martes, 23 de noviembre de 2010

Hipo: aliviarlo en el bebé


El hipo se debe a una repentina contracción del diafragma, que empuja el aire en los pulmones causando el cierre de las cuerdas vocales y produciendo un ruido característico. En la mayoría de los casos, aparece sin un motivo preciso y, desde el punto médico, no reviste ningún significado particular.

Una indigestión o el hecho de tener el estómago demasiado lleno pueden causar la comprensión del diafragma y, como consecuencia, el hipo del bebé. Por el mismo motivo, el hipo se manifiesta, sobre todo, si se beben demasiadas bebidas gaseosas. Es frecuente, especialmente, en los primeros meses de vida del bebé, puesto que, en el lactante, el cardias, la válvula que comunica el esófago con el estómago, aún no se ha desarrollado por completo y, por lo tanto, no se cierra perfectamente. El hipo también puede aparecer después de una crisis de llanto, después de una regurgitación o cuando el niño come demasiado rápido: en todas estas situaciones, el niño traga mucho aire y esto es lo que provoca el hipo.

En el caso de que se trate de un lactante, para hacer cesar el hipo, se le pueden ofrecer algunas cucharadas de agua, ponerle al pecho durante algunos segundos o darle el biberón. Si el niño es más mayorcito, además de los remedios indicados para los lactantes, se pueden obtener resultados pellizcando fuertemente la punta del meñique del niño o bien se le puede ofrecer una cucharada de miel o de azúcar, repitiendo el intento tres veces, con intervalos de dos minutos entre uno y otro, si el primero no funcionase.

Lo que nunca hay que hacer para aliviar el hipo es tapar la nariz al niño para obligarle a retener la respiración: en muchos casos, sólo se obtiene que el niño llore desconsoladamente.


Cuándo dirigirse al pediatra

Se puede consultar al pediatra en los siguientes casos:

- Si el hipo dura más de tres horas: el tiempo necesario para que el estómago se vacíe.

- Si el niño está sufriendo: llora, está inquieto y tiene fiebre.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/ninos/enfermedades-nino/aliviar-hipo-bebe-1851

Cómo elegir la guardería

Elegir guardería

La elección de una guardería debe ser una decisión meditada, pero también una cuestión de confianza. La guardería elegida debe gustar a la mamá, para que ésta transmita seguridad al niño.

Frente a un amplio abanico de posibilidades, el dilema consiste en descubrir cuál es la mejor guardería antes de presentar la solicitud de inscripción.

Sin embargo, a menudo, el problema no es cuál guardería elegir, si no conseguir plaza en el jardín de infancia deseado por los padres.

En nuestro país, los requisitos que deben cumplir las guarderías están recogidos en la Ley de Orientación General del Sistema Educativo (LOGSE).

Asimismo, las comunidades autónomas poseen una normativa específica, que aumenta las garantías de seguridad e higiene de las instalaciones.

Dejando a la ley el deber de controlar los requisitos mínimos de cada centro, a las mamás les toca juzgar el clima afectivo, el estilo de las relaciones y las formas de acogida, entre otros. En resumen aquel "quid" que hará de una guardería "nuestra" guardería.

La respuesta no es siempre sencilla. Si bien es cierto que a menudo se prefiere, por comodidad, la guardería que está más cerca de casa, también se puede optar por una guardería cerca del trabajo o de los abuelos.

No obstante, hay que tener en cuenta muchos otros aspectos a la hora de elegir, como el espacio, las actividades, el personal o el horario.

Si todavía no has elegido guardería para tu hijo, esta guía con los criterios de elección puede serte muy útil. Si ya tienes guardería, comprueba si cumple con las recomendaciones de los especialistas.

En el momento de elegir la guardería, hay que tener en cuenta:

El personal

Los horarios

El espacio

La decoración, los materiales y los juegos

La acogida en los primeros días

Las actividades

La participación de los padres

El comedor

El jardín

Los recursos para niños especiales

No siempre es posible cumplir a rajatabla con todos los requisitos o las guarderías no satisfarán al 100% a los papás; estas recomendaciones no dejan de ser una guía.

