martes, 20 de julio de 2010

La trona más adecuada para el bebé

Ha llegado el momento de pasar de los brazos de mamá y papá a la trona, donde el niño puede comer solito y conquistar su autonomía. Los criterios debemos tener en cuenta a la hora de elegir la trona para el bebé.

La trona del bebé es un producto indispensable durante los primeros años del pequeño. Lo mejor sería tener dos: una en casa y otra, más ligera y manejable, para llevar en el coche, cuando se va a un restaurante, a casa de los abuelos o se hace una salida de fin de semana. La trona puede comenzar a utilizarse a partir del momento en el que el niño cumple seis meses, es decir, cuando ya es capaz de mantenerse sentado por sí solo. De esta manera, se le ofrece una posición cómoda para tomar la papilla, jugar o disfrutar de unos momentos de descanso.
Si está regulada a la medida justa, la madre podrá dar cómodamente la comida al niño, permaneciendo sentada y sin verse obligada a efectuar movimientos forzados. En el caso de que la tenga, la bandeja de la trona será la mesa personal del pequeño y, una vez que se haya limpiado, le servirá también de superficie de apoyo para sus juguetes.
Cuando ya sea más mayorcito, quitando la bandeja, el niño podrá comer en la mesa con los mayores, permaneciendo sentado en su trona completamente seguro. Esto supondrá para él una nueva conquista y un fuerte estímulo de cara a su socialización. Y, también, será un motivo de orgullo para los padres, quienes le perdonarán sus múltiples “desastres” con la comida.

De qué material debe estar hecha la trona del bebé:

En el momento de comprar una trona, además de comprobar que sea práctica y funcional, también deben tomarse en consideración otros factores. Según el material en el que han sido fabricadas, la elección puede recaer en tres tipos de trona distintos:

Tronas mixtas
• Tronas cuya estructura es de plástico (se suele emplear el polipropileno) y el nailon se utiliza para las junturas que están sometidas a determinados esfuerzos.
• Tronas cuya estructura es de metal (tubos de acero), que ofrecen óptimas garantías en lo relativo a la solidez y la higiene, y cuyas junturas están cubiertas por materiales de plástico.

Tronas de plástico
También hay tronas que son completamente de plástico, y que resultan muy sólidas, higiénicas y bastante ligeras.

Tronas de madera
Las tronas de madera combinan perfectamente con cualquier tipo de decoración y ambiente, y duran mucho tiempo. Las partes acolchadas suelen estar forradas con PVC, que es un material lavable y atóxico, o con algodón, un tejido natural que favorece la transpiración.

Características básicas de las tronas para el bebé

• Plegables o fijas. Las tronas fijas son una óptima solución si se dispone de espacio. Otras tronas se pueden plegar, ocupando, así, un espacio más reducido. Estas últimas se pueden guardar en cualquier rincón de la casa y transportar cómodamente en el coche.
• Regulables. Muchos modelos disponen de un asiento regulable en altura, lo cual permite adaptarla a las necesidades del momento y poderla utilizar como una silla.
• Con respaldo reclinable. Permite al niño adoptar una posición más cómoda, para que pueda descansar un ratito. Sin embargo, la trona no puede sustituir a la cunita, donde hay que acostar al niño si se duerme de verdad. Aunque sea cierto que, en la actualidad, las tronas son prácticas y cómodas, de cara a un correcto desarrollo del pequeño, los pediatras aconsejan no dejarle durante más de media hora seguida en una posición que limite sus movimientos, pues, para desarrollarse, necesita ejercitar con plena libertad todas las partes de su cuerpo.
• Con asiento amplio y cómodo. Los modelos más recientes, además de tener en cuenta el crecimiento del niño, ofrecen unos asientos amplios y cómodos, apropiados hasta el momento en el que el niño cumple tres o cuatro años de edad. También presentan diversos accesorios, como, por ejemplo, una sillita reductora, destinada a que los más pequeños puedan sentarse como es debido, y que puede quitarse cuando el niño crezca.
• Transformables y evolutivas. En el mercado, también hay tronas pensadas para tener una utilidad cuando el niño crezca. Pueden transformarse, por ejemplo, en cómodas butaquitas, que el niño podrá utilizar durante mucho tiempo en su habitación, o en un práctico conjunto de mesa y silla. Otros modelos, como algunas tronas de madera, pueden regularse en altura, por lo que van creciendo con el niño hasta convertirse en sillas para adultos.
• Asimismo, algunas tronas también disponen de una bandeja que puede quitarse y regularse en distintas posiciones, tanto para que los papás puedan sentar o sacar más fácilmente al niño de la trona, como para adaptarse al crecimiento del pequeño. Otras, en cambio, no llevan bandeja, pues están pensadas para que el pequeño pueda sentarse a comer en la mesa con sus papás.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/compras-bebes-ninos/tronas-bebe-3819

Tronas asiento y tronas de mesa

Este tipo de tronas resulta ideal cuando los papás salen a comer fuera de casa con el niño. Se trata de tronas muy ligeras, de reducido tamaño y, en su mayoría, plegables.

Es importante comprobar que la estructura de la trona de mesa a la que debe fijarse (mesa o silla) sea estable y sólida. En el caso de las tronas de mesa, también se debe controlar que el sistema de anclaje de la trona tenga elementos que se puedan atornillar, y que disponga de seguro de cierre, con el fin de evitar posibles accidentes. Las tronas asiento, que se fijan a la silla, resultan más adecuadas para los niños más mayorcitos.

Lo que hay que comprobar antes de comprar la trona

- Los materiales deben ser sólidos y atóxicos, información que debe controlarse en el embalaje o las instrucciones.

- Debe tener los cantos redondeados para evitar que el niño pueda hacerse daño.

- La trona debe tener dispositivos dobles de seguridad, para evitar el riesgo de que se cierre accidentalmente.

- El asiento ha de ser amplio y cómodo, para poder contener al niño correctamente sentado y bien apoyado en su respaldo.

- Para comprobar la estabilidad de la trona, hay que apoyarse con fuerza en uno de sus brazos, con el fin de evaluar las oscilaciones. También hay que inclinarla 20-25 centímetros hacia atrás, y después soltarla para ver si recupera la posición correcta o, por el contrario, se vuelca. Hay que hacer lo mismo
inclinándola hacia delante.

- El respaldo debe ser anatómico y bien acolchado. Algunos pueden reclinarse en varias posiciones, para mayor comodidad del niño.

- Los cinturones deben estar sólidamente fijados y han de resistir los tirones. Además, deben poderse abrochar y desabrochar fácilmente, y no deben presentar bordes o hebillas con los que el niño pueda hacerse daño.

- La apertura y el cierre deben ser fáciles, como también deben serlo las demás funciones con que la trona pueda contar: la regulación a distintas alturas o la extracción de la bandeja resultan más cómodas si únicamente se requiere el empleo de una sola mano.

- Las ruedas permiten desplazar la trona con facilidad, pero hay que comprobar que, al menos dos de ellas, tengan frenos.

