martes, 11 de mayo de 2010

Chiste muy bueno...


UNA SOLA PREGUNTA....


¿Por qué será que cuando tu esposa se queda embarazada todas sus amigas le acarician la panza y le dicen "Felicidades"...

...pero a ti nadie te acaricia el pito y te dice "Buen Trabajo"?

jueves, 6 de mayo de 2010

Personalizar con el nombre de vuestro baby

Hola!!
Si queréis personalizar estas imágenes y otras más con los nombres de vuestros babies, pinchad aquí. Para muestra, un botón... muaks!


martes, 4 de mayo de 2010

Evolución del peso del feto en el embarazo

Durante los 9 meses que dura el embarazo, se realizan varias ecografías que permiten controlar y monitorizar el desarrollo del feto. En ellas uno de los parámetros más importantes que se estiman es el peso. Aunque las mediciones no son más que estimaciones, con sus márgenes de error, son un gran indicativo de la normalidad del desarrollo del futuro bebé.

A continuación se muestra una gráfica en la que se representa la evolución del peso mes a mes (expresada en gramos) en un área sombreada, frente al tamaño del feto que se representa con una línea punteada (expresada en centímetros).

Como puede observarse, el incremento de tamaño del feto se produce prácticamente de manera lineal, es decir, todas las semanas aumenta más o menos en la misma proporción (aunque durante los meses 4 y 5 es más pronunciado).

Sin embargo, el aumento del peso del feto es una curva exponencial, lo que quiere decir que durante los primeros meses apenas gana unos gramos, y la mayor parte del peso se gana en el último tercio del embarazo.

Evolución del peso del feto en el embarazo

Nota: la gráfica representa la evolución habitual del peso de un bebé varón. En el caso de las niñas, el peso habitual a término será de, aproximadamente, unos 3kg.

En la tabla siguiente pueden consultarse los valores de peso y tamaño semana a semana de embarazo.

La importancia del peso en el momento del parto

El embarazo es un largo proceso cuya finalidad es la de desarrollar adecuadamente el organismo del futuro bebé para que pueda sobrevivir de manera autónoma desde el momento del parto.

Llegado este punto, es de vital importancia que los órganos vitales se hayan desarrollado lo suficiente para funcionar de manera adecuada y que la vida del neonato no corra peligro. Corazón, aparato digestivo, circulatorio, pulmones, etc. deben realizar su función sin problemas.

Sin embargo, el peso que haya ganado el feto cobra una especial importancia por varias razones. En primer lugar, durante el parto y los primeros momentos de vida, se produce una pérdida de calor que será más marcada cuanta menor sea la grasa acumulada. Una pérdida excesiva de calor podría causar una hipotermia al bebé.

En segundo lugar, cuanto mayor sea la masa muscular del bebé más facilidad tendrá para alimentarse del pecho de la madre. De hecho, uno de los grandes problemas de los bebés prematuros es la fuerza de succión tan limitada que tienen, debido al poco peso al nacer.

Por ultimo, todos los bebés pierden peso al nacer. Cuanto menor sea éste, más acusada será la pérdida.

Como puede observarse en la gráfica, es de remarcar el hecho de que a finales del 7º mes, un bebé varón pesa de media 1,5kg. Solo en los 2 meses siguientes ganará aproximadamente 2kg. Por eso, estos 2 últimos meses son cruciales para el desarrollo del feto. Afortunadamente, los avances en neonatología han hecho posible el que bebés con apenas 570 gramos puedan sobrevivir.

Fuente: http://www.papaenapuros.com/evolucion-del-peso-del-feto-en-el-embarazo/

lunes, 3 de mayo de 2010

Hacienda - Cartel y folleto de maternidad



















Hola!! Adjunto podéis ver el cartel y el folleto de 2 páginas lanzado por Hacienda para informar sobre cómo obtener los 2.500 € por bebé y los 100 € mensuales si somos mamás trabajadoras... que lo somos, y mucho!!

Besitos y ya sabéis, a por el modelo 140 en cuanto podáis, así ya lo vais rellenando para cuando nazca vuestr@ baby!!

Baja por maternidad

Baja por maternidad
La madre dispone de 6 semanas de baja por maternidad que le pertenecen en exclusiva. Las restantes 10 semanas pueden repartirlas el padre y la madre como mejor les convenga.

Se trata del descanso laboral del que disfrutan las personas que han sido padres. Consta de 16 semanas ininterrumpidas, de las cuales, las 6 primeras pertenecen a la mamá en exclusiva, y las otras 10, pueden repartirse entre ambos progenitores como ambos acuerden.

En caso de nacimiento de un bebé en una familia numerosa, monoparental, parto múltiple o discapacidad de la madre o el bebé igual o superior al 65%, el descanso se ampliará en 14 días naturales.

Prestación de maternidad

Es un subsidio que se disfruta en caso de maternidad biológica, adopción y acogimiento familiar. Comienza antes del parto, si se desea comenzar antes el periodo de descanso o desde el día del parto, fecha de la resolución de adopción o de la decisión judicial de acogimiento. Es decir, durante el periodo de baja, el sueldo lo paga la Seguridad Social.

Trámites legales

En el hospital se entregará a la madre el informe de maternidad que ella entregará a la empresa y esta se lo devolverá cumplimentado.

Por otro lado, también debe cumplimentar el modelo oficial de la “Solicitud de maternidad, adopción o acogimiento”. La madre entregará su documentación personal, informe según su parto haya sido natural, adopción o nacimiento, el informe de maternidad cumplimentado y la Solicitud de maternidad en una entidad del INSS.

Requisitos

Para cobrar la prestación económica por maternidad, es necesario:
- Estar afiliado a la Seguridad Social
- Haber cotizado 180 días dentro de los 7 años anteriores al parto, excepto menores de 21 años (no se exige periodo mínimo de cotización) y entre los 21 y 26 años (se trata de 90 días cotizados)

Después de la baja

Al finalizar la baja, la mujer tiene derecho a disfrutar de dos pausas de media hora por lactancia al día hasta que el bebé cumpla 9 meses. Sin embargo, muchos empresarios están de acuerdo en que la mujer pueda juntar esas dos medias horas y reducir una hora de trabajo al día.