Sin embargo cuantos más requisitos se cumplan, más cerca estaremos de la guardería “perfecta”.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/9-12-meses/guarderia-como-elegir-731

El rito de las despedidas

despedidas

Cuando os despedís del niño, es importante hacerle entender que alejarse no es una forma de libraros de él, sino que es una exigencia de la rutina diaria. Explicadle dónde vais, cuándo volveréis, cuánto os disgusta tener que dejarle e inundadle de mimos.

Para preparar su entrada en el colegio, inventad una cancioncilla que contenga su nombre y que, en caso necesario, pueda servirle de código secreto para imaginar que está de nuevo con sus padres y a salvo.

Una vez le hayáis tranquilizado, la separación debe ser firme y clara, sin vuelta atrás ni remordimientos. Prolongar más allá de lo razonable los ritos de la despedida no sirve para evitar las lágrimas. Es más, suele acentuarlas y convence al niño de que no estáis seguros de lo que hacéis.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/ninos/psicologia-infantil/rito-despedidas-4812

Fiebre

La fiebre en los niños. Tratamientos

Se considera fiebre la temperatura corporal interna (tomada por vía anal) superior a 37,5 ºC. Por el contrario, se habla de fiebre alta cuando la temperatura supera los 38,5ºC.

La fiebre es un síntoma muy común en los niños y lo importante es controlar si entre las 24 horas a partir de la manifestación del malestar, el niño muestra otros síntomas como diarrea, vómitos o tos.

En caso de fiebre, hay que actuar así:

• Administrarle un antitérmico, previamente prescrito por el pediatra.

• Bañarle en agua templada para favorecer la dispersión del calor.

• Dar de beber mucho agua al niño.

• Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia, lo que significa que debe guardar reposo y sólo puede salir de paseo en las horas más cálidas de día.

• Los golpes de frío son muy peligrosos, ya que la gripe provoca una inmunodeficencia transitoria que priva al organismo de los mecanismos de defensa naturales.

• Evita que el niño entre en contacto con personas que estén resfriadas y no le lleves a lugares muy concurridos o poco aireados.


Alimentos útiles para la fiebre:

• Cuando el niño tiene fiebre, suele perder el apetito. Por este motivo, debes prepararle platos apetitosos y ligeros,y dar preferencia a los purés de verdura y a los alimentos "fluidos".

• Con la fiebre, el pequeño pierde una gran cantidad de líquidos, por lo que necesita beber mucho para hidratarse.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/ninos/enfermedades-nino/fiebre-1257

Cómo se produce la erupción de los dientes














Cada niño sigue su propio ritmo, debido a sus características constitucionales concretas. Los primeros dientes pueden permanecer ocultos bajo las encías durante semanas antes de "salir al descubierto", o bien pueden perforar el tejido gingival de forma repentina, sin ninguna señal de aviso.

Generalmente, el primer diente aparece antes del año, con mayor frecuencia alrededor de los seis meses. En cualquier caso, los tiempos son muy variables.
Cuando el diente está a punto de salir, la encía cambia de aspecto: se hincha y enrojece y, al tacto, presenta una protuberancia dura, de color blanquecino, la irritación es molesta y, algunas veces, dolorosa para el pequeño.

Es normal que el niño tenga menos apetito, que presente una salivación más abundante de lo normal (debida a la molesta sensación de picor causada por el estreñimiento de las encías) y que sienta la necesidad de morder, con el fin de aliviar su malestar.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/salud-bebe/erupcion-dientes-4292

Los primeros dientes del niño

Los primeros dientes del bebé

A algunos bebés, a los cuatro meses ya les ha salido el primer diente. Otros, en cambio, con un año, aún no tienen ninguno. La mayor o menor precocidad en la salida de los dientes es una característica individual, que varía de un niño a otro, y que muchas veces tiene un componente hereditario.