Seguridad de la trona:

- Si la trona elegida carece de ruedas, puede presentar otro riesgo, porque el niño podría hacer palanca apoyando los pies en una mesa o en un armario
y volcarla. Para evitarlo, la trona debe estar provista de dispositivos antivuelco.
- Para garantizar su seguridad, todas las tronas deben disponer de arneses (de cinco o tres puntos de anclaje), que aseguran al niño sin impedirle los movimientos. Están dotados de un separador para las piernas que, cuando el niño crezca, se podrá eliminar.
- Los modelos actuales casi siempre pueden regularse empleando una sola mano, pero deben estar provistos de un doble sistema de seguridad. Al adquirir una trona, es muy importante cerciorarse de que su manejo? (apertura y cierre, regulación de la altura del asiento y desplazamiento de la bandeja) sea fácil, pero que disponga de bloqueos de seguridad, para evitar desagradables accidentes.
- Todos los cantos deben ser redondeados y no tener partes empotradas donde el niño pueda pillarse las manos.
- Comprueba que la trona cumpla la nueva normativa europea EN 14988:2006 (vigente a partir de mayo de 2007).

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/compras-bebes-ninos/tronas-mesa-3822

Retención de líquidos y piernas hinchadas

Las piernas hinchadas y la retención de líquidos son trastornos característicos del embarazo, debidos al estancamiento de líquidos en las extremidades inferiores y al peso de la barriga.

La retención de líquidos es muy típica en el embarazo, y se agudiza, sobre todo, en verano, con las altas temperaturas. El peso de la barriga comprime los vasos sanguíneos de la pelvis y obstaculiza la circulación en las piernas.

Remedios clásicos para la hinchazón en las piernas y los tobillos:

- Para prevenir la hinchazón, es necesario que la futura mamá se mantenga activa, caminando y nadando.

- Llevar unas medias de compresión graduada durante el día y descansar con las piernas elevadas ayuda a aliviar el trastorno.

- Atención: la manifestación repentina de hinchazón en las extremidades o un notable aumento del trastorno son síntomas que deben comentarse al médico, ya que son característicos de la preeclampsia, un síndrome potencialmente peligroso para la madre y para el bebé, que se manifiesta a través de hipertensión y de mal funcionamiento de los riñones. La preeclampsia requiere reposo absoluto de la embarazada y, en los casos más serios, la administración de fármacos para bajar la presión sanguínea.

- Las condiciones de la futura mamá y del feto pueden hacer incluso necesario el adelanto del parto, o bien la práctica de una cesárea.

Remedios "suaves" para aliviar la hinchazón en las piernas y los tobillos:

- El consumo de arándanos o de extractos de arándano favorece la circulación sanguínea y está especialmente indicado en caso de hinchazón de los tobillos, calambres y hormigueo en las piernas.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/embarazo/complicaciones/retencion-liquidos-piernas-3990

La prohibición del bisfenol

El bisfenol A utilizado para fabricar envases alimentarios vuelve a ser motivo de nuevos análisis destinados a valorar su seguridad.

El bisfenol A (BPA) es un producto químico que se usa para fabricar plásticos y revestimientos. Las principales sustancias de las que está compuesto son el policarbonato y las resinas epoxi para la elaboración de biberones, botellas de agua, dvd, pinturas y envases de alimentos y bebidas, entre otros. Su seguridad, discutida desde hace años, vuelve a ocupar a organizaciones, expertos y asociaciones dedicadas a la seguridad alimentaria, después de que un nuevo estudio llevado a cabo por distintas organizaciones científicas de todo el mundo ponga en entredicho su inocuidad. Los expertos han elaborado una carta destinada a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para que se tomen medidas en torno al uso de esta sustancia química, con el argumento de que puede causar diversos problemas de salud.

Fuente: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2010/07/12/194237.php

lunes, 12 de julio de 2010

Solicitar "cita previa" en Atención Primaria por internet

Se puede hacer desde hace unos 6 meses, pero mucha gente prefiere llamar o ir hasta el ambulatorio para pedir cita previa con el médico. Si quieres aprender a hacerlo desde casa y vives en Extremadura, puedes pinchar en esta dirección y con sólo teclear tu DNI podrás hacerlo.


También es muy práctico apuntarse a los boletines electrónicos informativos que tienen porque al introducir la fecha de nacimiento de tus hijos, te avisan por sms o email de sus vacunas!!! Interesante, verdad?

domingo, 4 de julio de 2010

Primeras vacaciones con el bebé

Las primeras vacaciones con el bebé pueden ser una gran aventura. No tanto por el destino elegido, si no por el reto que suponen. Algunos consejos y trucos pueden ayudar a organizar mejor el viaje, para disfrutarlo sin inútiles preocupaciones ni estrés.

Para no olvidar nada en las primeras vacaciones con vuestro bebé, consultad esta web, está genial!

http://www.mibebeyyo.com/mujer-actual/familia/verano-ninos-3971

Para viajar con niños:
http://www.consumer.es/viajar-ninos

domingo, 30 de mayo de 2010

Música gratuita para tu bebé - Mozart Downloads


Pinchando aquí podéis descarga música gratuita para vuestro bebé.

Se trata de 2 álbums de música instrumental, muy apropiada para relajar y calmar a vuestro bebé, ideal también para su estimulación.

Se llaman:
- Musical Soup™ - Mozart Wombsong Collection
- Musical Soup™ - Mozart for Toddlers

Yo ya los tengo descargados!!

lunes, 17 de mayo de 2010

Padres que participan activamente en el embarazo

pareja embarazo











Los padres que participan activamente en el embarazo de sus parejas y que dedican un tiempo "cada día" a hablar con el bebé no nacido logran, en el futuro, establecer un mayor vínculo afectivo y una mejor relación.

Esta es la conclusión del fundador de la Asociación Norteamericana de Psicología Prenatal y Perinatal, el psiquiatra estadounidense Thomas R. Verny, quien ha visitado Alicante con motivo de unas jornadas dirigidas a matronas organizadas por Suavinex. Según el psiquiatra, la futura relación del papá con su hijo, depende, en gran medida, de la participación de éste en el embarazo.

El padre debe participar con la madre en la preparación al parto y, sobre todo, "debe hablar con el bebé cada día" porque así "establece un vínculo afectivo con su hijo, a pesar de que éste aún no ha nacido".

Además de los sentimientos que tiene el bebé en el vientre materno hacia su padre, este experto ha mantenido que a partir del sexto mes de embarazo el neonato puede ver, oír, experimentar, degustar e, incluso, aprender de forma primitiva.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/embarazo/pareja/vinculo-padre-hijo-3662

miércoles, 12 de mayo de 2010

La sabia tradición de la cuarentena
















La transición a la maternidad

A pesar de haber estado deseando durante nueve meses tener a tu bebé en tus brazos, quizás cuando lo finalmente lo tengas, te sientas un poco abrumada. Saber que un ser tan pequeñito y frágil depende de ti, junto con todo el cansancio físico que conlleva el parto, unido a los cambios de humor debido a la fluctuación de las hormonas y a la falta de sueño, puede resultar bastante difícil para muchas mujeres.

Nuestras antepasadas sabían todo esto y por eso crearon algo maravilloso para las nuevas mamás llamado "la cuarentena". Quizás hayas oído a tu madre o a tu abuela hablar de ello. La cuarentena era un periodo de aproximadamente 40 días o seis semanas en los que la nueva mamá sólo tenía que dedicarse a aprender a dar el pecho, cuidar de su bebé y cuidarse ella misma. Durante ese periodo, otros miembros de la familia son los que cocinan, limpian la casa y atienden a otros niños, si los hay.

