticarán diabetes del embarazo, y tendrás que hablar con tu ginecólogo acerca del tratamiento. Esta tabla te muestra los niveles que la Asociación Estadounidense de la Diabetes considera anormales en cada intervalo de la prueba.

Intervalo Lectura anormal
En ayunas 105 mg/dl (5,8 mmol/l)
Una hora 190 mg/dl (10,6 mmol/l)s
Dos horas 165 mg/dl (9,2 mmol/l)
Tres horas 145 mg/dl (8,1 mmol/l)

¿Qué ocurre si me diagnostican diabetes del embarazo?

Estarás en contacto con tu ginecólogo, y posiblemente con una nutricionista para crear un plan para manejar tu problema. La diabetes gestacional sólo suele durar hasta que acaba el embarazo, pero hay un pequeño número de mujeres entre las que desarrollan diabetes durante el embarazo, que la siguen teniendo después. Por eso, es importante que hagas otra prueba de la glucosa seis semanas después de haber dado a luz.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/complicaciones/prueba_de_la_glucosa/

domingo, 4 de abril de 2010

6 consejos para elegir el nombre de tu bebé















El sonido ideal

Una de las cosas más importantes a considerar es cómo suena el nombre de tu bebé cuando lo pronuncias. ¿Es melodioso? ¿Es brusco? ¿Le va bien al apellido? A menudo los nombres largos van mejor con apellidos cortos y al revés. Si combinas un nombre que acabe con una vocal, con un apellido que empiece por otra vocal puede sonar un poco raro, porque se suelen pronunciar unidos ("Ana Arribas"). También es bueno evitar los nombres que rimen con los apellidos y aquellos que suenen a broma porque seguro que le gastarán muchas al niño o la niña cuando vaya a colegio, (y seguramente después también). Los nombres como Dolores Fuertes, Armando Casas, Rosa Losa, etc. suelen ser motivo de chistes constantes.


Un nombre único

Un nombre poco usual tiene la ventaja de hacer que la persona que lo lleva resalte entre los demás. Si en tu clase había más tres Pedros posiblemente a ti y a tus compañeros os costaba saber quién era quién. Pero por otra parte, un nombre que es tan raro que no se puede pronunciar, puede llamar excesivamente la atención y no favorecer a tu hijo. Una forma de encontrar cierto equilibrio es escoger un nombre más o menos común si el apellido no lo es y viceversa. Si el apellido de tu hijo es García, quizás quieras considerar algo más llamativo como nombre. Pero si se llama, Montecastañar o Villaponciano, quizás sea mejor usar José como nombre que Arquímedes.


Familiares y amigos

Muchos padres escogen los nombres de sus bebés por el que tenía un abuelo, otro familiar o alguien muy querido por la familia. Esta opción puede proporcionar una variedad de nombres entre los que elegir. Puedes escuchar con cariño las ideas que te proponen, pero también puedes optar por no decirle a nadie lo que tú y tu pareja habéis decidido, hasta después de que vuestro hijo haya nacido. ¡Y no dejes que nadie te presione para ponerle un nombre que no te gusta! Tu tía Almerinda no es la que tiene que vivir con el nombre que a ella le gusta, es tu bebé el que tendrá que vivir toda la vida con él.


Origen y herencia

La herencia de tu bebé es una parte esencial de quién es y muy probablemente quieras que su nombre refleje eso. O quizás, tu familia tiene la tradición de llamar a los primogénitos con el nombre de sus padres. Si te gusta un nombre, pero no cumple con los requerimientos de la tradición familiar, puedes considerar utilizarlo como segundo nombre.


Significado

Nadie va a tratar a tu hija Ingrid de forma diferente porque su nombre signifique "hija de un héroe", pero de dónde procede el nombre es algo interesante a considerar. Después de todo, si tu hijo Sixto descubre que su nombre quiere decir "adulador" quizás no le guste.


Iniciales y apodos

La gente, y especialmente los niños, pueden ser muy crueles cuando se trata de poner apodos. Por eso, intenta anticipar qué es lo que puede ocurrir con el nombre de tu hijo para evitar estas situaciones. Por supuesto, es posible que aunque a ti ni se te pase por la cabeza que su nombre podría suscitar un apodo poco agradable, siempre puede haber algún listillo en la escuela que se lo encuentre. Pero por lo menos, intenta evitar los que son muy obvios. Además, piensa en cómo se leerán las iniciales de tu hijo. Pedro Ignacio Savín probablemente provocará algunas risas.