Además, la mujer tiene derecho a reducir su jornada laboral desde un tercio hasta que el niño cumpla seis años. En este caso, el sueldo se verá reducido proporcionalmente a las horas que no trabaje.

¿Y el padre?

Dispone de los dos días que marca el Estatuto de los Trabajadores o los días que marque el convenio de su empresa. Asimismo, puede disponer inmediatamente después de otros 13 días ininterrumpidos en caso de nacimiento, adopción o acogimiento. Si va a disfrutar del descanso por paternidad, el padre deberá comunicarlo a la empresa con antelación.

Esta baja por paternidad puede ser disfrutada al mismo tiempo que la baja por maternidad de la madre o al fin de esta. Y, de la misma manera que la baja por maternidad, la paga la Seguridad Social, con los mismos requisitos que en la de la madre. El permiso lo gestiona el INSS.

El periodo de lactancia también puede ser utilizado por el padre teniendo en cuenta que finaliza cuando el niño cumpla los 9 meses y que lo puede disfrutar uno u otro de manera ininterrumpida pero nunca los dos a la vez.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/bebe/baja_por_maternidad/427.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-F4MUEnlace

Triple Screening y Amniocentesis














Puede ser interesante aclarar el significado y que implicaciones tiene la realización del triple screening y la amniocentesis genetica.


La amniocentesis es un procedimiento que se realiza hacia la 15 semana de gestación y que consiste en la extracción de una pequeña cantidad de líquido amniótico a través de una punción abdominal. Este procedimiento permite descartar o diagnosticar problemas cromosómicos fetales y entre ellos el mas frecuente (que no el mas grave) el síndrome de Down. Esta prueba no es inocua y así se estima que tiene un riesgo de perdida de embarazo de un 1%, por lo que solo se recomienda realizarla en situaciones de riesgo elevado de tener un problema cromosómico fetal.

Para la aparición de síndrome de Down, el factor de riesgo mas importante es la edad materna, de forma que el riesgo se incrementa de forma significativa a partir de los 35 años. A esa edad el riesgo de tener un hijo afectado con síndrome de Down es de un caso por cada 270 nacimientos (este es el índice que se aplicara como punto de corte a partir de el cual el riesgo se considera elevado en el análisis del triple screening).Pero ese riesgo se incrementa hasta un caso por cada 75 nacimientos si la edad materna es de 40 años y, a partir de esa edad crece de forma exponencial.


Otro factor a tener en cuenta a la hora de sugerir la necesidad de realizar una amniocentesis es la presencia de antecedentes en la familia. Esas situaciones hay que valorarlas de manera individualizada según la proximidad del parentesco,la edad que tenía la madre en el momento del nacimiento así como el tipo de problema. Muchas situaciones que se refieren como “retrasos” no tienen una causa genética por lo que la prueba en este caso no estaría indicada.

Hay otro factor importante que siempre se debe de valorar y es la angustia de los padres. Hay veces que se viven situaciones de proximidad por circunstancias familiares o laborales con el problema que llevan a una preocupación constante y, en esos casos, también puede merecer la pena asumir el riesgo de la prueba.

Algo muy importante que hay que tener claro es que la decisión de realizar la amniocentesis o el screening o ninguna de las dos pruebas, no la ha de tomar el medico si no el paciente. Es misión del medico explicar correctamente y de forma comprensible lo que se puede esperar de cada prueba, que significan los posibles resultados y en que decisiones pueden desembocar estos.

El triple screening consiste en un análisis a través de un programa especifico que, teniendo en cuenta varios datos como la edad materna (se introduce la fecha de nacimiento de la madre), la edad gestacional real(se introduce fecha de ultima regla, fecha de la ultima ecografía que debe de ser próxima y CRL que es lo que mide el embrión desde la cabeza hasta el final de la espalda), la traslucencia nucal (que se mide ecograficamente entre la 11 y la 12 semana) y unos parámetros analíticos que se determinan en esas mismas fechas(la PAPP-A y la B-HCG),nos proporciona un índice de riesgo que es una probabilidad numérica de tener un niño con sde de Down. Se considera una probabilidad elevada toda la que supera el 1/270 (un caso por cada 270 nacimientos) y, es en esos casos en los que se sugiere la necesidad de realizar la amniocentesis, ya que es la amniocentesis la que nos permite descartar o diagnosticar el síndrome de Down. Con la amniocentesis se pueden diagnosticar otros muchos problemas cromosómicos pero estos, aun siendo en general mas graves, son mucho menos frecuentes.

Por ultimo debemos aclarar que podemos esperar de ambas pruebas:

-Un índice de riesgo bajo en el screening, no descarta la posibilidad de un niño con síndrome de Down o cualquier otro problema cromosómico, simplemente lo hace poco probable.
-Una amniocentesis normal no asegura un niño o niña perfectos. Hay muchos problemas fetales que no tienen relación con la genética e incluso siendo genéticos, se tendrían que utilizar sondas especificas para detectarlos como en el caso de la fibrosis quística porque en estos casos, el cariotipo seria normal.
-No vamos a detectar ningún problema que tenga cura o solución y eso hay que tenerlo claro no solo a la hora de plantearse realizar la amniocentesis si no a la hora de realizar el screening. Este no se realiza con la idea de que de un buen resultado y quedarse tranquilo. Todas las pruebas de screening dan un resultado alarmante muchas mas veces que en las que en realidad hay un problema y lo que permite salir de la duda es la practica de la amniocentesis.
-El screening no sustituye a la amniocentesis que puede estar indicada de entrada por el factor edad (40 o mas años) o determinados hallazgos ecográficos (pliegues nucales muy exagerados o cualquier otra malformación).

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/especialistas/ginecologa/3.html

Alimentación durante el embarazo

Un tema que siempre es motivo de inquietud en la mujer embarazada es el tema de la alimentación durante la gestación. Lo cierto es que es un tema importante en el desarrollo del futuro recién nacido.