Este es el tiempo aproximado que una mamá necesita para que su cuerpo empiece a volver a la normalidad después del parto. La cuarentena también se conoce como puerperio.

Una vez pasado este periodo se consideraba que la mamá estaba lista para integrarse de nuevo completamente en la vida familiar.

Tu versión de la cuarentena

La vida de hoy en día hace difícil para muchas nuevas madres poder disfrutar de una cuarentena "en condiciones". Es posible que, al igual que muchas otras mujeres que acaban de tener un bebé, tan solo cuentes con la ayuda de tu madre, tu suegra o algún otro familiar que te venga a visitar durante unos días. Sin embargo, aunque posiblemente no te puedas permitir un descanso total durante seis semanas, sí hay formas de prepararte para este periodo que te ayudarán a descansar todo lo posible, durante el mayor tiempo posible.

Uno de los secretos para sobrevivir en estos primeros días después del parto es aceptar toda la ayuda disponible. A pesar de que muchas mujeres nos solemos sentimos responsables del cuidado y limpieza de nuestro hogar, éste es uno de esos momentos en los que hay que establecer prioridades, y tu prioridad ahora mismo debe ser descansar y cuidar de tu bebé. Algunas cosas que te pueden ayudar son:

• Si hay familiares que se han ofrecido a instalarse contigo durante un tiempo, no rechaces su oferta. Intenta organizar las visitas para que cuando se vaya uno venga el siguiente, y así tener apoyo durante el máximo tiempo posible.

• Pide ayuda cuando la necesites. Explica a las personas que te estén ayudando qué es exactamente lo que necesitas que hagan. A veces, por miedo a parecer exigentes o maleducadas, no pedimos la ayuda que verdaderamente necesitamos.

• Si te es posible, prepara antes de dar a luz una serie de comidas congeladas para cubrir al menos dos semanas. Compra platos y vasos de papel para usar en esos días y eliminar el problema de lavar los cacharros y acepta toda la ayuda que te ofrezcan tus amigas o vecinas con las tareas domésticas.

• Descansa siempre que puedas, aunque sean pequeñas siestas de unos minutos. Tu cuerpo necesita ahora todo el descanso que pueda obtener para recuperarse del gran esfuerzo del parto y de los nueve meses del embarazo

Si no hay nadie que te pueda venir a ayudar en esas primeras semanas después del parto, considera contratar a alguien que te pueda ayudar durante unos días. Si tu presupuesto te lo permite, existen enfermeras especializadas en el cuidado de niños (conocidas como "salus") que cuidan a tu bebé por la noche para que tú puedas descansar.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/mama_despues_del_parto/cuarentena/

Cómo crece el amor entre tu bebé y tú
















La unión entre una madre y su bebé es uno de los vínculos más fuertes que existen en la naturaleza. Los demás amores vienen y van, pero una vez que te has has desarrollado vínculos afectivos con tu bebé lo más seguro es que esta unión dure toda la vida (¡y no es porque te guste la idea de tener que cambiar miles de pañales!).

El amor que sientes por tu hijito no es simplemente intelectual o cultural, como podría ser tu amor por otras personas, sino que forma parte de tu ser. Como madres y padres (naturales, adoptivos y hasta padrastros y madrastras) estamos "programados" para formar fuertes lazos afectivos con nuestros hijos, y tu hijo también está hecho para sentir esta fuerte conexión contigo.

A lo largo de los años, los científicos y especialistas en el desarrollo infantil han descubierto detalles fascinantes acerca de esta conexión natural entre padres e hijos. Sus hallazgos nos ayudan a comprender por qué nos volvemos verdaderos "adictos" a nuestros bebés, y por qué seguimos amando profundamente a nuestros hijos a medida que crecen, a pesar de los disgustos, riñas y discusiones. El vínculo que tienes con tu hijo cambiará con el pasar de los años, pero su importancia no disminuye nunca.

El embarazo: Amor antes de la primera vista

No te sorprendas si ya te sientes enamorada de tu bebé antes siquiera de conocerlo. Los futuros papás a menudo sienten una poderosa mezcla de emociones y anticipación, y estos sentimientos ayudan a crear el escenario para tu relación con el niño que va a nacer.

Cuando estás embarazada, tus poderosas hormonas de mamá también empiezan a formar la base de este vínculo afectivo con tu bebé. Estas hormonas se producen durante todo el embarazo y se vuelven más fuertes a cada semana.

A medida que se va acercando la fecha prevista para el nacimiento, tu cerebro empieza a producir cantidades cada vez mayores de oxitocina, una hormona cuya función es la de despertar y fortalecer tus instintos maternales. La oxitocina, también conocida como la "hormona del amor", es la responsable de las actitudes más maternales en los animales, desde los monos hasta los ratones, como cuidar, acurrucar y limpiar al bebé. En las mamás que están embarazadas, la principal función de la oxitocina es reducir el estrés y a la vez aumentar el deseo y la ilusión de prepararse para la llegada del bebé.

Esta hormona ha sido tema de muchos estudios científicos en los últimos años. Algunos estudios con animales sugieren que la oxitocina cumple un papel importantísimo en muchos de los comportamientos sociales, desde la crianza de los bebés hasta la formación de relaciones sólidas y duraderas. Los animales que no producen oxitocina ignoran a sus crías y buscan diferentes parejas cada temporada. Los animales de especies que sí producen la hormona tienden a ser padres cuidadosos y a formar parejas duraderas. Así, cuando tu organismo empieza a bombear más oxitocina durante el embarazo, es como si por tus venas estuviera circulando más amor.

Tu bebé también empieza a crear un fuerte vínculo afectivo contigo, incluso antes de nacer. Los estudios demuestran que su corazoncito late un poco más fuerte cuando escucha tu voz, cuyo sonido seguirá estimulándolo y reconfortándolo durante muchos años.
Si eres el papá, o una mamá o un papá adoptivo que está esperando la llegada de su bebé, o el papá o la mamá secundario en una pareja del mismo sexo, no sentirás los efectos de estos cambios hormonales ni del acercamiento físico que experimenta una mujer embarazada con su bebé desde antes del nacimiento. Pero no te preocupes, porque tu vínculo afectivo con tu hijito no se perjudicará.

Los bebés, y también los niños más grandes, tienen la capacidad de formar fuertes vínculos con cualquier persona que los cuide y responda a sus necesidades físicas y emocionales. Según la teoría de los vínculos afectivos (el principio psicológico básico que rige las relaciones humanas) las personas de todas las edades crean vínculos fuertes y profundos con otras personas que les proporcionan seguridad y apoyo.

La capacidad y el deseo de formar esta clase de uniones es algo que jamás perdemos, o sea que nunca es demasiado tarde para crear un vínculo afectivo con un niño. Según los expertos cualquier persona que lo cuide puede convertirse en una figura muy querida y cercana.