Contrariamente a lo que muchos papás piensan, el retraso en la aparición de los dientes no se debe a una carencia de calcio. De hecho, el niño ya obtiene la cantidad necesaria de este mineral mediante la ingesta de leche y de derivados lácteos, alimentos, en general, muy abundantes en la dieta de los primeros años de vida. Por esta razón, si la alimentación del niño es correcta, no sirve de nada administrar complementos de calcio, con el fin de estimular la erupción de los dientes. "Únicamente, en el caso de que a los catorce o quince meses aún no hubiese ningún síntoma de aviso de una próxima erupción dentaria, sería interesante hacer alguna investigación para descubrir si alguna cosa no funciona", ha explicado nuestro pediatra, Luis G. Trapote.

La salida de los dientes viene acompañada, normalmente, de ligeros trastornos para el niño, como fiebre y resfriado y, a veces, incluso, de diarrea e irritaciones. Un hecho que ha vuelto a demostrarse en un estudio reciente realizado en la Universidad La Sapienza de Roma, que ha ofrecido datos incuestionables sobre la relación que existe entre esta etapa del desarrollo del niño y una serie de pequeños trastornos.

Cuándo aparecen los primeros dientes del bebé:

En la mayoría de los niños, el orden de aparición de los dientes de leche se adapta a la evolución de su alimentación. Los primeros en salir son los incisivos, ideales para masticar verduras y alimentos blandos; más tarde, apuntan los molares y caninos, adaptados a la carne. He aquí el orden de aparición:

• 6-8 meses: incisivos centrales inferiores
• 7-10 meses: incisivos centrales superiores
• 8-10 meses: incisivos laterales superiores
• 10-14 meses: incisivos laterales inferiores
• 14-20 meses: molares más internos, superiores e inferiores
• 16-24 meses: caninos, inferiores y superiores
• 24-30 meses: molares externos, superiores e inferiores.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes/6-9-meses/primeros-dientes-nino-167

lunes, 22 de noviembre de 2010

Sentarse

El sentarse por sí mismo le da a tu bebé una nueva perspectiva del mundo. Una vez que ha fortalecido los músculos de su cuello y brazos lo suficiente para mantenerse erguido y ha aprendido dónde colocar sus piernas para no tropezarse, es sólo cuestión de tiempo hasta que empiece a gatear, ponerse y caminar.

Cuándo comienza a sentarse




Cómo se prepara tu bebé para sentarse y truquitos para ayudarle.

Tu bebé probablemente empezará a sentarse por sí solo entre los 4 y 7 meses. Este es también el periodo en que aprenderá a darse la vuelta cuando está echado en el suelo y a mantener erguida la cabeza. A los 8 meses, aproximadamente, el 90 por ciento de los bebés puede sentarse bien sin apoyo durante varios minutos. (Incluso los bebés que dominan la posición de sentados acaban desplomándose, normalmente porque pierden interés en mantenerse erguidos).

Cómo se desarrolla

Es cierto que puedes poner y sujetar a tu bebé en posición sentada casi desde el primer día. Pero no se sentará de verdad y por sí mismo hasta que adquiera control de la cabeza. Hacia los 4 meses comienzan a fortalecerse rápidamente los músculos del cuello y la cabeza, y el bebé los empleará para elevarla y mantenerla erguida mientras está tumbado sobre su barriga.

Lo siguiente que hará es aprender a apoyarse en sus brazos y a separar el pecho del suelo, como una especie de miniflexión. A los 5 meses ya puede ser capaz de estar sentado un rato por sí solo, aunque es recomendable que tú estés cerca para ayudarlo; también es bueno que lo rodees con almohadas para amortiguar una posible caída.

Pronto tu bebé aprenderá a mantener el equilibrio mientras está sentado extendiendo hacia adelante uno o los dos bracitos y apoyándose en ellos. A los 7 meses, probablemente podrá sentarse sin apoyo (lo que liberará sus manos para explorar el entorno) y aprenderá a girarse para alcanzar los objetos mientras está sentado. Quizás en este momento sepa ya utilizar los brazos para impulsarse cuando está tumbado sobre su barriga y sentarse. A los 8 meses, lo más probable es que se siente perfectamente sin ningún apoyo.