La necesidad calórica de una mujer embarazada se incrementa en unas 200 calorías en el primer trimestre y en unas 350-400 a partir del cuarto mes. Hay que tener en cuenta que la reducción de la actividad física que se produce durante la gestación compensa en parte el aumento de necesidades por el desarrollo fetal.

En cuanto al tipo de alimentación lo ideal seria que un 50% de esas necesidades se cubrieran con la ingesta de hidratos de carbono(sobre todo complejos como los que contienen el arroz,la pasta o los cereales),el 25-30% con lípidos y, el resto, con proteínas.

Hay una serie de medidas que, aún siendo siempre adecuadas, hay que ser más cuidadoso durante el embarazo:

-Hay que incrementar la ingesta de frutas y verduras y eso es por varios motivos:
-Son ricas en vitaminas y minerales.
-Favorecen un transito intestinal adecuado (durante el embarazo es frecuente el estreñimiento).
-No son especialmente calóricas.
Lo ideal seria tomar 2-3 piezas de fruta y un par de raciones de verdura al día (como ensaladas,cocinadas,crudas o en forma de zumo).

-Hay que hacer un aporte adecuado de agua (unos dos litros diarios) para la reposición de líquidos corporales y mantener la hidratación de los tejidos.

-Los alimentos deben de cocinarse sobre todo a la plancha, al vapor o asados ya que al evitar la sobrecarga de grasas también se facilita la digestión y el no exceso calórico.

-Hay que reducir el consumo de alimentos con mucho azúcar o con excesiva cantidad de grasas de origen animal.

También hay una serie de situaciones que son mas especificas del embarazo:
-Las nausea y vómitos en el primer trimestre pueden ser controladas con medidas alimentarias: Es importante fraccionar las comidas y realizar alo menos 5 comidas diarias con una media mañana y una merienda (lógicamente disminuyendo la cantidad de las comidas principales) pero insistiendo en un buen desayuno tomado sin prisas.
-Hay que aumentar la toma de lácteos tomando el equivalente a 1l de leche o derivados diario.
-Las carnes mejor blanca o roja con poca grasa. Se deben de tomar a diario pero con la precaución de tomarlas bien cocinadas sobre todo si la aerología del toxoplasma es negativa. El embutido y los patés deben de ser algo excepcional y siempre teniendo en cuenta que los no cocinados(chorizo, jamón serrano…)no se deben de consumir con la serología del toxoplasma negativa.
-El pescado hay que tomarlo también a diario y es indiferente que sea blanco,azul o en conserva. No se debe de consumir crudo por el riesgo del anisakis o la listeria. Determinados pescados sobre todo azules parece que pueden contener niveles elevados de metales pesados(sobre todo de mercurio) que pueden resultar nocivos tanto para la madre como para el feto si se acumulan, pero, también es cierto que habría que consumir grandes cantidades para que esto fuera así. Por otro lado,el pescado es la principal fuente de omega3 cuyos niveles parecen estar relacionados con la menor incidencia de partos prematuros en determinadas poblaciones además de intervenir en otros mecanismos celulares.
-La dieta no debe de llevar un exceso de sal pero tampoco debe de comerse sin sal y,además,esta conviene que sea yodada.
-Hay que prescindir del alcohol a ser posible de forma total ya que no se ha encontrado la dosis mínima inocua.

Todo esto parece un listado de limitaciones pero,salvo determinadas restricciones, se puede llevar durante el embarazo una dieta rica, variada y, sobre todo sana.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/especialistas/ginecologa/2.html

Visita preconcepcional

La visita preconcepcional es el tema a tratar en el centro de Planificación Familiar más cercano de tu localidad, en cuantito se quieren tener hijos.

Esta es la visita que se realiza al ginecólogo cuando se decide ir en busca de un embarazo (gestación). Esta primera visita es de gran importancia, ya que puede ayudarnos a evitar o minimizar determinados riesgos, aunque por desgracia, no asegure la ausencia de problemas. Además en muchos casos supone el inicio de la siempre importante y quizás más en este caso, relación médico-paciente.

En esta primera visita debemos comenzar por confeccionar una historia clínica detallada, que no es mas ni menos que un registro detallado de los problemas y situaciones de salud personales y familiares, siendo importante detallar la presencia de enfermedades previas, la toma de medicamentos o hábitos nocivos (drogas, alcohol o tabaco) ya que cuando hay problemas previos puede ser importante coordinar el momento de la gestación con los demás especialistas.

Otro de los factores a analizar durante esta visita es el factor edad, ya que esta es un factor importante tanto en cuanto a posibilidades de éxito(se calcula que la fertilidad de una mujer a los 40 años ronda el 5%)como por los problemas que pueden surgir para el niño (la incidencia de alteraciones cromosómicas como el síndrome de de Down aumenta de manera significativa a partir de los 35 años) o para las madres en el transcurso del embarazo (toda la patología del embarazo como la hipertensión, la diabetes, la prematuridad etc.… son tanto mas frecuente cuanto mayor es la edad de la gestante).

Durante esta visita se realizará una exploración física y ginecológica junto con una citología, y si es posible, una ecografía ginecológica. Así mismo es conveniente realizar una analítica general, determinar grupo sanguíneo y RH y una estudio de determinadas infecciones que pueden ser dañinas durante el embarazo (rubéola, sífilis y según los casos HIV, Hepatitis, Toxoplasmosis o varicela).En el caso de la rubéola y la varicela, lo interesante es que hoy existe la posibilidad de vacunarse antes de la gestación y por tanto hacer desaparecer el riesgo de contagio durante la misma.

Esta visita es también el momento de realizar una serie de recomendaciones sobre hábitos de salud y dietéticos, por ejemplo se recomienda la toma preconcepcional de suplementos de acido fólico y yodo pero no de cualquier suplemento vitamínico porque el exceso y por tanto el deposito de determinadas vitaminas puede ser toxico y perjudicial. Los depósitos de acido fólico pueden verse disminuidos por la toma de anticonceptivos hormonales por lo que se recomienda demorar la gestación 2 o 3 meses e iniciar la toma de acido fólico ese tiempo. Estos suplementos se mantendrán al menos durante el primer trimestre aunque cada vez la tendencia es mayor a mantenerlos todo el embarazo.