Tu bebé y tú: dos adictos al amor

Cuando estás de parto, a medida que las contracciones progresan, el flujo de oxitocina en tu cerebro y en tu sangre se va transformando en un torrente. Entre sus muchas funciones, esta hormona es la responsable de las contracciones uterinas y de empezar a estimular el flujo de la leche materna. (Funciona tan bien que los médicos a menudo les administran una forma sintética de la oxitocina a las mujeres a través de una sonda intravenosa para inducir el parto.)

Cuando tengas en brazos por primera vez a tu recién nacido, ya estarás prácticamente nadando en oxitocina. Esta poderosa hormona es capaz de dejar a un lado la fatiga y el dolor del parto, y sustituirlos por una gran sensación de euforia y amor. De acuerdo con los expertos el poder de la oxitocina es tan grande que en los hospitales donde se permite que las madres tengan en brazos y amamanten a sus bebés durante la primera hora tras el parto los casos de bebés abandonados son prácticamente inexistentes.

Pero no creas que los hombres son inmunes a los encantos de sus bebés o a los efectos de la oxitocina. Al igual que les sucede a sus parejas, los papás también reciben una buena dosis de la hormona del amor cuando ven por primera vez a sus pequeños. Eso explicaría las fuertes e inesperadas emociones que muchas veces experimentan los papás en la sala de partos.

Hay padres que nunca piensan demasiado en la paternidad, ni siquiera cuando sus mujeres llegan a la fase final del embarazo. Y sin embargo, no pueden contener las lágrimas al verle la carita a sus bebés.

Los papás también pasan por otros cambios biológicos significativos. Un estudio realizado en Canadá en 2001 encontró que en los hombres los niveles de la hormona testosterona tienden a caer (al menos durante los primeros meses) cuando son padres por primera vez. Más intrigante aún es el hecho de que algunos hombres empiezan a producir más estrógeno, lo cual podría ser una prueba del poder transformador de la paternidad. Según Diane Witt, una neurocientífica de la Fundación Nacional de Ciencias en Estados Unidos, el estrógeno hace que el cerebro se vuelva más sensible a la oxitocina, y esto supuestamente estimularía en los padres el deseo de amar, cuidar y proteger a sus bebés.

La oxitocina, sin embargo, no es el único componente químico del amor. También la dopamina, que es la base de las sensaciones de placer y bienestar en el cerebro, cumple un papel importante en el desarrollo de los vínculos afectivos, tanto para ti como para tu bebé. Siempre que tienes en brazos, le das el pecho o meces a tu bebé los dos recibís una dosis de esta sustancia como recompensa.

Mientras tú disfrutas de la agradable sensación que te provoca, la dopamina que recibe tu bebé le está ayudando a conectarse emocionalmente contigo. En 2004, un grupo de estudiosos italianos sacó esta conclusión al observar el comportamiento de bebés de ratones. A los ratoncitos que no podían sentir la dopamina no parecía importarles si su madre estaba presente o no. Este experimento es la principal evidencia de que la dopamina cumple un papel crucial en el desarrollo de los vínculos entre madre e hijo. Los padres adoptivos también disfrutan los efectos de la oxitocina y la dopamina cuando están con sus hijos, dice Witt; y también los hijos adoptivos, como todos los niños que han desarrollado vínculos sanos con quienes los cuidan, reciben dosis frecuentes de dopamina al estar con sus padres.

Por cierto, la dopamina es la misma sustancia que les da la sensación de bienestar a las personas que usan drogas como la heroína o la cocaína. En el fondo, los adictos a las drogas no buscan más que la misma sensación que fluye naturalmente en una relación ideal entre padres e hijos. La diferencia es que el amor paternal es infinitamente más sano.

¿Qué pasa si no siento ese fuerte vínculo inmediatamente?

Más o menos el 30 por ciento de las madres no se sienten inmediatamente enamoradas de sus bebés, y a menudo esto se debe a que el niño, o el proceso de nacimiento, no correspondió a sus expectativas. En estos casos, la decepción, el estrés y el agotamiento a veces ahogan las fuertes hormonas del amor, pero no por mucho tiempo. La gran mayoría de los padres desarrollan un fuerte vínculo afectivo con sus bebés durante los primeros meses.

Carolina Hernán, una consejera que trabaja en programas de prevención de abuso infantil qué también es madre de tres niños, dice que no tuvo la oportunidad de establecer un vínculo con su primer bebé desde el primer instante. Tras un largo y doloroso parto, su hija nació con un poco de meconio en los pulmones y las enfermeras se la tuvieron que llevar inmediatamente.

A Carolina no la permitieron durante ocho horas darle el pecho a su hija o tenerla en brazos. Cuando finalmente se la trajeron, a la mamá le costó conectarse con la pequeña llorona que tenía en brazos. "Siempre imaginé que mi bebé nacería y me enamoraría instantáneamente de ella", dice "nunca pensé que tendría que controlarme para no tratar de estrangularla". De repente, Carolina ya no estaba tan segura de que estaba preparada para ser madre.

Carolina Hernán siempre les cuenta su historia a otras mamás a quienes les preocupa la posibilidad de no conectarse inmediatamente con sus bebés. Su historia tiene un final feliz: con el tiempo la pequeña María dejó de llorar, Carolina empezó a sentirse más confiada como madre y las dos se enamoraron profundamente.

Si no te es posible tener en brazos a tu bebé inmediatamente después de dar a luz, no te desesperes. En realidad no hay una "ventana" mágica que hay que aprovechar antes de que desaparezca la oportunidad, explica Witt, neurocientífica de la Fundación Nacional de Ciencias. Tanto en los casos de padres adoptivos, padres de bebés prematuros, mujeres que tienen complicaciones durante el parto y muchas otras ocasiones en que la mamá no puede estar con su recién nacido inmediatamente, no faltará tiempo para que los dos creéis un vínculo y os enamoréis.

Sin embargo, si tu bebé nace prematuro y tiene que permanecer unos días o semanas en la incubadora, insiste en pasar el mayor tiempo posible a su lado, y lo más pronto posible, por el bien de tu bebé. Estudios recientes demuestran que el contacto piel a piel con la madre, conocido como el "método canguro", es una de las mejores terapias que hay para los bebés prematuros.

Las caricias de papá no son menos importantes para el bebé, y pueden calmarlo tanto como las de la mamá. Un estudio con bebés prematuros en unidades neonatales de cuidados intensivos demostró que el cariño de papá puede producir beneficios profundos y duraderos. Los bebés que recibieron visitas de sus papás regularmente, no sólo aumentaron más peso durante su estancia en el hospital, sino que también mostraron un mejor desarrollo emocional 18 meses después, probablemente porque continuaron recibiendo mucha atención de parte de sus padres al salir del hospital.

De la misma forma, si tu parto es por cesárea y no puedes tener en brazos a tu bebé inmediatamente, pídele a papá que lo haga. Un estudio realizado en 2007 con bebés nacidos mediante cesáreas señaló que el contacto piel a piel con el papá reducía el llanto del bebé y los inducía a echarse su primera siesta fuera del vientre de mamá.

El amor crece con el tiempo, tanto para ti como para tu bebé. Si estás con tu hijito durante la primera hora en que esté despierto, puede que te mire a los ojos y memorice tu rostro, o al menos una versión borrosa de tu rostro. Más adelante, sus primeras sonrisas os ayudarán a los dos a acercaros aún más. Un estudio publicado en la revista Pediatrics en 2008 reveló que cuando las madres veían fotos de sus propios bebés sonriendo, se iluminaban en sus cerebros las área asociadas con la sustancia química dopamina, responsable de la sensación de placer y bienestar.