Qué viene después

Te puedes imaginar qué ocurre después de que tu bebé aprenda a impulsarse hacia adelante desde la posición de sentado y a mantener el equilibrio sobre sus manos y rodillas. Puede aprender a moverse para adelante (o para atrás) a "cuatro patas" a partir de los 6 ó 7 meses, y a gatear a los 10. Con esta edad tu niño ya tiene mucha movilidad y mucha curiosidad, por lo que es muy importante que la casa esté a prueba de niños.

Muchos pediatras recomiendan esperar hasta que el bebé se pueda sentar sin demasiado apoyo para empezar a darle alimentos sólidos.

Tu papel

Elevar la cabeza y el pecho de tu bebé lo ayudan a fortalecer los músculos del cuello y a desarrollar el control necesario en la cabeza para estar sentado. Le puedes ayudar animándolo a que juegue boca abajo en el suelo y llamándolo para que mire hacia arriba. También puedes mostrarle un juguete sonoro o un espejo cuando está en esa posición para que levante la cabecita; estos objetos, además, sirven para comprobar que su oído y su vista están bien. Una vez que tu bebé se sienta cómodo y seguro estando sentado, coloca juguetes y otros objetos cerca de él, aunque fuera de su alcance, en los que pueda concentrar su atención mientras aprende a mantener el equilibrio con la ayuda de sus brazos.

Como siempre, y especialmente mientras aprende a sentarse, asegúrate de estar cerca de él por si se cae, o por si quiere mostrarte sus nuevas destrezas.

Cuándo preocuparse

Si ves que tu bebé no es capaz de mantener erguida la cabeza para los 6 meses y todavía no ha aprendido a mantenerse derecho apoyándose en sus brazos, habla de ello con su pediatra la próxima vez que lo visites. Los bebés se desarrollan a su propio ritmo, algunos más rápido que otros, pero el control de la cabeza es esencial para poder sentarse independientemente. Y sentarse es fundamental para aprender a gatear, a ponerse y a caminar. Ten en cuenta que los bebés prematuros pueden llegar a estas etapas de desarrollo o momentos claves del desarrollo meses más tarde que los nacidos a término.


Aquí puedes ver un vídeo de cómo se prepara tu bebé para sentarse

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/hitos_del_desarrollo/sentarse/

Juguetes para bebés recién nacidos


Lo que más le gustará a tu bebé en los primeros meses, cuando aún no sabe coger objetos o sentarse, son las cosas que pueda ver y escuchar. Al principio, verá borroso y se fijará en objetos que estén aproximadamente a una distancia de 20 a 35 cm de sus ojos. El rostro humano le llamará la atención y podrá reconocer el tuyo al cumplir más o menos 1 mes de vida, pero también le gustarán las fotos o dibujos de rostros de tamaño más grande.

A esta edad le atraen los diseños con grandes contrastes y los colores chillones porque son los que mejor ve. Ya ha aprendido a apreciar los sonidos y la música suave. (Busca las letras de todas tus canciones de cuna favoritas.) Los objetos que se mueven lentamente y producen un sonido suave le resultan mucho más interesantes que los que están fijos y en silencio.

Juguetes de mano: Como tu bebé no ve muy bien de lejos, apreciará todo lo que le coloques en su línea visual. Aunque no podrá todavía sostener juguetes, mostrará sus preferencias queriendo tocar aquellos que le gustan.

Grabadora o cajita de música: La música es una de las mejores maneras de entretener y calmar a tu niño. Hazle oír varios tipos de música y fíjate cómo responde.

Móviles: Los móviles pueden agregar una nueva dimensión a la visión horizontal del mundo que tiene el bebé. Busca los que tengan grandes contrastes de colores y diseños. A muchos bebés les gustan especialmente los juguetes con música. Cuélgalos en la barandilla de la cuna. Los niños de esta edad miran hacia la derecha el 80 por ciento de las veces, de modo que un juguete puesto por encima de la cabeza o a la izquierda tendrá un valor limitado en este momento. Por seguridad, mantén el juguete fuera del alcance del bebé.