Recuerda que nada de lo anterior son reglas fijas. El criterio más importante para elegir el nombre de un bebé es simplemente que os guste a ti y a tu pareja.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/nombres/consejos_para_elegir_nombre/

viernes, 26 de marzo de 2010

A veces siento que me falta el aire ahora que estoy embarazada.

¿Es normal que me falte el aire, ahora que estoy embarazada?

Sí, muchas mujeres experimentan esta sensación a medida que avanza su embarazo.

Durante el embarazo necesitas más oxígeno y tu cuerpo se adapta para satisfacer esta necesidad de diversas maneras. El aumento en la cantidad de hormonas, especialmente la progesterona, afecta de manera directa los pulmones y estimula el centro respiratorio en el cerebro. Y si bien el número de respiraciones que realizas por minuto cambia muy poco durante el embarazo, la cantidad de aire que inspiras con cada respiración aumenta de manera significativa.

A medida que avanza el embarazo, el útero crece y ejerce presión sobre el diafragma, lo que puede hacer tu respiración más fatigosa, especialmente si llevas al bebé muy arriba o si esperas gemelos.

Unas semanas antes de la fecha de parto, el bebé suele bajar y encajarse en la pelvis y eso puede proporcionarte cierto alivio.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/sintomas/falta_de_aire/

lunes, 1 de marzo de 2010

Consejos para papá durante el segundo trimestre del embarazo


Tu responsabilidad como proveedor

Una de las cosas que más preocupan a los papás cuando saben que van a tener un bebé es la situación financiera. Quizás te preguntes si vas a ser un buen proveedor para tu familia, o estés pensando qué vas a hacer si tu pareja prefiere quedarse en casa con el bebé en vez de regresar al trabajo y te inquieta que tu sueldo no os llegue. Todas estas son preocupaciones muy legítimas que te pueden causar nerviosismo o ansiedad.

Es posible que no quieras hablarle de todo esto a tu mujer para que no se altere durante su embarazo, especialmente si está siendo delicado. Pero es mejor hablarlo con tranquilidad y cariño porque si tu pareja siente que estás preocupado o distante, y no sabe por qué, puede pensar que es por otros motivos (como que no quieres ser padre o que no la encuentras atractiva), puesto que ahora está más sensible emocionalmente de lo normal.

Lo mejor es hablar las cosas para poder determinar entre los dos las opciones que tenéis y para tomar decisiones juntos. ¿Tu mujer quiere volver a trabajar unos meses después de dar a luz? ¿O quiere quedarse en casa, pero no os podéis arreglar con un solo sueldo? ¿Quién gana más de los dos? En caso de que tu pareja vaya a regresar al trabajo, ¿quién cuidará del bebé? Si no es un familiar y hay que pagar por los cuidados, ¿qué parte de vuestros ingresos vais a invertir en que alguien cuide al bebé mientras trabajáis los dos?

Las respuestas a todas estas preguntas son muy personales y sólo tú y tu pareja las podéis responder y decidir qué es lo mejor para vosotros en vuestras circunstancias.

El mejor trimestre

Si tu mujer ha tenido náuseas o se ha sentido mareada durante el primer trimestre, es muy probable que empiece a estar mejor en estas semanas. Para muchas mujeres el segundo trimestre es la época más agradable del embarazo porque ya no sienten tantas molestias y además todavía no están demasiado grandes y pesadas, como en los últimos meses de la gestación.

Con el aumento del tamaño del vientre de tu pareja, también es posible que para ti el bebé se haga mucho más real que antes, ¡especialmente cuando sientas sus pataditas! Al principio era una idea abstracta, pero no había nada que indicara su presencia. Esta evidencia puede que haga que te metas un poco dentro de ti mismo, o que estés más pensativo ante el giro que va a tomar tu vida. Por otro lado, tu mujer, que puede que hubiera estado un poco en su mundo al saber que iba a ser mamá, quizás empiece ahora a sentirse más extrovertida, puesto que ya habrá asimilado que va a tener un bebé. Todas estas fases son completamente normales, tanto para los padres como para las madres, y lo que es importante es hablar de todo ello y expresarle a tu pareja cómo te sientes para evitar malos entendidos.