Sin embargo, los vínculos emocionales significativos contigo y con otras personas importantes en su vida no se desarrollarán hasta que tu bebé tenga entre 7 y 8 meses de edad.
Tu bebé desarrollará fuertes vínculos con las personas que lo tengan en brazos cuando llore y lo alimenten cuando tenga hambre. Sentirá tu falta cuando te alejes y se pondrá feliz cuando regreses. No se tratará exactamente del "amor" que conocemos como adultos, pero será el sentimiento más fuerte y profundo que conocerá hasta ese momento.

Recuerda: Según los expertos es imposible "malcriar" a un bebé con demasiado amor, atención y cariño. Cuando calmas a tu niño, estás construyendo una base de confianza y afecto que durará toda la vida.

Fuente: http://www.babycenter.es/vida-de-familia/emociones-mama/amor-entre-mama-y-bebe/

15 cosas que cambian en tu vida cuando nace tu hij@














"Tu vida va a cambiar". Recuerdo las veces que escuché esta frase durante mi primer embarazo, y lo mucho que me costaba captar su significado. ¿Será para mejor? ¿Será para peor?... Con el tiempo me di cuenta que todo depende únicamente de nuestro punto de vista y de lo mucho o poco que nos cuesta adaptarnos a los grandes cambios en nuestras vidas.

Los cambios son tantos que es imposible enumerarlos, pero no son una sentencia sino un desafío, y como todo desafío, una oportunidad para aprender, crecer y hacernos mejores seres humanos. Entre otras cosas, recuerdo los siguientes cambios por los cuales pasé al embarcar en mi viaje por el universo de la maternidad y que son comunes a la mayoría de las madres con quienes sigo creciendo y "viajando":

Entre los cambios más profundos, emocionantes y transformadores...

1. Descubres en tu interior una fuerza que te coge por sorpresa y hasta te asusta por su intensidad. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu "cachorrito" con tus propias uñas y dientes.

2. Te das cuenta que puedes ir más allá de tu límite, y del límite de tu límite, y del límite del límite de tu límite... Y esto te hace sentir infinitamente agotada y cansada, pero a la vez infinitamente capaz (¡qué verdad tan verdadera!).

3. Sientes crecer dentro de ti un amor tan fuerte, poderoso y profundo, que a veces hasta te espanta y confunde. "¿Podré querer a otro ser como a esta criaturita?", te preguntas. Ya verás que sí (y ésa será tu gran sorpresa cuando nazca tu próximo hijo).

4. Empiezas a entender, respetar y admirar a tus padres como nunca antes en la vida: "no es posible que mi mamá haya hecho todo esto", pensaba, "¡con cuatro hijos, tan jovencita y sin pañales desechables!" y crece genuinamente tu comprensión y gratitud hacia ellos.

5. Por primera vez entiendes que "sacrificio" no significa sufrimiento sino: "sacro" + "oficio", o sea, "trabajo sagrado". Comprendes la enorme importancia del lugar que ocupas en el mundo como madre, y el gran valor de tu trabajo.

6. Aumenta tu compasión por todos los niños. Poco a poco te vas haciendo madre no sólo de tus hijos, sino de todos los demás niños del mundo. No soportas ver sufrir a un niño en las noticias, ni en una película de televisión, ni en la calle.

Y entre los cambios más cotidianos...

7. En tu casa, tu vida, tu trabajo... reina un nuevo orden, o más bien, desorden. Aceptarlo es clave para tu felicidad y paz interior, o sea que date por vencida y disfrútalo.

8. Descubres el placer y el valor de los momentos de silencio, de una ducha caliente al final del día, una taza de café con una amiga, una película en casa con tu pareja, una noche de sueño profundo... y disfrutas a fondo cada uno de esos instantes.

9. Borras de tu diccionario la palabra "asco". Cuando a tu hijo se le cae el chupete en el suelo, lo recoges tranquilamente y lo "limpias" con naturalidad en tu propia boca antes de volvérselo a dar.

10. Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles melodías, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historias para mantener entretenido a tu bebé (sobre todo cuando está cansado, aburrido o enfermito).

11. Tu cinturita (y todo lo que queda al norte y al sur de ella) definitivamente no es la misma de antes, pero te sorprendes al darte cuenta de que estás mucho más interesada en el ombligo de tu bebé que en el tuyo propio.

12. Las horas dejan de tener 60 minutos y los días dejan de tener 24 horas. El tiempo ahora parece transcurrir a un nuevo ritmo (debido seguramente a algún arte de magia del bebé) y por ese extraño cambio llegas con retraso a casi todas tus citas.

13. Los momentos a solas con tu pareja son escasos y breves, pero los dos aprendéis a disfrutarlos y aprovecharlos, aunque un cierto lloroncete esté a punto de interrumpirlos.

14. Como un malabarista que va agregando más y más objetos a su acto, aprendes a hacer dos, tres, cuatro, cinco... cosas a la vez, ¡y sin que se te caiga ninguna pelota!

15. Compruebas que nada, ni siquiera las matemáticas, es una ciencia cierta. Al fin y al cabo 1 + 1 = 3, y 3 no son demasiados, sino... una familia.

Y por fin, como esa leona que defiende a sus cachorritos, a medida que crecen vas "soltando la rienda" y te das cuenta que ser mamá no significa proteger eternamente a tu niño de los peligros, problemas y conflictos de la vida, sino permitir que vaya enfrentando sus pequeños problemitas, confiada en haberle dado las herramientas necesarias para que vaya aprendiendo a solucionarlos.

Fuente: http://www.babycenter.es/vida-de-familia/emociones-mama/cambio-vida-llegada-bebe/

Resultados del calendario de vacunas












Hola! Pinchando aquí irás a una web donde poniendo la fecha de nacimento de tu bebé, te sugiere el calendario de vacunas... aquí van los resultados de la mía:

Estas son las vacunas que le ofrecerán a tu hijo desde su nacimiento hasta los seis años.

Programa de vacunas recomendado para Carolina:

agosto 2010 - Nacimiento

Hepatitis B (HB)

La vacuna de la hepatitis B protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

octubre 2010 - 2 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

diciembre 2010 - 4 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

febrero 2011 - 6 meses


HB/Polio/DTPa/HiB/Neumococo/Rotavirus

La vacuna de la hepatitis B(HB) protege contra el virus de la hepatitis B, que puede causar daños en el hígado e incluso la muerte.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

La vacuna del rotavirus (ROTAV) protege contra el rotavirus, la causa mas común de gastroenteritis aguda (vómitos y diarrea). Se ofrece oralmente, no en inyección.

agosto 2011 - 12 a 15 meses


Meningococo C/TV/Varicela/Neumococo

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

Se conoce como la triple vírica porque protege contra tres tipos de virus (sarampión, parotiditis y rubeola). En personas con sistemas inmunólogícos débiles pueden causar complicaciones serias.