Espejo irrompible: Aunque en esta etapa no se dan cuenta de que están mirándose a sí mismos, a los bebés les encanta ver reflejada su imagen. Y a la edad de 3 meses, tal vez tu bebé ya haya entablado una relación con su propia imagen y haya empezado a sonreírle. Busca un espejo que puedas atar al lado de la cuna o colgar cerca de la superficie donde le cambias los pañales.

Libros blandos con grandes contrastes: Los libros blandos con diseños o decoraciones fáciles de ver están especialmente diseñados para bebés. Acuéstate a su lado para que pueda ver cómo pasas las hojas a medida que le lees en voz alta: vale la pena leerle incluso a esta edad.

Juguetes sensoriales: Los juguetes blandos que vibran o suenan al apretarlos divertirán a tu bebé durante muchos meses. Los sonidos también lo ayudarán a darse cuenta de qué es lo que está haciendo su mano.

Sonajeros en las muñecas y en los tobillos: Ata un sonajero blando a la muñeca o al tobillo de tu bebé, o ponle calcetines que tengan cascabeles cosidos para que se entretenga un buen rato mientras experimenta con los nuevos sonidos que él mismo es capaz de producir.

Campanillas de viento: Son esos tubitos de metal que cuelgas y suenan cuando los agita el viento. A los bebés les encanta la música suave, así que puedes colgarlas en algún lugar dónde pueda ver cómo se mueven y escuchar su sonido. Si las colocas arriba de la cuna, quizás tu bebé se acostumbre a mirarlas durante algunos minutos antes de quedarse dormido. También puedes levantar a tu bebé de vez en cuando para que él mismo pueda tocar las campanillas.

Fuente: http://www.babycenter.es/baby/jugar/juguetes_0_a_3_meses/

jueves, 26 de agosto de 2010

Manual para que papás y mamás aprendamos a jugar

Elaborado en colaboración con el equipo de expertos en juego y desarrollo infantil del Departamento de Pedagogía-Producto del Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU), el Manual nace con el objetivo de recordar y estimular a los padres a jugar con sus hijos y participar con ellos en el juego como actividad indispensable para el desarrollo del cuerpo y de la personalidad de los más pequeños.

Fuente: http://juguettos.com/es/home/manual-papas-y-mamas-2



domingo, 22 de agosto de 2010

¿Congelas la leche materna?

Justificar a ambos lados



















Recomendaciones para la conservación de la leche materna:

Antes de manipular el pecho (para una extracción manual o con sacaleches):
*Lavarse bien las manos.
*Efectuar un masaje en el pecho.
*Usar recipientes que han sido lavados con agua jabonosa y enjuagados.
*Poner la fecha en los recipientes en el momento de la recogida.
*Refrigerar o congelar enseguida la leche.
*Usar leche fresca siempre que sea posible.
*Congelar la leche que no se vaya a usar antes de dos días

Conservación y almacenamiento de la leche:
Leche madura recién exprimida y guardada en un recipiente cerrado se mantiene a temperatura ambiente a 25º C o menos durante 8 horas y en el frigorífico a 4º C ó menos durante unos 5 días

Leche congelada, se conserva durante:
-2 semanas en el congelador incluido dentro del frigorífico (*/***).
-3 meses en el congelador de puerta separada del frigorífico
-6 a 12 meses en congeladores de tipo combi de 4 ****(– 20º C****)

Tipos de envase para almacenamiento de la leche:
Si se va a congelar la leche, utilizar envases de plástico duro o de vidrio, aunque a mí me gustan las bolsas de plástico que se venden en el Corte Inglés.

¿Cómo descongelar la leche materna?:
*Se recomienda siempre que sea posible, descongelar despacio en el refrigerador
*Si no es posible descongelar despacio en el refrigerador, se puede poner el recipiente con la leche congelada, debajo del grifo, empezando con el agua fría y se va poco a poco aumentando a tibia y a más caliente hasta alcanzar la temperatura adecuada
*No dejar hervir la leche.
*Agitar antes de probar la temperatura.
*No usar microondas para calentar la leche materna.

Aspecto de la leche descongelada:
La leche que ha sido congelada, al descongelarla se fracciona espontáneamente.