Este trimestre también trae para algunas mujeres la aparición de los antojos o caprichos del embarazo, sobre todo si no se han sentido muy bien en los primeros meses y no han podido comer las cosas que les gustan. Hay toda una serie de mitos alrededor de los antojos que aseguran que el bebé, o incluso la persona que no cumpla con el antojo, tendrán una mancha en su piel. No hay información científica que haya validado estos mitos, pero lo que sí es cierto es que quizás tu esposa esté más sensible y satisfacer sus antojos puede ser una forma de que vea que te preocupas por ella. Siempre y cuando sean antojos razonables y saludables, ¿por qué no?


La relación con tu padre

Ahora que la idea de ser papá cada vez está más presente en tu vida, es posible que te estés preguntando si vas a ser un buen padre. Quizás tengas miedo de no poder llegar a ser tan buen padre como lo fue el tuyo, también es posible que no quieras parecerte en nada a él o bien, que haya cosas que quieras hacer igual y otras no. Si estos pensamientos te vienen a menudo a la cabeza y te causan inquietud, una buena forma de aclararlos es escribiendo una lista de las cosas que te gustaría ser y las que no.

Sin embargo, ten en cuenta que a menudo, nuestros planes van por un lado y la realidad por otro. Por ejemplo, quizás has planeado que tu bebé duerma en su cuna, pero no hay manera de dormir en las primeras semanas de esta forma, o bien descubres que disfrutas cambiando los pañales de tu bebé, a pesar de que te habías prometido a ti mismo no cambiar ni uno. La flexibilidad es un factor importante a tener en cuenta ahora que vas a ser padre.

Al igual que con los otros temas, habla con tu mujer de tus preocupaciones e intercambia ideas con ella sobre el tipo de padres que queréis ser. Hay costumbres y formas de educar que nos resultan tan familiares que casi las damos por hechas, pero sin embargo son nuevas para otra persona.


Tu vida sexual

Ahora que tu mujer se siente mejor, quizás vuestra vida romántica haya vuelto a resurgir. Su vientre está más abultado y habrá ciertas posturas que pueden resultarle incómodas. Recuerda, que a no ser que tu ginecólogo te haya indicado lo contrario, a tu bebé no le pasará nada cuando hacéis el amor. Pero ten en cuenta que el deseo sexual durante el embarazo varía mucho según las mujeres. Hay mujeres que se sienten mucho más amorosas durante este periodo y otras a las que les ocurre lo contrario.

Es importante no olvidar que las caricias, los abrazos y estar juntos también son algo esencial durante esta etapa, no solamente las relaciones sexuales. Ante todo, debes hablar con tu pareja si te sientes abandonado porque ella no tiene interés sexual durante estos meses e intentar buscar una solución juntos. Algunos hombres sienten la tentación de tener aventuras amorosas en esta época debido a esa sensación de aislamiento. Recuerda que ésta es una etapa en la que se despiertan muchas emociones nuevas y lo que más te puede ayudar es compartir esos sentimientos con tu mujer. Si te sientes abrumado por estos sentimientos consulta con un psicólogo o terapeuta para que te ayude a comprender qué es lo que te está ocurriendo. Ante todo, la comunicación abierta y sincera creará entre vosotros una base de confianza en la que afianzar vuestra relación.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/papas/segundo_trimestre/

El aumento de peso en el embarazo

¿Cuánto peso debo aumentar durante mi embarazo?

El peso que aumentes durante el embarazo dependerá de cuánto pesabas antes de quedarte embarazada. Si tenías un peso normal antes del embarazo, debes aumentar entre 11,5 y 16 kg. Lo mejor es subir de 1 a 2,5 kg durante el primer trimestre y alrededor de medio kilo a la semana durante el resto del embarazo.

En caso de que estuvieras por debajo del peso normal deberías aumentar entre 12,5 y 18 kg. Y en caso de que antes de quedar embarazada tuvieras sobrepeso deberías aumentar entre 7 y 11,5 kg. Si vas a tener mellizos o gemelos tienes que subir entre 15,5 y 20,5 kg. Pero habla con tu ginecólogo o matrona de cuánto peso debes aumentar cada mes en tus circunstancias particulares.

¿Qué es lo que me puede pasar si aumento mucho de peso durante el embarazo?

Algunos de los dolores y molestias que sientes durante el embarazo, están relacionados con el aumento de peso. El dolor de espalda y la torpeza son los más comunes. Muchas mujeres se quejan de que se les hinchan las piernas y los tobillos (edema), pero este síntoma en realidad está causado por la cantidad extra de fluido que hay en el cuerpo, no por el aumento de peso.