La vacuna de la varicela protege contra esta enfermedad.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

noviembre 2011 - 15 a 18 meses


Polio/DTPa/HiB/Meningococo C/Neumococo

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna de la polio (VPI) protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

La vacuna contra el meningococo C (MC) protege contra la enfermedad meningocócica suele producir meningitis y en algunos casos la muerte.

La vacuna antineumocócica (Pn7V) protege contra la enfermedad neumocócica, que puede derivar en meningitis, neumonía y otitis.

febrero 2012 - 18 meses


Polio/DTPa/HiB

La vacuna de la polio protege contra la poliomelitis, que solía causar parálisis y hasta la muerte en el pasado.

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

La vacuna HiB protege contra la Haemophilus Influenzae tipo B, que puede derivar en meningitis, neumonía y epiglotitis (un bloqueo de la garganta).

febrero 2012 - 3 a 4 años


TV/Varicela

Se conoce como la triple vírica porque protege contra tres tipos de virus (sarampión, parotiditis y rubeola). En personas con sistemas inmunólogícos débiles pueden causar complicaciones serias.

La vacuna de la varicela protege contra esta enfermedad.

agosto 2016 - 6 años


DTPa

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

agosto 2021 - 11 a 13 años


DTPa

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina.

agosto 2023 - 13 a 16 años


DTPa/Virus del papiloma humano (VPH)

La vacuna DTPa protege contra la difteria, el tétanos y la tosferina. Se debe administrar cada 10 años en la edad adulta.

Protege contra el virus del papiloma humano ya que este parece estar ligado al cáncer de cuello uterino.

Fuente: http://www.babycenter.es/tools/immunization/

Cuidados para la piel de tu bebé



Si eres una mamá primeriza, dar el primer baño y cambiar el primer pañal de tu bebé puede ponerte un poco nerviosa. Pero no te preocupes, porque en pocas semanas ¡serás una experta! Estos consejos te ayudarán a cuidar de la delicada piel de tu bebé con la suavidad que necesita.





Suaves cuidados para la piel más suave




¿Qué puedes hacer para evitar que a tu bebé se le irriten las nalguitas? ¿Y cómo aliviar el dolor y los síntomas si ya se irritó? Infórmate:






¿Es normal o no lo es?



Toda nueva mamá se preocupa por la popó de su bebé: ¿Está haciendo poco? ¿Demasiado? ¿Es normal este color? ¿Será diarrea? ¡Sal de dudas!






¡Al agua patos!


El primer baño siempre asusta un poco. ¿Y si se te resbala? ¿Y si se le mete el jabón en los ojitos? ¡Pierde el miedo viendo este video!

Pautas para disciplinar a los niños: Estrategias que funcionan a cada edad













Todos hemos visto estas escenas: el niño malcriado tirándole arena a los demás en el parque; el llorón de 3 años que no se calla hasta que sus padres le compran la "chuche" que quiere; la niña que le falta el respeto a su madre gritando "¡porque no quiero!" en el restaurante.


Y hemos mirado a sus padres con cierto desdén, seguros de que nosotros nos portaríamos de manera muy diferente si nuestros hijos se estuvieran portando de una forma tan maleducada.

Hasta que nos pasa a nosotros: nuestro niño tiene un ataque que nos coge completamente por sorpresa. Y de repente, eres esa mamá o papá que no sabe qué hacer frente a una situación tan difícil. La verdad es que todos los niños presentan problemas de conducta que ocurrirán en edades diferentes, y será responsabilidad nuestra encontrar la mejor manera de solucionarlos.

¿Por qué es la disciplina un dilema tan grande? Porque ponerla en práctica es como andar por la cuerda floja. Por un lado está el peligro de ser demasiado permisivos, porque nadie quiere criar a niños consentidos y tiranos; por el otro, está el miedo de controlarlos excesivamente, porque tampoco queremos ser tan duros que lleguemos a criar a niños miedosos, tímidos y tristes.

Lo que necesitamos es encontrar un término medio para lograr educar a niños respetuosos, afectuosos y que se porten bien.

Primero, las reglas básicas

Para preparar el escenario y disciplinar a los niños con éxito, éstas son las reglas básicas con las que están de acuerdo muchos expertos:

1. Todos tenemos responsabilidades. Hay que enseñar a los niños, desde el principio, que en la familia hay un sistema de apoyo recíproco, por el cual todos se ayudan y colaboran. Hasta un bebé puede "ayudarte" a cogerlo, levantando sus bracitos hacia ti.

2. El respeto tiene que ser mutuo. Una de las quejas más comunes de los padres con relación a sus hijos y viceversa es: "No me estás escuchando". Procura dar un buen ejemplo desde el principio, y cuando tu niño trate de decirte algo, interrumpe lo que estés haciendo, ponle atención y escúchalo. Así más tarde podrás exigirle el mismo comportamiento.

3. La clave está en la constancia. ¿Quieres criar a un niño con fortaleza emocional? Sé constante y firme con relación a las normas y tareas. Es preferible insistir en que el niño ayude con una única tarea que no exigirle absolutamente nada. Tu firmeza y constancia le enseñarán a tu hijo que lo quieres lo suficiente como para esperar que se comporte responsablemente.

4. La vida no siempre es justa. Los padres tenemos mucho miedo de decepcionar a nuestros niños, demasiado, dicen muchos expertos. Pero, si los niños nunca pasan por situaciones dolorosas o frustrantes, como al tener que compartir un juguete o esperar su turno, o si nunca sienten tristeza ni desilusión, no tendrán la oportunidad de desarrollar las destrezas psicológicas esenciales para su felicidad. Es decir, que si tu niño se enfada porque a su hermanito más pequeño le ha tocado un castigo diferente, por ejemplo, está bien que le digas: "Sé que te parece injusto, y siento que te moleste, pero la vida no siempre es justa".

Las pautas: Bebés, niños pequeños y niños mayores

Atención: Nuestras herramientas no están garantizadas, y ninguna de ellas será perfecta para todos los padres y niños. Pero sí te ofrecerán opciones a la hora de disciplinar a tus hijos, ¿y a qué padre no le gustaría contar con más "armas secretas"?

Pauta: Dale amor en abundancia.
Edad: De recién nacido a 12 meses (¡y mucho más!).
Cómo funciona: Seguramente te habrás preguntado si tu bebé se está saliendo con la suya cuando vas y lo coges en brazos por enésima vez. ¿Debes de empezar a imponerle límites? Todavía no, dicen los profesionales. Al responder a las necesidades de tu bebé no lo estás consintiendo ni "malcriando", ya que es imposible consentir o mimar demasiado a un bebé.

De hecho, el resultado será precisamente lo contrario: al darle a tu bebé todo el amor y atención posibles ahora, le estás ayudando a transformarse en una persona bien equilibrada y que sabe comportarse. Tu bebé está aprendiendo a confiar en sus padres, y su forma de hacerlo es comprobando que siempre estás presente para responder a sus necesidades.