Una duda que surge con frecuencia durante esta visita es la de las fechas fértiles. En principio la ovulación tiene lugar a mitad de ciclo(en una mujer con un ciclo de 28 días desde que empieza una regla hasta que comienza la siguiente, la ovulación tendría lugar el día 14). Teniendo en cuenta lo que vive el espermatozoide y lo que vive el óvulo, las relaciones podrían ser exitosas entre el día 12 y el día 16 del ciclo (siempre contando como primer día del ciclo el primer día de la regla). Esto no es tan exacto ni todos los ciclos son iguales en la misma mujer. Se han comercializado test que permiten detectar el momento idóneo basándose en la detección del pico de LH pero mi consejo de inicio es dejar que las cosas transcurran de una manera natural y espontánea ya que el propio stress de estar pendiente de la ovulación puede llegar a inhibir a esta.

Por ultimo: ¿Cuándo debe uno plantearse que hay un problema porque se demora la gestación? Siempre analizando cada caso en particular, uno empieza a sospechar que Enlacehay algún problema cuando tras intentarlo durante 1 año, no se consigue un embarazo.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/especialistas/ginecologa/1.html

Los 10 mejores consejos para los padres

Los 10 mejores consejos para los padres

El pasado mes de enero, la Academia de Pediatría de los EE.UU. facilitó a los medios de comunicación una lista con lo que sus miembros consideran "los mejores consejos del año 2002 para la salud física y mental de un niño".

1. Evita la violencia con el ejemplo

Unos padres que pegan a un niño le están enseñando que la violencia física es un recurso perfectamente aceptable para resolver problemas en la vida. Además, es una herramienta poco práctica: las estadísticas revelan que las formas no físicas de disciplina son mucho más eficaces a la larga. (¡Y no debemos olvidar que las palabras también hieren!).

2. Asegúrate de seguir rigurosamente el calendario de vacunación

La próxima vez que acudas al pediatra, comprueba si tu hijo ha recibido todas las vacunas indicadas para su edad e infórmate de las que le quedan por recibir.

3. Evita a tu hijo los peligros del tabaco

Los ambientes cargados de humo aumentan el riesgo de infecciones de oído, infecciones respiratorias, hiperactividad e incluso de síndrome de muerte súbita en bebés. Si fumas, piensa en dejarlo ya. Recuerda que la circunstancia que más pesa a la hora de pronosticar si un niño va a ser fumador es que su padre o madre fumen (si lo hacen ambos, las probabilidades son aún mayores).

4. Léele a diario

Hazlo a partir de que el niño/a cumpla seis meses. Un adulto que lee en alto a un niño le está transmitiendo la idea de que la comunicación es importante y está poniendo la semilla para que ese niño se convierta en lector y busque respuestas en los libros. Para los padres, los temas que sugiere una lectura proporcionan una excusa para tratar asuntos de todo tipo y hasta para averiguar "lo que el niño tiene en su mente".

5. Reduce al mínimo los riesgos caseros

Enchufes, medicamentos, aparatos eléctricos, objetos cortantes o punzantes, productos de limpieza, venenos, insecticidas, chimeneas, piscinas... deben estar fuera del alcance de los niños.

6. Vigila su seguridad en el coche

Toda la familia, sin excepción, debe llevar siempre puesto el cinturón de seguridad en el coche. Los niños deben ir detrás, en asientos apropiados para su edad. Tanto en bici, como en monopatín o patines, el casco es de rigor.

7. Entérate de lo que ve y oye tu hijo

Los niños absorben todo lo que ven y oyen en la televisión, las películas, las canciones, los videojuegos... y la violencia hace mella en ellos. Habla a tus hijos acerca del contenido del material audiovisual al que tienen acceso. Si están viendo u oyendo algo que consideras inapropiado, no lo dudes: cambia de canal. No vaciles en criticar en voz alta las cosas que te parecen inaceptables.

Habla de la publicidad con tus hijos. Hazles entender que muchos de los mensajes son interesados. Evita que vean mensajes que potencian el uso del tabaco, el alcohol o las drogas (un estudio muy reciente revela que los hijos de padres que se muestran radicalmente opuestos al tabaco y el alcohol tienen menos probabilidades de desarrollar la adicción a esos productos).

8. Vigila su alimentación

Numerosos estudios han comprobado que la alimentación influye notablemente en el desarrollo y las capacidades de aprendizaje de un niño. La alimentación es cuestión de equilibrio. Para los menús de tu hijo, elige siempre que puedas alimentos no procesados, como legumbres, verduras, frutas, pescados, cereales integrales y evita los platos preparados, especialmente los ricos en grasas y azucares: le ahorrarás muchos trastornos de salud futuros.

9. Involúcrate directamente en la educación de tu hijo

Es importante que conozcas su escuela, a sus maestros. También lo es que participes en las actividades escolares y acudas a las reuniones de padres y profesores. Si tu hijo ve que su educación es importante para ti, también lo será para él.

10. Haz que tu hijo se sienta querido e importante

Los niños desarrollan el sentido de autoestima a edad muy temprana y gran parte de esa autoestima se alimenta de los mensajes positivos que reciben de sus padres. Escucha lo que tu hijo/a tiene que decir (puede que te sorprenda). Hazle saber que es querido/a y que su seguridad está a salvo. Háblale de sus cualidades, dile por qué es especial y lo que admiras en él.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/papa/los_10_mejores_consejos_para_los_padres/2.html

Consejos para padres primerizos

Consejos para padres primerizos
Saber qué problemas pueden presentarse ayuda a vivir esa etapa con menos estrés

Tener un hijo es uno de los acontecimientos más importantes y apasionantes de la vida y también uno de los más estresantes y desconcertantes. Para evitar situaciones límite, te conviene conocer con antelación los posibles problemas y sus soluciones

Un hijo cambia la vida. Consejos:

1. Durante el embarazo, lee (en pareja) libros y revistas acerca de los problemas de la crianza, intercambia información y consejos con otros padres, ríete en grupo de las frustraciones y inseguridades de la maternidad, acude a lugares y centros donde se reúnen padres con hijos pequeños...