Y la leche desnatada que queda en el fondo del recipiente puede parecer bastante aguada; en el medio hay una capa de leche entera, y la nata queda en la superficie. Hay que agitar la leche antes de dársela al bebé.

Manipulación de la leche descongelada:
*La leche que ha sido descongelada dentro del frigorífico (pero no calentada ni usada antes) se conserva a temperatura ambiente 4 horas y en el frigorífico 24 horas.
*No volver a congelar leche que ha sido descongelada.
*La leche que ha sido descongelada bajo el grifo de agua tibia, sólo se conserva a temperatura ambiente mientras dura la toma.
*La leche descongelada bajo el grifo de agua tibia sólo se conserva en el frigorífico durante unas 4 horas.
*No volver a congelar la leche que ha sido descongelada.
*Desechar la leche que sobra de la toma.

Otras recomendaciones:
*Enfriar la leche en el refrigerador antes de añadir a un envase que ya tiene leche congelada.
*Se recomienda guardar la leche en pequeñas cantidades (60 – 80 ml.) para poder descongelar sólo lo que el niño o la niña vaya a tomar inmediatamente
Se puede mezclar para una misma toma leche extraída en distintos momentos siempre que no sobrepasen los 15 días de diferencia.

Fuente: Extraído del libro: La Lactancia Materna de Ruth Lawrence. Ediciones Mosby.

jueves, 19 de agosto de 2010

La hernia umbilical

La hernia umbilical consiste en la salida de parte del contenido del intestino por alguna parte más débil de la pared abdominal.

La zona del ombligo, bastante amplia antes de nacer para que pasen las venas y arterias procedentes de la placenta al cicatrizar los restos del cordón, se cierra.

Pero, en ocasiones, queda un pequeño “ojal” por el que pueden introducirse asas intestinales.

La hernia umbilical se produce por debilidad de la pared abdominal, porque los intestinos se interponen e impiden el cierre normal. En algunos casos, por desnutrición del bebé, se le debilitan los músculos.

¿Cómo se manifiesta?

Se notará el ombligo abultado. Puede alcanzar diferente tamaño.

A veces muy pequeño, pero solo evidente cuando el bebé llora o tose.

Otras está siempre fuera y puede ser como una naranja.

La hernia umbilical no suele dolor por sí misma.


¿Qué tenemos que hacer?

Muchas de las hernias umbilicales que se detectan en los primeros meses de vida desaparecen por sí solas.

Si el orificio de la hernia es pequeño (menor de 1 cm.) se puede poner un esparadrapo, que sujete los bordes, para que no se vuelvan a salir los intestinos y los músculos se puedan cerrar.

Conviene que lo consulten con el pediatra.

Si el bebé llora cuando tiene el esparadrapo, quítenselo.

En general se operan las hernias umbilicales de mayor tamaño, o las que están por encima del ombligo ( “ad-umbilicales”)


¿Se puede complicar?

No es habitual. Si la hernia se adentra a menudo, habrá que recurrir al cirujano.

Es raro que las hernias umbilicales se estrangulen.

Fuente: http://www.elbebe.com/index.php/es/salud/enfermedades-bebes/la-hernia-umbilical

Primera visita al pediatra - Revisión de los 15 días














En esta visita, que se realiza cuando el bebé tiene 15 días de vida, el médico inicia su historia clínica, le hace una exploración física completa y resuelve todas tus dudas.

El recién nacido y su mamá pueden volver a casa a los 2 o 3 días del parto, si no ha habido complicaciones, y a los 5 días si el nacimiento se ha producido por cesárea. En cualquier caso, entre los 5 y los 10 días de vida del bebé, la enfermera tiene que realizar la segunda prueba del talón.

PRESENTACIÓN A LOS 15 DÍAS

En algunos centros de salud el pediatra está presente durante la realización de esta prueba, pero lo más probable es que tu bebé no conozca a su médico hasta que tenga 15 días de vida.