Con el tiempo, esa confianza hará que tu hijo se sienta más seguro y menos nervioso, sabiendo que reconoces y atiendes a sus deseos y necesidades. Y cuando más tarde llegue la hora de imponer límites y normas, tu pequeño confiará también en tus decisiones y entenderá que lo quieres aunque tengas que corregirlo.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu bebé de 4 meses está llorando, a pesar de que le has dado el pecho hace media hora. Tu suegra dice que la dejes llorar. Está equivocada, dicen los expertos. Su llanto es su forma de decirte que necesita algo, aunque no sepas lo que es. Prueba tenerla un ratito en brazos, volverle a dar el pecho, o mecerla y cantarle una canción. Tu hija necesita saber que estás ahí para cuidar de ella, aunque lo único que necesite sea una siesta.

Pauta: Elimina y sustituye.
Edad: 6 a 18 meses.
Cómo funciona: Como todos nosotros, los niños aprenden haciendo. Eso significa que cuando tu niño te tira al suelo su plato de arroz es porque quiere ver qué va a pasar, y no porque tiene ganas de que te enfades o de ensuciar el suelo de la cocina.

Esto no quiere decir que tengas que permitirle hacer todo lo que quiera, o algo que a ti no te guste, y muchísimo menos que juegue con algo peligroso. Cuando eso ocurra, quítale el objeto o lleva a tu niño hacia otro lugar. Ofrécele entonces algo más seguro, que ensucie menos o no sea tan destructivo. Al sustituir el objeto por otra alternativa evitas que se desespere.

Es importante que le expliques lo que estás haciendo, aunque sea demasiado pequeño para entenderlo del todo. Le estás enseñando la importante lección de que algunos comportamientos son inaceptables y que, cuando sea necesario, tú le cambiarás de actividad.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu bebé de 8 meses insiste en morder las cuentas de tu collar favorito. En lugar de permitírselo (ya que podría romper el hilo y atragantarse con una cuenta) o continuar quitándole el collar de las manitas una y otra vez, quítate el collar y guárdalo, explicándole que "el collar de mamá no se puede morder". Dale entonces una aro de dentición o juguete para morder y dile, "esto sí se puede morder".

Pauta: Arreglad juntos el problema.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: Volviendo al ejemplo del plato de arroz, es importante diferenciar entre un bebé que juega a tirar su comida al suelo y un niñito que lo hace intencionalmente, sabiendo que está ensuciando la cocina para que luego mamá o papá la limpien.

Ese punto de transición ocurre cuando el niño es capaz de entender que está haciendo algo que no debe de hacer, normalmente alrededor de su primer cumpleaños. Cuando te mira con expresión traviesa y luego tira el arroz, es hora de reaccionar. Lo que tienes que hacer es empezar a enseñarle el concepto de ser responsable de sus acciones.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu hijo ha ensuciado todo el suelo debajo su sillita a la hora de comer. Cuando termine, sácalo de la sillita, ponlo en el suelo y pídele que te de unos granos de arroz, o de garbanzos o de pasta y te "ayude" a recoger. Háblale sobre lo que están haciendo: "Hemos tirado comida al suelo, o sea que ahora tenemos que limpiar".

Pauta: Refuerza lo positivo.
Edad: 12 meses en adelante.
Cómo funciona: Este truco es fácil: Cuando tu niñito se esté portando bien, díselo, en lugar de sólo hablarle para llamarle la atención por hacer algo mal. Recompensar el buen comportamiento en lugar de reprochar el malo es un hábito que requiere un poco de práctica, pero a la larga es más eficaz.

Cómo usar esta pauta a diario: Es la hora de la siesta (lo cual a veces se transforma en un momento de disputa con tu niña). Motívala elogiando hasta el mínimo esfuerzo de su parte: "Qué bien que has dejado de jugar cuando te lo he pedido. Eso significa que tendremos tiempo para leer un cuento. Si te acuestas rapidito, tendremos aún más tiempo y podremos leer dos cuentos". Sigue felicitándola por todo y cualquier cambio positivo en su conducta a la hora de la siesta, y recompensa sus intentos con cuentos o canciones.

Pauta: Solicita la ayuda de tu niño.
Edad: 12 meses a 8 años.
Cómo funciona: Los estudiosos han descubierto algo que muchos padres todavía no han percibido: los niños llegan al mundo programados para ayudar y cooperar. Todo lo que tenemos que hacer como padres es aprovechar esta tendencia natural. Muchas veces, nosotros los padres no lo notamos porque no esperamos que los niños quieran ayudar.

Un estudio realizado en 2006 apoya esta idea. Investigadores del Instituto Max Planco de Antropología Evolutiva, en Alemania, descubrieron que, desde los 18 meses, los niños demuestran cualidades altruistas y cooperativas.

Lo demostraron de una manera muy sencilla: un investigador fingía que le costaba tender una toalla con una pinza o apilar una serie de libros. Cuando al investigador se le caía la pinza o se le desmoronaba la pila de libros, los niñitos corrían y le alcanzaban la pinza o volvían a ordenar los libros. Pero cuando el investigador cometía esos mismos errores sin fingir que le costaba hacerlo, o sea, sin que pareciera necesitar ayuda, los niños no se movían. Eso prueba que entendían lo que significa ayudar a los demás.

Haz que tu niño participe (aunque lo haga a su manera) en las tareas del hogar, con eso le estás enseñando que en la casa todos cooperáis y trabajáis juntos. Dependiendo de su edad, puede lavar una verdura, ponerle la comida al perro o separar la ropa que se ha lavado por cada miembro de la casa. Le estarás enseñando a ser un buen ayudante, lo cual es una de las destrezas más importantes en la vida porque los expertos han comprobado que las personas con mayor salud mental son aquéllas que han aprendido a ayudar los demás.

Aunque ésta no parezca ser una estrategia para crear una disciplina, lo comprobarás cuando la empieces a aplicar. Una vez que hayas enseñado a tu hijo a cooperar, esta cualidad te será muy útil porque al delegarle un "trabajo" evitas ciertas situaciones que podrían provocar una rabieta.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Estás en el supermercado (uno de los escenarios predilectos de los niños para las rabietas). Cuando tu niño empiece a agitarse, tratando de escapar del carrito de compras, enséñale una caja de cereal y dile: "Tengo que comprar comida, y necesito que me ayudes". Entonces dale la caja de cereal y deja que él la coloque dentro de la canasta. También puedes pedirle que sea tu "buscador" y te ayude a encontrar los alimentos y los productos que necesitáis.

Pauta: Controla su coraje.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: Los niños de 12 a 24 meses son susceptibles a las rabietas porque aún no son capaces de controlar sus emociones, explican los expertos.

El primer paso que hay que tomar en estas situaciones es permitir que el niño se tranquilice como pueda. Si te permite que lo abraces, mécelo entre tus brazos hasta que se calme. Si cuando lo tocas se enfurece más todavía, dale espacio para que logre calmarse él solito.

No trates de hablar sobre lo ocurrido hasta que haya pasado su tormenta emocional. Pero una vez que se calme, no dejes de hablar con tu hijo sobre lo ocurrido, aunque te parezca que todo se ha solucionado. Rebobina la película y vuelve a la escena del crimen. Ésa es la única forma de corregir los errores que se hayan cometido.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu hijo se negó a vestirse y se puso como loco, tirando sus juguetes por la habitación. Una vez que se haya calmado, llévalo hacia los juguetes que ha tirado y dile con calma pero con firmeza que es hora de recogerlos. Si la tarea parece ser demasiado grande para él, divídela. Señala algunos juguetes y di, "tú recoges los de ahí y yo recojo los de allá". Quédate con él hasta que haya terminado su parte.