¡Atención!: acude de inmediato a tu centro de salud, a urgencias o llama a tu ginecólogo o matrona si aceptan llamadas, en caso de que notes que se te han hinchado de repente la cara y las manos. Esto puede ser señal de una enfermedad del embarazo llamada preeclampsia que hay que tratar en seguida.

Tanto si has estado luchando para poder controlar tu peso en el pasado, como si nunca has hecho una dieta en tu vida, puede ser difícil aceptar que ahora vas a aumentar de peso. Es normal sentirse mal, o incluso deprimida, al ver cómo van subiendo los números en la báscula, pero intenta pensar en que esas libras de más son importantes para tu bebé y que, además, después de tener a tu hijo, las eliminarás. Más importante todavía que el peso que aumentes, es lo que comes durante el embarazo. Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio de forma regular (siempre consultando antes con tu ginecólogo), puede hacer que te sientas mucho mejor.

Sé que es saludable aumentar de peso, ¿pero cómo adelgazaré después de dar a luz?

Lo primero es seguir una dieta saludable mientras estás embarazada. Además le puedes pedir a tu ginecólogo o matrona que te indique un programa de ejercicios adecuados durante el embarazo. La nutrición adecuada y el ejercicio te ayudarán a asegurarte de que estás aumentando la cantidad adecuada de peso al ritmo adecuado. También puedes consultar con una dietista certificada para que te ayude a controlar el aumento de peso durante el embarazo y la pérdida de peso después del parto.

Gran parte del peso que has estado acumulando se irá en el momento que des a luz. Un bebé suele pesar alrededor de 3,5 kg más o menos, dependiendo de cuándo tengas al bebé, y el líquido amniótico, la placenta, los fluidos corporales y la sangre extra en tu cuerpo, suelen pesar entre 3,5 a 5,5 kg más. Por otro lado, el útero y los pechos también aumentan de tamaño. Recuerda que has tardado nueve meses en aumentar todo ese peso y que puede que tardes otros tantos en perder esas libras de más.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/nutricion/aumento_de_peso/

Cambios en los pechos durante el embarazo


¿Por qué me duelen tanto los pechos ahora que estoy embarazada?

Los cambios hormonales durante el embarazo producen un mayor flujo sanguíneo y cambios en los tejidos de la mama, lo cual puede hacer que sientas tus pechos hinchados, doloridos, con hormigueo y más sensibles al tacto que de costumbre. Algunas mujeres describen esta sensación como una versión exagerada de lo que se siente en los pechos antes de menstruar.

La sensibilidad en los pechos es uno de los primeros síntomas del embarazo. Generalmente comienza entre las 4 y las 6 semanas del embarazo y continúa durante los primeros tres meses.

¿Qué otros cambios puedo esperar?
A las ocho semanas de embarazo aproximadamente, los senos también comienzan a crecer y esto seguirá ocurriendo durante todo el embarazo. Es normal que aumentes una o dos tallas de sujetador en las copas, especialmente si es tu primer bebé. Es posible que sientas picor en los pechos a medida que se estira tu piel e incluso puede que te aparezcan estrías.

Quizá se te vean las venas a través de la piel de los senos, y los pezones se agrandarán y oscurecerán. Después de los primeros meses, las areolas — los círculos más oscuros que bordean los pezones — también crecerán y se pondrán más oscuras. ¡La naturaleza es muy sabia y crea un blanco perfecto y bien definido para tu bebé!

Puede ser que antes no te hayas dado cuenta de los pequeños abultamientos que hay en las areolas. Pero ahora estos bultitos, que son un tipo de glándulas que se encargan de producir una sustancia aceitosa y que se conocen como glándulas de Montgomery, pueden volverse mucho más pronunciados. Tus pechos experimentan estos cambios con el fin de prepararse para la lactancia.

Aproximadamente en el tercer mes de embarazo, los pechos comienzan a producir calostro, la leche especial que alimentará a tu bebé cuando recién comience a lactar y que le proporcionará una maravillosa protección contra infecciones. Durante los últimos meses de embarazo, es posible que comiences a segregar una pequeña cantidad de esta sustancia espesa y amarillenta, aunque algunas mujeres comienzan a segregarla antes y otras jamás lo hacen.

¿Puedo hacer algo para aliviar el dolor?

La mejor opción es que te compres un buen sujetador. Ve a un almacén grande donde vendan ropa interior o a una tienda especializada en mujeres embarazadas, y busca una vendedora con experiencia que te ayude a encontrar el más adecuado para ti.