2. Piensa en las tareas cotidianas que te será imposible eliminar y en cómo llevarlas a cabo con el mínimo esfuerzo y estrés. Si se trata de la plancha, piensa en mandar la ropa a una lavandería o en comprar prendas que apenas requieran planchado. Si se trata de la limpieza de la casa, establece una lista de prioridades y separa las tareas por días o bien acepta la ayuda de familiares (si puedes permitírtelo, una asistenta de vez en cuando puede suponer la diferencia entre el estrés y la tranquilidad y es el dinero mejor invertido). Si el problema es cocinar, hazte con una lista de recetas rápidas y experimenta con productos fáciles de preparar antes de llegada del niño.

3. Asiste con tu pareja a clases de educación prenatal, no sólo las de preparación al parto, sino también las que se centran en el cuidado del bebé, la lactancia o cualquier otra materia que tenga que ver con el primer año de vida del hijo.

4. Reserva tiempo y espacio para tu pareja. Deja de vez en cuando al bebé con una persona de confianza y haz un hueco en tu esquema para demostrar a tu pareja que sigue siendo la persona de tu vida. Habla de lo que os resulta duro, agradable, sorprendente... en la nueva situación. No podrás dar mucho a tu bebé si tú te quedas vacía/o por dentro.

5. Recuerda que los límites te los pones tú y los antiguos estereotipos acerca de la maternidad. Según recientes investigaciones, tener un hijo no sólo no reduce, sino que potencia la inteligencia, sobre todo aumentando la capacidad para atender varias tareas a un tiempo y para y simultanear ideas. J.K. Rowling, autora de Harry Potter, cuenta así como compaginó la redacción de su primera novela con el cuidado de su hija, y ello teniendo pocos recursos económicos y siendo madre soltera: “Ponía a mi hija en su cochecito y me iba a dar un paseo por Edimburgo. Cuando la niña se dormía, iba corriendo a un café y escribía lo más rápido que podía. Era impresionante lo que podía llegar a hacer con el poco tiempo de que disponía. Podría decir que aquella fue la época más productiva de mi vida”.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/bebe/consejos_para_padres_primerizos/297.html

Beneficios de la música en bebés

Beneficios de la música en bebés
La influencia de la música sobre el ser humano se remonta a tiempos muy antiguos. Ya en la China de Confucio (500 a.C.) y en la Grecia clásica se reconocían las virtudes formativas de la música. Actualmente, y en las últimas décadas, la comunidad científica ha mostrado gran interés por investigar los efectos beneficiosos de la música, ¡en especial, en los bebés!

Si entendemos la música como una simple combinación de sonidos y tiempo, no podremos sumergirnos en el prodigioso y mágico mundo del Arte. Solo si se desarrolla su espectro emocional, capaz de transmitir sentimientos y variar el estado anímico, podrá ser fuente de energía y de equilibrio intelectual y moral para el ser humano.

Todos los seres humanos nacemos con un potencial para aprender. Pero solamente pueden desarrollar al máximo sus habilidades aquellas personas que ejerciten de manera adecuada y en los momentos idóneos sus capacidades. Durante la infancia, se aprende de forma más fácil y rápida, ya que el cerebro de un niño es mucho más plástico y activo que el de un adulto.

¿Cuándo comenzamos?

Desde las primeras semanas de gestación, un bebé es capaz de percibir las vibraciones sonoras. A partir del quinto mes de embarazo, ya puede escuchar los sonidos que provienen del cuerpo de la madre, así como su voz y las voces de los que se encuentran cerca, y también los sonidos del ambiente; la música rítmica lo calma y la estridente, lo excita; siente, escucha y aprende. Y en el último trimestre, es capaz de recordar sonidos y de reaccionar ante estímulos. Por ello, la estimulación prenatal es fundamental para su progresivo desarrollo.

La voz de la madre y la música que a ella le agrada le estimulan y le transmiten bienestar. Compartir la música favorece una relación íntima, que fortalece los lazos afectivos entre madre e hijo, potencia la sensibilidad del niño y desarrolla su sistema nervioso, favoreciendo su desarrollo afectivo, cognitivo, sensorial, motor y social.

¿Y los papás?

La estimulación prenatal y la del recién nacido suelen estar asociadas a la madre, pero un bebé a las 28 semanas de gestación ya es capaz de reconocer también la voz de su padre. Es recomendable que los papás se animen a cantar con sus bebés y compartan con ellos sus melodías favoritas.

¿Qué música?

Los padres se preguntan sobre la música que sus hijos deben escuchar. Los bebés todavía en el vientre de la madre y los recién nacidos no necesitan una música especialmente compuesta para ellos. No se les debe limitar a escuchar exclusivamente canciones de cuna, porque también tienen capacidad para disfrutar y recordar música clásica, como han descubierto los investigadores de la Sociedad Acústica de América. Escuchar distintos tipos de música, les ayudará a aprenderla, a reconocerla y a disfrutarla.

En general, se recomiendan canciones de letras sencillas que insinúen contacto físico, canciones de animales que incluyan onomatopeyas, canciones de balanceo, bailes sencillos y audiciones de música clásica de fácil estructura y de corta duración.

Normalmente, los padres son los primeros educadores musicales del niño y por ello los lazos afectivos que se establezcan entre ellos condicionarán el tipo de música con la que disfrute el pequeño. Tan válida es una nana, como la música de Mendelssohn o Vivaldi. Si los padres disfrutan con un tema, el niño se sentirá a gusto, porque asociará la melodía con un ambiente de cariño.

Grandes beneficios

Existen numerosos estudios sobre la influencia de la música en los niños. Entonar canciones a los bebés, incluso antes de haber nacido, y escuchar música con ellos, además de producir cambios a nivel fisiológico (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión, metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal), desarrolla un fuerte vínculo afectivo, que estimula su inteligencia emocional. Asimismo, a nivel psicológico, despierta, estimula y desarrolla emociones y sentimientos que pueden modificar el estado de ánimo del oyente y promoverle a la reflexión, además de fomentar el autocontrol. Intelectualmente, la música favorece la capacidad de atención y concentración, incrementando así su rendimiento en el trabajo; estimula la memoria, el análisis, la síntesis y el razonamiento, y por lo tanto, el aprendizaje; consigue una mayor precisión para percibir y abstraer estímulos visuales y auditivos, desarrolla el sentido del orden y facilita la creatividad.