Si se niega o empieza a tener otra rabieta, el ciclo se repite, pero esta vez espera un poquito más hasta que se calme completamente, y asegúrate que sepa que vas en serio. Vuelve entonces a decirle que recoja los juguetes.

Pauta: Háblale en su idioma.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: A veces el secreto para que los niños hagan lo que tienen que hacer o dejen de hacer lo que no deben depende, simplemente, de que nos comuniquemos con ellos de una forma que realmente entiendan. El pediatra Harvey Karp, autor del libro El bebé más feliz del barrio sugiere que los padres vean a su niño pequeño como un "hombrecito prehistórico" y que le hablen como tal. En otras palabras, háblale de forma casi primitiva, de la manera más sencilla posible.

Karp se refiere a esta estrategia de comunicación como la "regla de la comida rápida" porque te portas básicamente como el cajero en una ventanilla de comida rápida: repites la orden y dices el precio. Usa frases cortas y mucha repetición, gestos y expresividad para mostrarle a tu niño que entiendes perfectamente lo que él quiere o piensa.

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu hijito le arranca un juguete de las manos a su amiguito. En lugar de sentarlo para que tenga un tiempo de castigo o tratar de explicarle por qué lo que hizo está mal (dos estrategias en las que supones que tu hijo ha avanzado lo suficiente en su desarrollo como para comprender lo que ha sucedido), repítele lo que crees que está pensando o sintiendo: "Tú quieres el juguete".

Al reconocer sus sentimientos, le estás ayudando a tranquilizarse. Y una vez que se haya calmado lo suficiente para poder escucharte, podrás transmitirle tu mensaje de disciplina, aunque en la versión simplificada: "Coger, no. Juguete de Pablo". Aunque al principio te parezca raro, verás cómo sí funciona.

Pauta: Obedece sus "no".
Edad: 12 a 36 meses.
Cómo funciona: "No" suele ser una de las primeras palabras que aprenden los niños, y casi inmediatamente se transforma en la que más les gusta. Como sabemos los papás, esa negatividad y rechazos constantes se vuelven un poco fastidiosos. Aunque parezca mentira, una de las maneras de prevenir los incansables "no" es procurando tomarlos en serio cuando tu hijito los pronuncie. Al fin y al cabo, todos nosotros tenemos la costumbre de repetir lo que decimos cuando creemos que no nos están escuchando, ¿verdad?

Ejemplo de cómo usar esta pauta: Tu hijo está corriendo de un lado a otro con el pañal sucio, pero se niega a dejar que lo cambies. Primero pregúntale si quiere que le cambies el pañal, y si te responde que no, dile: "muy bien", y espera unos minutos más. Al cabo de cinco minutos vuelve a preguntárselo, y si otra vez te dice "no", espera un poco más. Seguro que para la tercera vez que se lo preguntes, ya le estará molestando tener el pañal sucio y te responderá que sí. Al darse cuenta que su "no" tiene valor, tu hijo dejará de utilizarlos a modo de respuesta automática.

Fuente: http://www.babycenter.es/toddler/comportamiento/disciplina-por-edad/

¿Cómo será mi bebé?

¿Cómo será mi bebé?

Todavía no ha nacido y ya todos se preguntan a quién se parecerá

Una de las preguntas que seguro te formulas a lo largo de las diferentes etapas del embarazo. Las leyes de la genética son complejas, sí, pero tienen una lógica. ¿De qué color serán sus ojos? ¿Marrones como los de su padre o azul claro como los tuyos? ¿Heredará también tus pecas o el carácter alegre de su abuela?

ADN

Nuestro cuerpo está formado por millones de células de tamaños, formas y funciones muy diversas, pero cortadas por un mismo patrón: todas tienen un núcleo y un citoplasma (todo lo que hay dentro de la célula excepto el núcleo). El conjunto está rodeado de una membrana. ¿Qué hay en el núcleo? Los 46 cromosomas propios de la especie humana (22 pares idénticos más 2 cromosomas sexuales). Los cromosomas están compuestos de un filamento que discurre como un largo hilo en espiral. Esa larga molécula está hecha de una sustancia llamada ácido desoxirribonucleico, más conocido por su abreviatura: ADN. La cadena de ADN de un humano está formada por segmentos de entre 30000 y 40000 genes.

¿Mitad papá, mitad mamá?

Todo se decide en el momento de la fecundación. Cada célula sexual tiene 23 cromosomas, es decir, la mitad de los cromosomas que poseen las demás células humanas. En la fecundación, los 23 cromosomas de tu óvulo se unen a los 23 cromosomas del espermatozoide del futuro padre. Esa fusión produce una combinación totalmente única de 46 cromosomas, surgida de entre las miles de millones de combinaciones genéticas posibles. Por eso ningún miembro de tu familia es el retrato idéntico de uno de sus padres o una réplica exacta de su hermano o de su hermana... excepto en los gemelos monocigóticos o idénticos, que proceden de un solo huevo compuesto por los mismos 46 cromosomas.

¿Ojos azules o marrones?

Los cromosomas van siempre de dos en dos: uno se hereda del padre y el otro de la madre. De modo que la mitad del patrimonio genético de tu hijo procede de su padre y la otra mitad de ti. Cada uno de vuestros genes está pues presente por partida doble. ¿Quién ganará? Tomemos, por ejemplo, uno de los temas más discutidos en cuestión de parecidos: el color de los ojos. Supongamos (¡simplificando!) que tu hijo hereda el gen paterno del color marrón y el gen materno del color azul. Hay más posibilidades de que sus ojos sean marrones, ya que el marrón es un carácter “dominante” y el azul es “recesivo” (porque no puede transmitir su mensaje, en este caso, el color azul). Si los dos tenéis los ojos marrones, reforzaréis ese carácter dominante. ¡Pero las sorpresas existen! Remontaos en la ascendencia familiar y acabaréis por encontrar un antepasado de ojos claros que podría haber dejado en herencia el gen portador del color azul que habéis transmitido al bebé. De modo que, aunque todo el patrimonio genético del hijo procede de los padres, es perfectamente posible que un niño no se parezca a sus progenitores. Pero, aún así, es por fuerza depositario de todos los caracteres de las generaciones que le han precedido.

¿Está todo escrito en los genes?

Por supuesto que no, pero el debate entre lo innato y lo adquirido no está ni de lejos resuelto. Si en lo que a los caracteres físicos se refiere es relativamente fácil determinar la parte de responsabilidad que corresponde al ambiente y la que es fruto de los genes (la práctica de un deporte, por ejemplo, puede modificar la corpulencia de un niño cuyos padres tienen tendencia a engordar), en cambio es mucho más difícil estableceEnlacer el papel respectivo de esos dos componentes en las funciones mentales. El ejemplo más citado en este terreno es el del pequeño Juan Sebastián Bach, en cuya familia había ¡más de cuarenta músicos! Para algunos, los Bach demuestran que existe un “don de la música”. Otros, en cambio, consideran lógico que un niño rodeado de músicos desarrolle su gusto y su oído de forma favorable a la armonía.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/embarazo/como_sera_mi_bebe/291.html