Seguramente ahora un sujetador con aros te molestará. Para evitar roces, busca materiales suaves que no tengan costuras cerca del pezón. Los sujetadores de algodón te resultarán más cómodos y absorbentes que los sintéticos.

Si deseas sujeción adicional durante el día, usa un sujetador especial para embarazadas, que tendrá tiras gruesas que no se te clavarán en los hombros, una construcción solida y varios cierres atrás para ir acomodando el crecimiento de tu caja torácica. Durante el tercer trimestre, quizá vale la pena comprar un sujetador para la lactancia, porque de todas formas necesitarás uno para amamantar a tu bebé. Durante la noche, intenta usar un sujetador nocturno para embarazada, un sujetador suave de algodón que no aprieta y que se compra en las tiendas de maternidad.

Es particularmente importante usar un sujetador que sujete bien los pechos y sea cómodo mientras haces ejercicio, porque los pechos te pesarán más. Un sujetador deportivo te proporcionará la sujeción adicional que necesitas y te aliviará el dolor.

Al comprar un sujetador puedes optar por elegir uno que te vaya un poco grande, de modo que tus pechos tengan espacio para crecer, ya que es posible que aumentes una talla o dos (tanto en las copas como en el perímetro torácico) a medida que aumenten de volumen y tu barriga crezca. Al elegir un sujetador, asegúrate de que puedes abrocharlo cómodamente en la posición más ajustada, para poder ir usando los otros cierres a medida que te vayas ensanchando y te vayan creciendo los pechos. Esto te irá muy bien, especialmente si compras un sujetador de lactancia antes de que nazca el bebé, ya que al subirte la leche, puede volver a aumentar el tamaño de los pechos.

Fuente: http://www.babycenter.es/pregnancy/sintomas/cambios_en_los_pechos/

sábado, 30 de enero de 2010

Mes a mes: 4º, 5º y 6º

Cuarto mes ( de la 13ª a la 16ª semana de estación): Vivas volteretas

Es ahora cuando crecen las “turbulencias” en tu vientre. Las vías nerviosas del cuerpo de tu bebé se han unido ya de tal formal que puede girarse, flotar e incluso dar volteretas. El bebé tiene aún mucho espacio y en sus “aventuras” puede tocar ligeramente la pared del útero. Muchas embarazadas sienten este tierno movimiento alrededor de la 15ª semana. Poco a poco se mueven también los globos oculares del feto, aún bajo los párpados firmemente cerrados.

A finales del cuarto mes de embarazo tu bebé mide unos 16 centímetros y pesa alrededor de 100 gramos.


Quinto mes (de la 17ª a la 20ª semana de gestación): un pequeño gourmet

Tu bebé tiene que seguir creciendo y entrenándose para la vida fuera del útero. Por ejemplo, sus sentidos. En este mes desarrolla el sentido del gusto. En la 20ª semana de gestación, tu bebé tiene diez veces más receptores de sabores en su boca que después de nacer. Le gusta todo lo que sabe dulce. Los científicos han descubierto que al feto le encanta beber líquido amniótico cuando está enriquecido con algo que contenga azúcar.

También los oídos del bebé se preparan para recibir sonidos: sin embargo, al principio solo oyen tus latidos del corazón y el ruido que hacen tus tripas, así como tu voz.

A finales del quinto mes, tu bebé mide unos 25 centímetros y pesa unos 380 gramos.


Sexto mes (entre la 21ª y la 24ª semana de gestación): el primer hipo

Con un poco de suerte, en la ecografía que se hace en torno a la 20ª semana de embarazo puedes observar ya cómo se chupa el dedo tu bebé. Quizá juegue también con el cordón umbilical, pues ya funciona su reflejo de agarre. Le interesa su cuerpo, acaricia su cara con sus manitas, se toca sus bracitos y piernas. Además, sus movimientos se hacen más rápidos.

El bebé se toca la cara con sus manitas

Tu bebé puede sentir dolor, se atraganta de vez en cuando con el líquido amniótico y tiene hipo, algo que sentirás como suaves empujoncitos en la pared abdominal.

Al finalizar el sexto mes, tu bebé mide unos 30 centímetros y pesa entre 600 y 700 gramos.

Fuente: http://www.serpadres.es/embarazo/tu-bebe/crecimiento-feto-desarrollo-bebe.html