También supone una preparación preverbal, con lo que los niños comenzarán a hablar antes y acelerarán el aprendizaje de idiomas. Su aptitud musical y su coordinación motriz se desarrollan muchísimo y aprenden a disfrutar con la música. La música también se utiliza como terapia de distintas dolencias (ansiedad, estrés, alteraciones del sueño, autismo, etc.).

Amor al Arte

El objetivo principal de la estimulación musical no es crear músicos profesionales, aunque puede llegar el caso. Lo que se pretende es que el niño ame y viva la música, y que esta contribuya a su educación global.

Algunas ideas

• La estimulación musical no se debe limitar a la audición de canciones u obras instrumentales. A medida que la madurez del bebé lo vaya permitiendo, sería muy beneficioso combinar música y movimiento, incorporando palmadas, mímica y baile, y animarle a que nos imite. Con ello, le damos a entender que la música es fuente de diversión.
• Les encanta experimentar, por lo que se podría poner al alcance del bebé objetos sonoros (instrumentos musicales o no), con los que pueda generar ruidos o sonidos.
• Enseñarle a escuchar, llamándole la atención sobre los sonidos del entorno (el timbre, el teléfono, la ambulancia, el canto de un pájaro...).
• Les gusta mucho seguir distintos ritmos.
• Se debería también estimular la voz, el lenguaje y el canto. Pueden escuchar rimas y cuentos musicales, grabar su voz, etc.
• Una buena actividad sería bailar con ellos en brazos mientras escuchamos una melodía o le cantamos una canción.
• Es conveniente que escuchen audiciones completas para que vayan percibiendo el patrón musical, por ello deberemos seleccionar obras de corta duración.
• Puede ser divertido investigar sobre la clase de música que le gusta al niño. Seleccionar distintos tipos de música y ver sus reacciones. Seguramente, al principio, le agradará la música suave, pero sus gustos irán variando a medida que crezca.
• Si queremos que disfruten de verdad, escuchemos sus preferencias y tengamos en cuenta sus aptitudes. No hay que empeñarse en que elijan el instrumento que a nosotros nos gusta.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/bebe/beneficios_de_la_musica_en_bebes/113.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FPAF

7 pasos para preparar un biberón

7 pasos para preparar un biberón
Parece sencillo y lo es, pero requiere normas de higiene y unas pautas rigurosas

Con un sistema inmunitario aún inmaduro y un organismo en rápido crecimiento, los bebés necesitan biberones con las cantidades adecuadas de nutrientes y en las mejores condiciones higiénicas. Estos 7 pasos pueden ayudarte a conseguirlo

Chequea la fecha

Desecha el producto si está caducado o ha pasado la fecha recomendada para su consumo. Comprueba también que el paquete o recipiente está bien cerrado y no tiene desperfectos. Si observas cualquier anomalía sospechosa, desecha ese envase.

Lávate las manos

Es una medida obligatoria de higiene. Antes de empezar a manipular el biberón, lávate concienzudamente las manos con agua y jabón, incluidas las uñas y los espacios entre los dedos.

Prepara los utensilios

Esteriliza biberones, tetinas y resto de componentes antes de usarlos por primera vez. Para ello, mete el biberón y resto de utensilios en una cazuela lo suficientemente grande y cúbrelos totalmente con agua. Deja que hierva todo 5 minutos. Saca todos los elementos a una toalla limpia y déjalos que escurran. Tras esa primera esterilización y el primer uso del biberón, ya puedes lavarlo todo normalmente con agua del grifo y jabón (dejando siempre que escurra, sin utilizar paños para secarlo). Una medida para evitar la formación de hongos en las tetinas: aclararlas de vez en cuando en agua con vinagre (al 50%) después de lavadas y dejar que sequen.

Mide bien la cantidad de leche

Sigue siempre las indicaciones que vienen en el paquete o envase y las cantidades indicadas por el pediatra. Si se trata de leche en polvo, utiliza solo el medidor que viene en el envase, rasando el polvo con un cuchillo y sin aplastarlo (¡¡no superes ni reduzcas las cantidades recomendadas por el pediatra!!).

Añade el agua suficiente

Sigue las indicaciones del paquete o envase (no más) para la cantidad de leche que te ha recomendado el pediatra. Si utilizas agua de grifo, usa agua fría. Déjala correr un rato, toma la cantidad necesaria en una cazuela y caliéntala a la temperatura adecuada. Si crees que el agua no reune las garantías necesarias, haz que hierva 2 minutos y deja que se enfríe hasta la temperatura deseada.
Agita bien la botella para que no queden grumos. Recuerda que un agua demasiado fluorada (la fluoración de las aguas previene las caries), puede ser perjudicial para el bebé si se utiliza continuamente. Por eso, si siempre utilizas agua del grifo para el biberón, infórmate sobre los niveles de flúor del agua de tu localidad y luego consulta al pediatra sobre la conveniencia de alternar con agua embotellada. (Recuerda que si hierves el agua del grifo los niveles de flúor aumentarán aún más.)

Chequea la temperatura de la leche

Hay bebés que prefieren que la leche esté a temperatura ambiente y otros que la prefieren más caliente. Cualquiera de las dos opciones es perfecta. Si empleas agua embotellada, puedes calentar el biberón introduciéndolo unos minutos en un puchero con agua caliente pero no hirviendo (dejando fuera la tetina). También puedes calentarlo bajo el grifo de agua caliente. Recuerda que tienes que agitar bien el biberón con la mezcla antes de calentarlo.
Antes de empezar a dar el biberón al niño, comprueba la temperatura dejando caer un par de gotas de leche en tu muñeca o en la mano. Debe estar templada (más o menos a la temperatura de la saliva): nunca caliente. Nunca calientes el biberón en el microondas: puede no calentarse uniformemente y crearse zonas muy calientes capaces de quemar la boca al bebé.
Cuando el bebé ha terminado de mamar, tira la leche sobrante: no la guardes para la siguiente toma.