Es importante que esta visita, que será larga e intensa, se desarrolle en una atmósfera agradable y relajada. Es muy útil que lleves una lista de dudas y preguntas y que permanezcas cerca del bebé para tranquilizarle. Esta visita tiene dos objetivos fundamentales:

Historia clínica. El pediatra recoge los datos sobre el embarazo, el parto y las pruebas perinatales realizadas en el hospital. También te preguntará sobre los antecedentes familiares y sobre tu estado de salud y el de tu pareja. Es muy útil que lleves los informes de alta hospitalaria y del tocólogo y los análisis realizados durante el embarazo.
Exploración física. Después de abrir la historia clínica, el pediatra realizará una exploración completa a tu bebé. Se inicia con la auscultación y la palpación del abdomen y finaliza con el examen de las caderas (un 1% de los bebés padecen luxación de las caderas) y de la boca, ya que éstas son las dos pruebas que más molestias ocasionan al niño.

El pediatra también examinará la textura y el color de la piel y el tamaño de los genitales, palpará su cabecita para comprobar el estado de las fontanelas y explorará las pupilas y el fondo del ojo.

El examen continúa con la exploración neurológica y la comprobación de sus reflejos, aunque las reacciones del bebé a las pruebas más molestas ya permiten valorar su respuesta a los estímulos.

Por último, la medición del peso, de la talla y del perímetro craneal permiten comprobar que el bebé crece a un ritmo sano.

CONSEJOS PARA CUIDARLE

En esta primera visita, el pediatra te explicará todo lo que debes saber para cuidarle bien. Te aconsejará sobre la dieta y los hábitos de sueño y te indicará cómo vestirle y bañarle, si puedes sacarle de paseo, cuál es la temperatura que debe tener su habitación, cómo protegerle del sol…

Además, te dará pautas para prevenir la muerte súbita y consejos para actuar en caso de accidentes. Por último te citarán para la siguiente visita, que será a los 15 días, cuando el bebé tenga un mes de vida.

Aprovecha para preguntar al pediatra y a la enfermera cualquier duda que tengas sobre el cuidado de tu hijo. Así te sentirás mucho más tranquila y segura cuando estés en casa sola con el bebé.

¡QUÉ CURIOSO!

El pediatra también comprueba los reflejos del bebé:

• De marcha. Se sujeta al bebé de pie sobre la camilla y el niño mueve una pierna y después la otra, como si fuera a caminar.
• De Moro. El médico deja caer la cabeza del bebé hacia atrás. El niño tiene que abrir los brazos y las manos.
• De presión palmar. Se acerca un dedo a su mano y el bebé lo agarra.

Fuente: http://pequebebes.com/visitar-al-pediatra-la-primera-vez/

4 ventajas de nacer en verano

Numerosos estudios han demostrado las ventajas de nacer en la época estival.
No hay mal que por bien no venga. Aunque el calor se te esté haciendo muy cuesta arriba tanto si estás en la recta final del embarazo (te encuentras incómoda, te cuesta dormir por la noche, te dan sofocones…) como si tu hijo acaba de nacer, para tu peque, llegar al mundo en esta época del año, va a ser realmente beneficioso. Por muchos motivos:


VA A SER MÁS ALTO Y MÁS FUERTE

En un estudio llevado a cabo durante más de 18 años en la Universidad británica de Bristol han descubierto que los bebés nacidos en verano e incluso a principios de otoño eran más altos y tenían una mayor densidad ósea que los nacidos en invierno o primavera. Al parecer, la exposición de la madre a la luz solar en los meses de calor potencia sus niveles de vitamina D, que absorbe mejor y que pasan hasta el feto.

VA A TENER UN CARÁCTER MÁS OPTIMISTA

Tras preguntar a más de 40.000 adultos si se consideraban afortunados o no y compararlo con los meses en los que habían nacido, el profesor Richard Wiseman, psicólogo de la Universidad de Hertfordshire (Inglaterra), ha encontrado que los nacidos en verano eran los que definitivamente tenían estrella. Según Wiseman se debe a la actitud más positiva ante la vida que estos niños desarrollan gracias a la mayor interactuación que se produce entre padres e hijos durante los meses de buen tiempo: salen a pasear, se van de vacaciones, se bañan juntos en el mar, hacen excursiones…

VA A SER MUY EMPRENDEDOR

En la Universidad Sueca de Umea aseguran que estos bebés también suelen tener más éxito profesional en su vida adulta, porque tienen una actitud más aventurera que los bebés nacidos en invierno. Tal vez porque al hacer buen tiempo les sacamos más de paseo y esta actividad estimula sus sentidos y su interés por descubrir el mundo desde sus primeros meses.