Vigila el almacenamiento

Guarda siempre la leche a la temperatura indicada en el paquete o envase. Evita los armarios o lugares húmedos. Cierra bien el paquete o envase una vez abierto. No congeles nunca un biberón preparado. Mantén los alimentos del bebé en lugares seguros, con el mínimo riesgo de contaminación.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/alimentacion/7_pasos_para_preparar_un_biberon/305.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FTXQ

El papel del padre en el parto

El papel del padre en el parto
El papel del padre en el parto es muy importante para la mujer. Pueden dar apoyo emocional y físico para que la mamá lleve lo mejor posible este momento.

El padre durante el momento del parto suele ser el gran olvidado, el trabajo duro lo hace la mamá por lo que nadie parece recalar en el papá. Antiguamente ni siquiera podían acudir a los paritorios, donde la madre era atendida por el equipo médico mientras el padre esperaba nervioso fuera.

Afortunadamente esto ha cambiado y, si los padres participan durante todo el embarazo en las visitas médicas, ecografías, curso de preparación al parto y se informan con libros y revistas igual que las madres, ¿por qué no iban a poder presenciar el nacimiento de su hijo?

Si has decidido entrar en el paritorio con tu mujer, te damos unos cuantos consejos para ayudarla y cuidarla.

Fase de dilatación

Las contracciones han comenzado, ella comienza a sentirse incómoda, es ahora cuando puedes intervenir dándola todo tu ayopo.

Apoyo emocional
- Ella debe sentir tu presencia constantemente, sabiendo que estarás con ella todo el proceso.
- Debes guardar silencio durante las contracciones, cogiéndola de la mano para que sienta tu presencia.
- Puedes darla frases de ánimo sin insistir en exceso en el dolor.
- No la regañes ni la censures.
- Ayudará si la distraes intentando que no piense en la evolución del parto.
- Controla el ritmo de las contracciones, atendiendo a su ritmo y frecuencia.

Apoyo físico
- En la primera fase del parto, ella puede tomar una ducha caliente.
- Prepara una toalla fresca y pónsela sobre la nuca o la frente.
- Una bolsa de agua caliente situada sobre los riñones aliviará su dolor.
- Dale masajes en los riñones, a ambos lados de la columna vertebral, con las dos manos o una sobre otra.

Fase de expulsión

Ha llegado el momento de los pujos, la respiración aprendida durante los cursos le ayudarán en cada contracción.

Apoyo emocional
- Permanece preparado a recibir críticas o una mala contestación, y evita iniciar discusiones.
- Continúa con las frases de ánimo y actitudes cariñosas. Si ella prefiere que guardes silencio, sigue sus indicaciones.
- Coméntale lo poco que queda e indícale que el parto acabará muy pronto.

Apoyo físico
- Puedes pedir una gasa y mojarla en agua para pasársela por los labios.
- Con cada contracción, colócate junto a ella ayudándola a enderezarse en el momento del pujo.

Alumbramiento

Vuestro bebé ya ha nacido, es momento para felicitarla por lo bien que lo ha hecho y disfrutar como pareja de ese momento tan especial.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/papa/el_papel_del_padre_en_el_parto/426.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FCGJ

Exceso de peso y embarazo

Exceso de peso y embarazo
La obesidad aumenta el riesgo de parto prematuro y de padecer diabetes e hipertensión

El aumento de peso es una de las cosas que más preocupan a las mujeres durante las diferentes etapas del embarazo. Además de las razones estéticas, engordar demasiado durante el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones y de parto prematuro. A la vez, ganar menos kilos de los que se aconsejan conlleva sus propios riesgos. Estos 7 puntos pueden ayudarte a aclarar conceptos

¿Cuánto debo engordar en el embarazo?

Se considera adecuado un aumento de entre 11 kg a 16 kg en todo el embarazo (la cifra menor correspondería a las mujeres de estatura baja y la más elevada, a las mujeres altas). En general, se aconsejan aumentos mayores a las mujeres con bajo índice de masa corporal (IMC) y aumentos menores a las mujeres con exceso de peso.

Calcula tu índice de masa corporal

Para averiguar tu IMC, divide tu peso en kilos por la altura en metros al cuadrado (por ejemplo, 60:1,65x1,65= 22). Un IMC superior a 24,9 se considera exceso de peso. Un IMC menor de 18,5 se considera bajo peso. Un IMC de 30 indica obesidad leve. Por encima de 40, se considera obesidad mórbida.

Si cuando te quedaste embarazada tenías un IMC menor de 18,5, quizá deberías aumentar entre 12 y 17 kilos: las mujeres con bajo IMC tienen más probabilidades de dar a luz niños con bajo peso.

Si cuando te quedaste embarazada estabas por encima del peso normal (un IMC mayor de 24,9) quizá no debas aumentar más de 7 a 11 kg durante el embarazo. Las mujeres obesas o que engordan mucho durante la gestación tienen mayores probabilidades de desarrollar diabetes estacional y preeclampsia y de tener dificultades durante el parto.

¿Y si no engordo durante el embarazo?

Ganar poco peso durante el embarazo también es factor de riesgo. Un aumento de menos de 5 kg aumenta considerablemente el riesgo de parto prematuro y podría repercutir en el desarrollo del feto.

Consejos para no tener sobrepeso en el embarazo

Para no aumentar demasiado de peso, lo mejor es incrementar el consumo de alimentos frescos y reducir el de grasas saturadas, féculas y dulces. Sin embargo, no debes seguir dietas hipocalóricas durante el embarazo. Son perjudiciales para el desarrollo del bebé.

Lo mejor es que aumentes de peso lenta y sostenidamente, pero no te preocupes si engordas poco durante el primer trimestre: lo compensarás sin duda en los meses siguientes. También, algunas embarazadas tienen periodos en los cuales aumentan varios kilos en poco tiempo y luego se estabilizan. Lo importante es controlar el aumento de peso total.

¿Dónde van los kilos que coges en el embarazo?

Feto: 3.500 gr
Grasa materna: 3.200 gr
Líquido de tejidos maternos: 1.400 gr
Volumen sanguíneo materno: 1.250 gr
Aumento del útero: 900 gr
Líquido amniótico: 800 gr
Placenta: 700 gr

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/embarazo/exceso_de_peso_y_embarazo/269.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FQMV

¿Cómo es un recién nacido?

¿Cómo es un recién nacido?
Saber cuál es el aspecto normal de un recién nacido ayuda a aclarar dudas y evitar ansiedades

Te has pasado todo el embarazo preguntándote qué aspecto tendría tu bebé, y la espera ha llegado a su fin. Miras su carita arrugada, acaricias sus manitas y sus pies diminutos... y te haces mil preguntas, entre ellas cuánto tiempo tendrás que esperar hasta que se parezca a esos bebés sonrosados, despiertos y sonrientes que se ven en las revistas. No te agobies: todo llegará.

Muchos padres, sobre todo los primerizos, se sienten sorprendidos y preocupados por características y rasgos totalmente normales en un recién nacido. Este “retrato” puede ayudarles a aclarar dudas y prevenir ansiedades.

La cabeza

No te extrañes si tiene forma cónica: es consecuencia de lo que se conoce como moldeamiento y obedece a la presión ejercida por el estrecho canal de parto. Más probable si se han utilizado fórceps o ventosas durante el nacimiento, la forma cónica va desapareciendo en días sucesivos y se va haciendo más redondeada.

Los ojos

La presión ejercida en la cara del bebé durante el parto puede producirle hinchazón en los párpados. También, la ruptura de algunos capilares de los ojos puede generar manchas rojas en el blanco (esclera) de los mismos. No te fijes demasiado en el color de sus ojos: hasta los seis meses no habrán adquirido su color definitivo.

Nariz y orejas

La apretada vida en el estrecho espacio del útero puede explicar una nariz achatada o ladeada y unas orejas dobladas. No te preocupes: son características que duran pocos días.

El cordón umbilical

A medida que se seca, el muñón del cordón umbilical va adquiriendo un color más negruzco hasta que finalmente cae, generalmente en las dos primeras semanas. Es importante mantener el muñón del cordón limpio (no hay necesidad de limpiarlo con alcohol) y exponerlo al aire para que se seque. Hasta que caiga, debes lavar al bebé sólo con esponja húmeda, sin sumergirlo en agua.

La piel

• Puedes notar unos puntos o ampollitas blancuzcas en la cara de tu bebé (mejillas, nariz, frente, barbilla...). Es lo que se conoce como milium, y suele desaparecer al cabo de pocas semanas, sin necesidad de tratamiento.
• En el 2º ó 3er día de vida, quizá notes también lo que se conoce como eritema tóxico: pápulas rojas con un puntito central que parecen picaduras de insecto y pueden estar diseminadas por todo el cuerpo. No te angusties: no revisten peligro y suelen remitir a las 2-4 semanas de vida.
• También, en la semana 3ª ó 4ª, el bebé puede desarrollar una especie de acné: suele durar varios meses, es consecuencia de la transferencia de hormonas maternas y tampoco requiere tratamiento.
• Muchos recién nacidos vienen también al mundo con manchas de nacimiento (hemangiomas capilares) a menudo situadas en la nuca (sobre la línea de nacimiento del pelo), en los párpados o entre los ojos. Las manchas de los ojos suelen desaparecer. Las de la nuca tienden a permanecer, aunque se hacen menos perceptibles con el tiempo.
• A su vez, los bebés de origen africano, asiático y latinoamericano nacen a menudo con lo que se conoce como mancha mongólica. Aparece en la espalda o la región glútea y varía en tamaño y forma. Generalmente desaparece en los primeros dos años de vida, aunque puede permanecer indefinidamente.

Piernas y pies

A menudo, los pies y piernas del recién nacido están arqueados o curvados, como consecuencia de la postura en el útero. Mientras piernas y pies sean flexibles y puedan colocarse fácilmente en una posición normal, no hay por qué preocuparse. Piernas y pies suelen enderezarse cuando el niño empieza a caminar.

Vello (lanugo)

Algunos recién nacidos aparecen cubiertos de un vello muy fino en el momento del nacimiento, especialmente en la espalda, los hombros, la frente, las sienes e incluso las orejas. Es lo que se conoce como lanugo. Más común en bebés prematuros, desaparece en las primeras semanas de vida.

Genitales y mamas

• Antes del nacimiento, pasan hormonas de la madre al organismo del bebé a través de la placenta. Esas hormonas pueden provocar un aumento de tamaño de las mamas en el recién nacido (tanto niños como niñas) e incluso estimular la producción de un poco de leche. Por ese mismo efecto hormonal, la vulva de las niñas puede estar algo aumentada de volumen y dar lugar a una secreción vaginal blanquecina. La secreción dura pocos días. El aumento de tamaño de los genitales desaparece en dos o tres semanas.
• En algunos recién nacidos varones, el escroto puede estar lleno de un líquido claro, producto del proceso del parto. Es lo que se conoce como hidrocele, y suele desaparecer en un plazo de tres a seis meses. También son normales las erecciones frecuentes, sobre todo cuando el bebé tiene la vejiga llena.

Fontanelas

Son cada uno de los espacios membranosos y blandos que se advierten en el cráneo del recién nacido y que indican que los huesos del cráneo no están totalmente unidos. Las fontanelas no sólo permiten que la cabeza relativamente grande del bebé se abra paso a lo largo del canal del parto: también dejan espacio suficiente para el cerebro en rápido crecimiento del bebé. Si bien las fontanelas pulsan con cada latido del bebé, no es peligroso tocarlas ( sí presionarlas). Por lo general, los huesos del cráneo cierran a los 12-18 meses de vida del bebé.

Fuente: http://www.conmishijos.com/embarazoybebe/bebe/como_es_un_recien_nacido/304.html?IdTis=XTC-DCDX-NVWWI-FHP-5OY4W-FT2H