SE PONDRÁ MALITO MENOS VECES

Por una parte tendrá menos riesgo de padecer ictericia del recién nacido y si la tiene, de recuperarse de manera natural con la exposición a la luz solar. Además, los bebés nacidos en estos meses sufren menos afecciones respiratorias, lo que le ayudará a fortalecer su todavía inmaduro sistema inmunológico.

Fuente: http://www.crecerfeliz.es/El-bebe/Primer-mes

Lactancia


CONSERVACIÓN DE LA LECHE MATERNA
En algunas ocasiones puede ser útil extraer la leche para que alguien alimente al bebé cuando la madre no pueda hacerlo o bien para aliviar las molestias producidas por un exceso de leche en períodos en los que el apetito del bebé disminuye. La extracción de la leche puede hacerse de forma manual o de manera mecánica, mediante un "sacaleches", y recogerse de forma higiénica en recipientes especiales destinados a tal fin, cerrados de forma hermética para evitar su posterior contaminación. Según la Asociación Española de Pediatría, la leche materna puede conservarse en el frigorífico alrededor de cinco días y congelada entre tres y seis meses, en función de la temperatura. Es recomendable guardarlos en cantidades pequeñas (una toma) para evitar reutilizarla y etiquetarlos de forma correcta, descongelar en el frigorífico y, una vez descongelada, no volver nunca a congelar.

ALIMENTACIÓN DURANTE LA LACTANCIA
Aunque no se trata de contaminantes, es recomendable evitar ciertos alimentos de gusto fuerte ya que trasfieren a la leche materna sustancias que pueden alterar su sabor y provocar rechazo: verduras de la familia de las coles, ajo, cebolla, espárragos y especias. Es importante no tomar por cuenta propia ningún suplemento vitamínico que no haya recomendado el médico, y seguir todas sus indicaciones en cuanto a ingestión de fármacos.

Fuente: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2010/08/12/194462.php

jueves, 5 de agosto de 2010

¿Cuánto tiempo tarda en volver la regla después del parto?

¿Acabas de dar a luz y quieres saber cuándo te volverá la regla? La primera regla después del parto indica que el aparato reproductor ha vuelto a la normalidad. Sin embrago, los ovarios todavía no funcionan perfectamente. Tienen que pasar algunos meses para que el ciclo recupere sus características habituales. Por este motivo, es normal que las primerras menstruaciones después del parto sean irregulares, así como que el flujo sea diferente al habitual.

Alrededor del 40 por ciento de las mamás que recurren a la lactancia artificial y las que dan el pecho al bebé durante menos de un mes tienen la primera menstruación unas ocho o diez semanas después del parto. A los tres meses de dar a luz, el porcentaje asciende al 70 por ciento, mientras que, a los seis meses, llega al 100 por cien.

En cambio, las mamás que dan el pecho de forma exclusiva tardan más tiempo en reactivar el ciclo. El organismo produce prolactina, una hormona que garantiza la lactación continua, pero que, al mismo tiempo, bloquea el ciclo durante más tiempo.

Según las estadísticas, el 35 por ciento de las mamás que optan por la lactancia materna tienen la menstruación unos tres meses después del nacimiento del bebé, mientras que el 65 por ciento reanuda el ciclo a los seis meses. Algunas mujeres pueden incluso tener su primera menstruación al cabo de 18 meses. Esta variabilidad depende del número de tomas, pero también del apetito del pequeño.

Si el bebé mama muy a menudo y durante mucho tiempo, la prolactina permanece constantemente elevada en el organismo materno, y el ciclo tarda un poco más de tiempo en reactivarse.

Fuente: http://www.mibebeyyo.com/parto/despues-del-parto/regla-parto-4149